Por amor a ti

Dentro de la historia de los reyes, también llamados líderes del pueblo de Israel, hubo varios que desobedecieron y fueron idolatras, no siguieron los pasos de David a quien Dios bendijo y le dijo que bendeciría a sus generaciones. Pero, ¿qué sucede cuando tu generación no hace lo correcto delante de los ojos de Dios?

Tenemos varios ejemplo, entre ellos Manases, Ezequías, Amón, también a Josías. Analizando más la historia de estos líderes que reinaron, podemos ver que la mayoría, excepto Josías, no hicieron lo correcto y Dios tuvo misericordia de ellos por amor a David. Perdonó a Ezequías porque se arrepintió y humilló, pero la promesa que Dios hizo fue cumplida a pesar de los pecados y desobediencia de estas generaciones. 2 Crónicas 33; 34 (RVR-1960)

Tal vez te encuentras en esa situación, tienes algún ser querido que está alejado de Dios, aún no lo conoce o se apartó del camino correcto, pero no debes perder la esperanza o creer que por el hecho de que en este momento esa persona está sumergida en el pecado ya no hay salvación o salida, Dios te hace la misma promesa que le hizo a David. Hoy te dice: “Reconozcan, pues, que el Señor su Dios es el Dios verdadero, que cumple fielmente su alianza generación tras generación, para con los que le aman y cumplen sus mandamientos” Deuteronomio 7:9 (RVR-1960)

Aprópiate de la promesa que Dios te da, créele y verás que Él tendrá misericordia de tus generaciones, pues son benditas y las ama por amor a ti y tu fidelidad.

No importa hijo de quién seas o quiénes sean tus hijos ni en qué estado se encuentren, lo importante es quien es tu Dios y a quién le vas a creer a pesar de todo.

Tus generaciones serán buenas, pero depende de que tú tengas fe y no olvides jamás la promesas que Dios renueva cada día.

Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Habrá algo imposible para Dios?

Ezequías, hijo de Acaz, comenzó a gobernar Judá durante el tercer año del reinado de Oseas en Israel. Tenía veinticinco años cuando subió al trono y reinó en Jerusalén veintinueve años. Hizo lo que era agradable a los ojos de Dios, igual que su antepasado David. Quitó los santuarios paganos, destrozó las columnas sagradas y derribó los postes dedicados a la diosa Asera. Destruyó la serpiente de bronce que Moisés había hecho, porque la gente de Israel seguía ofreciéndole sacrificios.

Era un hombre que confiaba en Dios. No hubo nadie como él entre todos los reyes de Judá, ni antes ni después de él. Permaneció fiel en todo y obedeció cuidadosamente todos los mandatos que Dios le había dado a Moisés.Por eso el Señorestaba con él, y tuvo éxito en todo lo que hizo.

Tiempo después, Ezequías se enfermó gravemente y estaba por morir. El profeta Isaías fue a visitarlo y le dijo: «Dios dice que vas a morir, así que arregla todos tus asuntos familiares más importantes». Ezequías volvió su cara hacia la pared y oró así: «Dios mío, no te olvides de que yo siempre he sido sincero contigo, y te he agradado en todo». Luego lloró con mucha tristeza. Isaías lo dejó, pero antes de salir al patio central del palacio, Dios le dijo:

«Vuelve y dile al rey, que yo, el Dios de su antepasado David, escuché su oración y vi sus lágrimas. Dile que voy a sanarlo, y que le daré quince años más de vida. Dentro de tres días ya podrá venir a mi templo para adorarme. Además, por amor a mí mismo, y a David, quien me fue fiel en todo, salvaré a Ezequías y a Jerusalén del poder del rey de Asiria».

Isaías fue y le dio el mensaje a Ezequías. Luego ordenó preparar una pasta de higos y que se la pusieran a Ezequías sobre la parte enferma para que sanara. Ezequías le preguntó:

-¿Y cómo voy a saber que sanaré y que podré ir al templo dentro de tres días? ¿Qué señal me vas a dar?

Isaías le respondió:

-Dime tú qué señal prefieres: ¿quieres que la sombra en el reloj del sol se adelante diez grados o prefieres que retroceda?

Ezequías contestó:

-Que la sombra se adelante es fácil. Lo difícil es que retroceda. Prefiero que retroceda diez grados.

Isaías le rogó a Dios que lo hiciera así, y Dios hizo que la sombra retrocediera diez grados en el reloj de Ahaz.

Esta historia nos deja las siguientes enseñanzas:

-Si nosotros somos obedientes y fieles a Dios, su misericordia y bondad jamás se apartarán de nuestras vidas.

-No hay súplica ni clamor que nuestro Señor no responda, Él siempre está atento a cada una de nuestras oraciones y nos da más de lo que podemos imaginar.

-Para Él no hay nada imposible, es el Creador de todo lo que existe.

A pesar de los problemas que estés enfrentando, este día te animo a serle fiel a Dios, porque en la obediencia está la bendición. No renuncies al llamado que tienes, al matrimonio y a los hijos que te dio, al trabajo que te proveyó. Dios puede rescatar a ese ser querido que aún no tomó la decisión de recibirlo como su único Salvador; puede revertir el diagnostico que los médicos te dieron y sanarte; puede obrar en la vida de ese familiar que se fue y se alejó de su camino; puede dar libertad a todos aquellos que están cautivos en alguna adicción; puede prosperarte y ayudarte a pagar tus deudas; puede conceder los anhelos más íntimos de tu corazón y resucitar aquellos sueños que creías perdidos.

Jamás olvides que Dios te ama y que todas sus promesas son dignas de confianza, síguelo sirviendo y cumpliendo fielmente sus mandamientos, porque Él te sorprenderá, hará realidad aquello que crees que es imposible y cumplirá todo aquello que te prometió. No permitas que los afanes te este mundo te aparten de Él y te desenfoquen de la misión que te encomendó. Su amor constante y su fidelidad son promesas a las que puedes aferrarte cada día.

Si prestas atención a estas ordenanzas y las obedeces con fidelidad, el Señor tu Dios cumplirá su pacto de amor inagotable contigo, tal como lo prometió mediante el juramento que les hizo a tus antepasados. Deuteronomio 7:12 (NTV)

Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.