Qué es un Buen Padre?

Vivimos en una cultura machista, en donde un hombre rara vez demuestra su afecto por el temor a ser criticado por ser tierno. Pero lo que no podemos negar es que un padre que ama a su hijo sea como sea, siempre será tierno.

Y es que nosotros los padres al ver la hermosura de nuestros hijos, la sencillez y el amor con la que nos abrazan no podemos ocultar nuestro afecto, aun cuando la cultura no dice otra cosa.

“Con quienes lo honran, Dios es tan tierno como un padre con sus hijos”.Salmos 103:13

Un padre es alguien que te ama, sin que tu te lo merezcas, un padre es alguien que esta dispuesto a todo por su hijo sin importar las consecuencias, y es que un padre no puede ver sufrir a su hijo, antes preferiría sufrir el en su lugar.

La mayoría de nosotros los hijos, no nos damos cuenta que nuestro padre terrenal nos ha amado al punto de sacrificar muchas cosas por amor a nosotros, y sinceramente te lo digo, NO lo alcanzamos a entender hasta que somos padres.

Este mes mi hijo cumplirá un año, pero no puedo explicarte con palabras lo que para mi significa, el amor que siento hacia el, jamás lo había experimentado y es porque el amor de un padre a su hijo es único. Mi hijo no ha hecho nada como para que yo lo ame tanto y eso es lo lindo de ser padre, que Dios ha depositado en tu vida una ternura y un amor incomparable a cualquier otro y que esta dispuesto a todo por ver feliz a su hijo.

Así es el amor de Dios como Padre de nosotros, su ternura es tan grande que aun cuando no hemos hecho nada para merecernos tanto amor, el nos lo da, ¿Sabes porque? Porque el te deseaba, porque el esperaba tu nacimiento, porque tu estabas en sus planes y por ello El te ama con un amor indescriptible y difícil de asimilar para la mente humana.

Dios es un Padre tierno, que quiere cuidar de ti, que quiere lo mejor para ti y que estuvo dispuesto a dar a su único hijo por amor a ti y a mi, así es el amor de un Padre, así es la ternura de un Padre que aun cuando éramos pecadores el quiso redimirte, volverte a comprar para ahora ser tu Padre Eterno.

El amor de Dios y su ternura es incomparable, pero que lindo saber que la misma Palabra de Dios, la Biblia reconoce en este versículo que un padre terrenal también tiene un amor y una ternura por su hijo, casi comparable a la del Padre Celestial.

Si la misma Biblia compara este amor, es porque Dios sabía y sabe que el amor de un padre sobrepasa limites. Si tú me preguntaras ¿Qué estaría dispuesto a hacer por mi hijo Uziel?, yo no pensaría mucho en responderte: TODO.

Así es el amor de un padre, pero la pregunta seria:

¿Estamos nosotros honrando ese amor?, ¿Qué tan agradecidos somos al amor derramado por tu padre?, ¿Somos concientes de que Dios doto a nuestros padres con un amor único para nosotros?

Es momento de reconocer que nos equivocamos al pensar que nuestro padre no nos amaba o que no éramos su preferidos, si bien es cierto que en momento determinado puedes interpretar esas cosas, no debes dudar de que tu padre te ama con un amor único, con el que estaría dispuesto hasta morir por ti, eso ni lo dudes.

En estos días en donde se reconoce la labor de un padre y en donde se reconoce su amor hacia sus hijos debemos de reconocerlo nosotros también como hijo el esfuerzo que han hecho por que nosotros podamos ser felices y no limitarnos a una fecha o mes especifico, sino que debemos vivir cada día reconociendo su labor y honrándolo como tal, pues esto es un mandamiento que Dios nos ha dejado a nosotros los hijos.

  • Dios tomó la fuerza de una montaña,
  • La majestuosidad de un árbol,
  • El calor de un sol de verano,
  • La tranquilidad de un mar tranquilo,
  • El alma generosa de la naturaleza,
  • El brazo reconfortante de la noche,
  • La sabiduría de las edades,
  • El poder del vuelo del águila,
  • La alegría de una mañana en primavera,
  • La fe de un grano de mostaza,
  • La paciencia de la eternidad,
  • La profundidad de la necesidad de una familia,
  • Entonces Dios combinado estas cualidades,
  • Cuando no había nada más que añadir,
  • Sabía que Su obra maestra fue completa,
  • Y así, Él lo llamó …

Papá

Efesios 6: 2
“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa”.

En el desierto y la soledad: Dios cuida de Mi

Hay momentos en la vida en las que nos sentimos en un desierto, olvidados por todos y hasta cierto punto nos sentimos olvidados por Dios, vemos a nuestro alrededor y al no ver nada bueno según nuestra propia vista, decimos: “Estoy solo”.

A veces hemos sido testigos del poder de Dios actuando en nuestra vida y de pronto nos encontramos en el peor desierto que hemos experimentado, en una soledad tal que nos hace decir cosas que sentimos en ese momento, pero que en realidad no queremos decir.

El profeta Elías pasó por un momento como esos, después de ver el poder de Dios respaldándolo, recibió la noticia de que Jezabel una mujer muy mala iba a buscarlo para matarlo y teniendo temor huyo del lugar y es allí donde la Biblia dice:

“Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado. Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres” 1 Reyes 19:3-4 (Reina Valera 1960).

El encontrarnos en el desierto y sentir temor sobre lo que puede pasar en nuestra vida nos puede llevar muchas veces a sentirnos sin fuerzas, cansados y todo eso da lugar a que de nuestra boca salgan palabras que dejan en evidencia el mal momento que estamos pasando.

Elías acababa de matar a cientos de profetas de Baal por orden de Dios, había visto como Dios lo había utilizado para llevar su juicio a cabo, sin embargo, en este momento se sentía mal, quizá hasta cierto punto abandonado, y pienso esto porque el pedía la muerte, ¿Por qué en su lugar no pedía la intervención de Dios?, ¿Por qué no decía cosas como: “¡Dios ayúdame y líbrame de mis enemigos!”?, ¿Por qué?, porque en muchas ocasiones el panorama turbio nos hace pensar de maneras equivocadas y no nos enfocamos en lo que Dios puede hacer.

A veces medimos los resultados que pueden haber acerca de una situación en base a lo que tenemos a la mano o en base a lo que creemos que puede pasar, pero a veces también se nos olvida que nuestra vida le pertenece a Dios, que cualquier cosa que venga a nuestra vida por muy difícil que parezca tendríamos que tener la confianza en que Dios también está al tanto de eso y que Él ha de ayudarnos.

Quizá en este momento te encuentres en un episodio pareció al de Elías, quizá hace poco acabas de ser usado por Dios para una tarea en especial, quizá has sido testigo los últimos días o semanas del poder de Dios, sin embargo en este instante te sientes solo, abandonado, en el desierto y con ganas quizá hasta de morir al ver los problemas tan grandes que tienes a tu alrededor.

Menos mal que Dios no nos da todo lo que pedimos, porque si así fuera, quizá muchos de nosotros estaríamos ya muertos. ¿Qué tal si Dios le hubiera concedido a Elías lo que le pedía?, eso de: “Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres”. Pero Dios no se mueve en base a nuestras emociones, no se mueve en base a lo que sentimos decir en esos momentos de crisis, desiertos o soledades, sino que Él tiene una forma única y exacta de actuar.

La Biblia dice que Dios envió un ángel que lo animo, le dio alimento y le permitió descansar: “Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios” 1 Reyes 19:5-8 (Reina Valera 1960).

Así es Dios, no nos da lo que locamente pedimos, sino que nos da lo que Él considera que necesitamos. Elías necesita alimentarse y descansar y eso Dios lo sabía. Y es que la paciencia de Dios para con nosotros es increíble, con tanto amor soporta cada queja nuestra y siempre termina bendiciéndonos aun cuando no lo merecemos.

¿Te sientes triste?, ¿Te sientes solo?, ¿Estas a punto de rendirte?, ¿Estás hablando más de la cuenta o pidiendo cosas que realmente no quieres pedir pero que el momento duro que estás viviendo te hacen decir sin pensar en lo que en realidad estas pidiendo?, ¿Estas quejándote?, ¡Ten Paz!, Dios no te va a dar lo que sin pensar pides, al contrario, Él sabe lo que tú necesitas, Él sabe que necesitas descansar, necesitas alimentarte espiritualmente, pero sobre todo necesitas de su cuidado y Él te lo dará.

No tengas miedo por muy difícil que se vea el panorama, aun cuando te encuentres en el peor desierto de tu vida o en la soledad más terrible que hayas experimentado, ten la seguridad que allí mismo Dios enviara a sus ángeles para que te cuiden, te den descanso y te alimenten, porque tienes que saber que largo camino te resta.

¡Dios es quien te cuida y sabe de lo que tienes necesidad!

Autor: Enrique Monterroza

Herencia de Dios para nosotras sus hijas

Soy hija del Rey, asi que por lo tanto también soy heredera, princesa, doy a luz sueños, madre de multitudes, hija de fe.
Débora como Mujer; Nos enseña un principio que llamaremos el principio de la herencia real.
Es la herencia de Dios para sus hijas.

En la antigüedad la herencia real era sólo para los hijos varones, pero hoy la herencia real es también para las hijas.
Hay una herencia muy importante para la vida de cada hija de Dios y cuando ella sabe quien es, no anda tratando de convencerse o de convencer a otros.

La princesa de Dios sabe cuál es su herencia. Ella conoce lo que le corresponde, ella no pelea con Dios para que le apruebe nada. Ella sabe que sabe de quién es hija.
Cuando una mujer está segura de quién es, sabe que es heredera de todas las cosas y lo que le falte lo pide a su Padre.
Encontramos a Débora; Mujer sencilla y humilde. Pero no hay que confundir humildad con autoestima baja, ella era humilde pero estaba muy clara de quién era y cuanto valía.
Es tiempo de que las hijas de Dios se alinee con lo que Dios ha dicho de ellas… Es Ahora.. estas hijas de Fé, tomen conciencia de quién son su creador.. como sus hijas.
Dios te quiere con una autoestima saludable, con dignidad, con valor.
Dios te quiere como te creo, reina de su mundo, corona de la Creacion , en la familia, socia con y de su esposo. Dios no te quiere en competencia con él, pero tampoco te quiere como alfombra de él..
Deja de llorar, deja de sufrir, de lamentarte, arregla tu vida y repara tu imagen, alégrate, arregla tu rostro y arregla tu vida.
.
Eres Hija del Rey de Reyes.
Camina con Gracia, con postura de realeza, tú vales para Dios.
¡Deja esa niña asustada dentro de ti, que necesita ser liberada. Hay una niña intimidada, quizás víctima de abuso o silenciada que necesita ser libre. Permítele que salga y se convierta de niña a mujer, de mujer a princesa y de princesa a heredera de la gloria Real.

Hay cosas que pusieron sobre ti, que son sobre peso que alguien añadió y que no es justo que estés cargando con eso. Dios no te diseño con ese complejo, el no te diseño con ese miedo.
El te diseño libre, bonita con una imagen sana y segura de ser la primera dama de tu mundo. vive como tal.
Regresa al Diseño Original de Dios, Él te hizo con una voz, con una manera de ser, cierta forma de caminar, con algo muy tuyo.. Igualmente los sueños que Dios te ha dado, son únicos y muy privados.

No permitas que nadie te haga abortar tus sueños de princesa. El Rey ha dicho que eres su hija, sueña como tal. Tu criatura sólo se va a parecer a ti, así que no dejes que nadie te haga abortar o tener un alumbramiento sombreado. Dale el pecho tú misma y crialo tú. No lo des en adopción. Tu sueño es parte de tu herencia, no la descuides.
Dios te ha puesto en el lugar correcto y en el tiempo exacto para el alumbramiento perfecto, eres capaz de dar a luz. y Defiende la obra de Dios, tú eres su obra ..levantate y resplandece porque ha llegado tu luz y la gloria de Jehova a venido sobre Ti.

La mujer sabia edifica su casa; la necia, con sus manos la destruye.
Proverbios 14:1

E.Morales.

La libertad se encuentra en Cristo

Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres (Juan 8:36).

Esta es una promesa y una condición. Jesús promete libertad y esa libertad está condicionada a Él mismo. Es decir, sólo hay verdadera libertad en Jesús. El creyente es realmente libre, que es el significado de verdaderamente en el versículo. Quiere decir que la libertad que Cristo da es una libertad real, auténtica, genuina.

Miremos el texto: Primeramente la libertad es un asunto espiritual. Cristo vino para hacer libre a todo aquel que cree, abriéndonos para ello la puerta de la justificación. Los cerrojos de la cárcel donde estábamos sujetos a eterna condenación fueron desmenuzados, y las puertas de bronce quebrantadas para que nunca más puedan ser usadas contra nosotros (Sal 107:16). Cristo como fiador, mediador y sustituto, canceló la cuenta de nuestro pecado y “ya no hay condenación, para los que estamos en Él” (Rom 8:1). La libertad verdadera se convierte en disfrute diario. Cristo nos ha hecho libres del poder del pecado para que seamos santos y sin mancha delante de Él. La obra poderosa del Espíritu Santo que nos ha dado, hace posible la experiencia de libertad al quebrantar las cadenas esclavizadoras del pecado y darnos las fuerzas necesarias para andar “por sendas de justicia, por amor de Su nombre” (Sal 23:3). Somos también realmente libres en esperanza. El que nos sacó de la esclavitud del pecado nos adoptó, para hacernos hijos de Dios y herederos con Él de la gloria eterna. De ciudadanos de perdición nos ha dado la ciudadanía de los cielos a quienes éramos extranjeros y advenedizos (Efe 2:12), haciéndonos sentar con el Señor en los lugares celestiales (Efe 2:6).

Pero, la libertad, tiene una experiencia cotidiana. Jesús nos hace realmente libres hoy. En medio de los conflictos y de las pruebas que vienen por causa de la fidelidad en un mundo infiel, la libertad nos hace superar aun las prisiones terrenales, de modo que el creyente puede estar en la cárcel por su fe pero es libre. Las ataduras de la tristeza son cambiadas por la admirable dimensión del gozo de Cristo en nosotros. La ausencia de los nuestros que partieron para estar con Cristo, produce lágrimas, pero no son como las de aquellos que no tienen esperanza. En general las aflicciones de la vida, propias del mundo, que inquietan a los hombres, producen en nosotros un eterno peso de gloria. Jesús nos dice: “en el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Jn 16:33).

Finalmente la verdadera libertad traspasa los límites de la vida y se proyecta gloriosa a la eternidad. Alma mía, mira la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Serás libre de toda tristeza, porque allí “no hay lágrimas”; libre de toda separación, porque allí “no hay muerte”; libre de toda angustia vital, porque allí “no hay llanto”; libre de las injusticias, porque allí “no hay clamor”; libre de la enfermedad, porque allí “no hay dolor” (Ap 21:4). La aflicción temporal que me oprime dará paso a la admirable libertad que Jesús compró para mí. Pero, la clave para experimentarla es la comunión con Cristo, porque solo cuando el Hijo liberta, soy verdaderamente libre.

Samuel Pérez Millos – Ministerio Pastoral Aliento

Hoy… Quiero Aprender De Los Niños

“De cierto os digo, que si no lo volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Mateo 18:3

Oscar Wilde escribió: Tengo muchas flores, pero los niños son las flores más hermosas de todas”. El pastor Jhon Ramsey, narra como cada domingo una persona en la iglesia le colocaba en la solapa de su traje una flor. Esa flor se convirtió en él, como en una rutina.

Era un gesto grato que el apreciaba, pero se convirtió en una rutina, sin embargo un domingo se convirtió en algo especial. Cuando salía del servicio dominical, un niño se le acercó y mirándolo fijamente le dijo: Pastor, que va hacer con esa flor?. El dijo, te refieres a la que llevo en mi traje. El niño respondió. Sí, pastor. Me gustaría tenerla si la va a botar.

El pastor Ramsey le dijo: La puedes tener y para que la quieres? El niño de 10 años le miro y dijo: Se la daré a mi abuela, pastor. Mis padres se divorciaron el año pasado. Yo vivía con mi madre, pero cuando ella se casó de nuevo, quiso que viviera con mi padre. Viví con él durante un tiempo, pero un día dijo que no podía quedarme y me envío a vivir con mi abuela. Ella es muy buena conmigo. Cocina para mi y me atiende. Ha sido tan buena que deseo regalarle esa hermosa flor por amarme.

Cuando el niño terminó de hablar el pastor estaba llorando. Se quitó la flor y le dijo: Hijo, es lo más bonito que he escuchado, pero no puedes tener esta flor porque no es suficiente. Si vas al púlpito, verás un ramo grande de flores. Diferentes familias las compran cada domingo para adornar la iglesia cada semana. Por favor, lleva esas flores a tu abuela, porque ella merece lo mejor. El niño sonrió y dijo: Qué día tan maravilloso. Pedí una flor y recibí un hermoso ramo.

Sí, de los niños hoy quiero aprender porque ellos son sencillos, ingenuos y hermosos en su espíritu. Como este niño hoy quiero ser agradecido. Primero con Dios y luego con aquellos que siempre me demuestran su amor y atención.

Señor, un día tomaste a un niño y lo pusiste como ejemplo para nosotros los adultos. Hoy quiero ser como un niño y aprender de los niños las más grandes lecciones que se aprenden en la vida-. Son muchas las veces que pierdo de vista las cosas pequeñas que enseñan cosas grandes. Amén

Dr. Serafín Contreras Galeano.

¿Cuán agradecidos somos?

Me emociona pensar en el amor incomparable e inagotable de Dios para con mi vida. Pensar en que antes andaba perdido y sin rumbo y ahora me encuentro entre sus brazos me hace sentir especial.

Y es que no reconocer que TODO se lo debemos a Dios es vivir ciego. Dios ha hecho y está haciendo un gran trabajo en nuestra vida y no es que lo hayamos alcanzado todo, sino que vamos en un proceso en el cual Dios como un alfarero al barro va moldeando nuestra vida.

¿Cuán agradecido estas con lo que Dios te ha dado o ha hecho?

Es increíble saber que este día muchos se levantaron quejándose de lo que tienen, deseando no vivir la vida que viven o queriendo ser lo que no son, personas que se enfocan en lo negativo de sus vidas y olvidan lo positivo, lo que Dios ha hecho y esta haciendo.

Muchas veces estamos tan acostumbrados a los favores de Dios que ya ni siquiera dedicamos tiempo para agradecer lo que él hace, pareciera muchas veces que Dios está obligado a hacer maravillas en nuestra vida y que nosotros ni tan siquiera prestemos atención a esos detalles cómo para agradecerle.

Me emociona el siguiente verso escrito por el salmista y rey David, él decía:

“Es bueno dar gracias al Señor, cantar alabanzas al Altísimo. Es bueno proclamar por la mañana tu amor inagotable y por la noche tu fidelidad, al son de un instrumento de diez cuerdas, un arpa y la melodía de la lira.”

Salmos 92:1-3 Nueva Traducción Viviente (NTV)

Una sola frase, dos contenidos maravillosos. El salmista reconocía que si despertaba por la mañana es porque el amor de Dios lo había alcanzado, por eso escribía: “Es bueno proclamar por la mañana tu amor inagotable”, pero también reconocía que si llegaba la noche y vivía, era necesario agradecer por la fidelidad mostrada por Dios durante todo el día, por eso escribía: “por la noche tu fidelidad”.

¿Qué tan agradecidos estamos siendo con Dios?, ¿Cuándo fue la última vez que oraste sin pedir nada, solamente para agradecer a Dios por todo lo que hace en tu vida?, ¿Realmente tu vida es un reflejo del agradecimiento que sientes por lo que Dios ha hecho en tu vida?

Es hora de comenzar a ser agradecidos con Dios por cada detalle que nos regala a diario, desde el hecho de permitirnos despertar y levantarnos de nuestra cama, hasta el hecho de permitirnos terminar un día más de vida. No nos cansemos de agradecer a Dios por lo que hace, porque una vida agradecida seguirá recibiendo mucho más favores.

Dedica unos minutos este día y cada día solamente para agradecer a Dios por todo lo que te ha dado, desde el aire que en este momento estas respirando, hasta la capacidad que te da para entender este mensaje.

¡Dile a Dios cuán agradecido estás con lo que Él hace en tu vida!

Dr. Serafín Contreras Galeano.

Se un Conquistador

Duramente muchos años soñé con hacer cosas para el Señor, me dormía pensando en ¿Cómo Dios me utilizaría?, veía a hombres predicando en estadios llenos, a otros orando por los enfermos y Dios sanándolos y todo ello me llevo a pensar que era casi imposible que yo lograra hacer esa clase de cosas.

Por un momento pensé que todo eso era para gente de otro nivel, y que personas comunes como yo no podían llegar más allá de mi ciudad. Y es que por muchos años me limitaba a mi mismo pensando de ¿Cómo un chico de una ciudad pequeña podría alcanzar países o continentes?

Dentro de mi había un anhelo de hacer algo mas, soñaba con cosas grandes, pero a la vez me limitaba al ver los pocos recursos que tenia de mi lado, pensaba en solo lo que en el momento veía y no más allá de lo que no podía ver.

Y es que a veces tenemos tantos planes, tantos proyectos, tantos anhelos y tantos sueños que queremos cumplir, pero no hacemos nada por conquistarlos. Sabemos que Dios puede hacer cosas grandes en nuestra vida, pero nos limitamos por ver lo terrenal, antes de lo espiritual.

En el ámbito divino todo es diferente, Dios no te usa porque tengas dinero, ni porque vivas en una ciudad enorme o porque tengas esta u otra posición, sino que te usa porque ve en ti cualidades especiales que pueden ser de enorme provecho para su reino.

A través de la Biblia vemos ejemplos de personas que no tenían a lo mejor grandes puestos, no vivían en ciudades enormes, ni tenían mucho dinero, eran gente común y corriente que Dios elegía para glorificarse por medio de ellos: Vemos a un Pedro, Juan o Jacobo que eran personas comunes y corrientes pero con un especial interés por buscar del Señor y hacer su voluntad. Vemos a un apóstol Pablo que sin necesidad de grande recursos recorría todo la tierra entonces conocida predicando el evangelio a miles de personas.

El mismo Señor Jesús cuando vino a la tierra y escogió a sus discípulos, escogió personas comunes y corrientes, para hacer de ellos herederos del reino a tal punto que sus nombres ahora forman parte de la historia.

Todo ello me llevo a pensar que no podía seguir solo soñando, que los anhelos que tenia de ser de bendición a muchas personas no podía quedar solo en un sentimiento, un pensamiento o un deseo de querer hacer algo, sino que tenía que transformarse en algo real y no había otra forma que ACCIONANDO.

Fue así como comencé a escribir temas de interés para los cristianos, temas de la vida diaria, cosas que he experimentado y que Dios me ha permitido pasar, para luego poder guiar, aconsejar o dar palabra de ánimo en medio de esos desiertos de la vida.

Al principio no me leía nadie, solamente yo, paso mucho tiempo para que Dios me fuera prestando la atención de las personas que al igual que yo, pasaban por cosas similares, Dios comenzó a hacer cosas maravillosas y ahora muchos años después, puedo ver que mis sueños y anhelos se están cumpliendo, no porque me quede sentado esperando a que pasaran, sino porque comencé a ACCIONAR y no permitiendo de que aquello que soñaba o anhelaba se quedara en un simple sentimiento o deseo.

No es fácil alcanzar los sueños, pero tampoco es imposible, y lo digo por convicción, porque lo que yo en su momento pensé imposible, realmente era posible y solo necesitaba ACCIONAR para CONQUISTAR MIS SUEÑOS.

¿Qué es lo que anhelas?, ¿Cuáles son tus sueños?, ¿Qué estás haciendo para cumplirlos?, ¿Cuándo comenzaras a accionar?, ¿Qué estas esperando?

A veces pasamos la mitad de nuestras vidas esperando que algo ocurra, cuando en realidad Dios quiere que usemos los talentos que El ya nos dio y que lo demás corre por su cuenta.

No sé cual sea tu talento y a lo mejor puede estar escondido, pero no hay mejor forma de sacarlo a la luz y dejarte utilizar por el Señor que ACCIONANDO. Te lo dice una persona que paso muchos años de su vida esperando que las cosas se dieran por si solas, sin darme cuenta que los talentos ya estaban allí, que lo único que necesitaba era ACCIONAR porque Dios me iba a respaldar.

Tu talento esta allí y Dios quiere usarte, ahora solo basta creer que lo puedes lograr, porque si eso nació en el corazón de Dios para tu vida, entonces SE CUMPLIRÁ.

Conquistemos nuestros sueños y nuestros anhelos ACCIONANDO a partir de este día porque sin duda, Dios estará respaldado lo que coloco en tu vida, ese talento precioso que tienes te llevara a ver cumplidos tus mas ansiados sueños, porque Dios te usara maravillosamente.

¡Es Tiempo de Conquista!

“Mira, Jehová tu Dios te ha entregado la tierra; sube y toma posesión de ella, como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho; no temas ni desmayes”.

Deuteronomio 1:21 (Reina-Valera 1960)

En mis temores, usa mi vida, Señor

Hace poco ví una breve entrevista por TV a un famoso dibujante en nuestro país. En realidad la mini-entrevista formaba parte del programa, ya que durante el mismo, el entrevistado debía ilustrar un cuento para niños mientras éste se leía voz en off. Como en este caso, el relato era de miedo, una de las preguntas fue si cuando niño tuvo miedo. Como era de esperarse la respuesta fue afirmativa. ¿Qué niño no tiene o tuvo miedo? ¡Lo tenemos los adultos, miren si no va a sentir miedo un niño! Pero el dibujante decía que cuando tenía temor de algo, intentaba dibujarlo. Cuando lo veía plasmado en el papel y dibujado por él, como que ya no le tenía tanto miedo… Una manera un tanto particular para un niño de enfrentar sus temores… pero ¡absolutamente válida!

Unas cuantas veces he hecho mención de mi problema para viajar en los medios de transporte. Lo he descrito como “síndrome vertiginoso”, “mareos”, etc. hasta que finalmente lo pude discernir e identificar como “fobia”.

Mis intensos diálogos con Dios a la mañana muy temprano, han ido trayendo una idea tras otra, vivencias, momentos… inclusive algún recuerdo de mi infancia, y no grato precisamente. Pero es que el dolor por la misma puerta por donde entró es por donde tiene que salir. Nos guste o no, así es como estamos hechos. No nos ha sido provista otra alternativa a los seres humanos. Una niñez llena de temores, la pobreza al límite con la indigencia, aliada con una endeble y precaria salud me mantuvo marginado de muchas cosas que hacen los niños y lleno de privaciones, temores y frustraciones. Hasta tal punto que a los dieciocho años de edad, quien esto escribe ya no tenía proyectos de vida ni encontraba sentido en continuar viviendo. ¡Bendito Jesús que te presentaste en mi vida en un momento tan oportuno!

Si hay un denominador común en numerosas escenas de mi vida, es el miedo. Desde muy pequeñito comencé a percibir inconcientemente las reiteradas y frecuentes ausencias de mi padre. Esto, aunque en ese entonces no lo podía identificar ni discernir con esta claridad, unido a otras situaciones que no vale la pena describir aquí, me generaba angustia, temor, soledad, un poderoso y terrible sentimiento de vulnerabilidad, inseguridad y desprotección. En pocas palabras vivía con miedo todo el día y cada día. Le tenía miedo a todo y a todos; a Dios mismo, inclusive. El nombre de Dios asociado al Juicio Final, recuerdo que por mucho tiempo, muy lejos de infundirme aliento y seguridad, me aterrorizaba.

El temor, sutil y lentamente, se fue enquistando en el alma y haciéndose parte de mi vida. Todavía resuenan en mi mente los ecos de alguien muy querido y cercano a mí diciéndome numerosas veces: “no vas a poder”. Esto unido a ciertos eventos tristes y frustrantes y a mi propia incapacidad de enfrentar situaciones que vinieron a mi vida “para quedarse” sin que pudiera hacer absolutamente nada. Si la vida es un viaje, hoy cuando viajo, resulta ser la más clara de las evidencias de que literalmente ya no puedo hacer absolutamente nada para tener el control de la situación. Es entonces, y ante la incertidumbre de lo desconocido, cuando los fantasmas de la angustia, el temor, los sentimientos de vulnerabilidad, inseguridad y desprotección que inundaban mi alma de niñito se hacen presentes nuevamente. Hoy puedo discernirlos con absoluta claridad. Son exactamente los mismos.

Había una estudiante que cuando rendía examen con cierto profesor siempre fracasaba a pesar de haber preparado la materia con excelencia y durante meses. Hasta que un día, descubrió cuál era el problema. Ese profesor, aunque físicamente no se parecía en nada, tenía en realidad características de su personalidad muy parecidas a las de un profesor de su niñez que literalmente le hizo la vida imposible. Ella ya había olvidado a ese maestro, pero su mente inconciente aún conservaba vívidos en el recuerdo aquellos terribles momentos de su niñez. Este otro, aunque no tenia nada contra ella, sus rasgos de personalidad comunes al de su niñez le traían al presente los mismos temores y sentimientos de frustración y fracaso.

Y es que así funciona nuestra mente. Así funcionan temores y frustraciones enterradas en lo profundo de la mente inconciente. La respuesta emocional es la misma. “Fobia” se denomina a un temor sin precisar exactamente a qué. “Apasionada o enconada aversión hacia algo. Temor angustioso y obsesionante” la describe el diccionario de la RAE.

El dibujante del principio de esta historia, cuando a algo le tenía miedo, lo dibujaba y eso le ayudaba a comenzar a perderle el temor. Quien esto escribe no es dibujante. Es escritor. Con el poder de las oraciones de unos cuantos hermanos en diversas partes del mundo, lograr discernir la punta de una intrincada madeja que durante años se fue entretejiendo en mi vida y poner estas cosas en el papel, también ha sido de bendición para quien esto escribe.

Pero hay algo aún mejor: mis intensos diálogos interiores con mi Dios durante las mañanas muy temprano, me ayudan a discernir y plasmar cosas como éstas en la certeza de que desnudar el alma es de bendición para otros.

Y es que, “USA MI VIDA”, le he dicho a Dios.
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

(2 Corintios 12:9 RV60)

Estoy Enojado con Dios

¿Alguna vez te has enojado con Dios?, yo sí. Y es que aunque queramos negarlo hay ocasiones en las que nos enojamos con Él, quizá porque las cosas no salieron como esperábamos o porque no nos respondió de la manera que queríamos o porque simplemente nunca hubo una respuesta y su silencio fue lo único con lo que nos encontramos.

A veces llegamos a los extremos de enojarnos con Dios por cosas que nosotros mismo buscamos, por resultados que tejimos a base de malas decisiones y terminamos culpando a Dios de nuestro mal.

¿Has escuchado frases como: “Porque Dios no hizo nada para evitar que tomara esa decisión” ó “Porque Dios no me detuvo antes de equivocarme”?, pues yo sí.
Esto es algo que todos en algún momento de nuestra vida hemos pensado; cuando las cosas salen mal solemos preguntarnos el por qué Dios no hizo nada para evitar eso que ahora nos atormenta.

Hay algo que debemos aprender o por lo menos ir aprendiendo, y es que somos dueños de nuestras propias decisiones, Dios jamás te obligara a tomar una decisión, Él siempre respetara tu libre elección aun cuando ese elección te lleve a resultados difíciles, Él siempre estará allí para tratar de guiarte, para tratar de dirigirte, pero al final serás tú quien tome la decisión, muchas veces orientado por tus instintos humanos y otras veces dejado llevar por la voluntad de Dios y no por la tuya.

Algunas personas están enojadas con Dios porque un familiar que amaban murió de una forma que aparentemente no se merecía, otros porque su familia quizá se desintegro y aparentemente Dios no hizo nada, algunos jóvenes están enojados con Dios porque no lograron entrar a la universidad que querían, o porque el chico o la chica que se suponía que era el amor de su vida, se fue de su lado para nunca volver. Muchos otros están enojados con Dios por la vida que tienen, porque el dinero jamás les alcanza o porque no tienen un empleo, muchos otros se enojan con Dios porque se sienten frustrados de su vida y creen que Dios jamás les prestó atención.

Amado amigo y amiga, ¿Por qué te enojas por cosas que quizá en su momento pudiste evitar o por cosas que tienen que pasar porque está escrito para todo hombre que viva una vez y después el juicio?

Es increíble que a pesar de nuestra mala reacción que muchas veces tenemos frente a las decisiones perfectas de Dios, Él se tome la molestia de velar por nuestro bienestar.

¿Cuántos de nosotros a pesar que nos hemos enojado con Dios hemos visto su mano poderosa ayudándonos o protegiéndonos?, yo sí.

Nosotros tendemos a enojarnos por dos cosas: PRIMERO por las cosas que Dios hace, sin darnos cuenta que lo que Él hace siempre lleva un objetivo y SEGUNDO por los resultados que nuestras propias decisiones y acciones traen, como que si Dios nos obligara a que tomáramos esa decisiones o realizáramos esas acciones.

¿Por qué estas enojado con Dios?, ¿Qué culpa tiene Él de la consecuencias de tus decisiones o acciones?, cada uno de nosotros somos responsables de las decisiones que tomamos, Dios anhela que lo tomemos en cuenta siempre, que vivamos para agradarlo y que tratemos de hacer su voluntad, es mas su Palabra nos dice: “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino” Salmos 119:105 (RV1960).

Si tomáramos como base la Palabra de Dios para nuestro andar diario, entonces todo fuera diferente, la Biblia dice que la Palabra de Dios es como un lámpara para nuestros pies, pues alumbra nuestro camino, de esa manera podríamos estar seguros de los pasos que damos y no tendríamos resultados desastrosos como los que muchas veces tenemos cuando no tomamos en cuenta la Palabra de Dios y peor aún, nos enojamos con Él por los resultados que obtenemos de nuestras malas decisiones.

¡Vamos! No te enojes con Dios, que el menos culpable de todo lo que pueda estarte pasando en estos momentos es Él. Dios jamás querrá el mal para ti, al contrario si no fuera por su misericordia sobre tu vida, hoy ni siquiera podrías estar leyendo estas líneas.

Dios te da vida y el simple hecho de que hoy estés leyendo esto, es porque Él ha sido tan lindo contigo que te da el privilegio de tener las fuerzas para leer lo que Él quiere decirte. ¿Vez como Dios no es tan malo como muchas veces crees?

No disfraces a Dios de culpable de tu situación, es mejor que seas humilde y reconozcas los errores que cometiste y pidas a Dios de su ayuda, porque estoy seguro que su ayuda viene enseguida sobre tu vida.

A pesar que la mayoría de veces somos los culpables de nuestro mal estado a través de las malas decisiones que tomamos, Dios siempre se las arregla para darnos un final feliz, un final que no merecemos, porque si fuéramos juzgados rígidamente según nuestras acciones, muchos de nosotros ni siquiera estaríamos vivos, pero Dios es Grande en Misericordia y Amor hacia nuestra vida.

Hoy es un buen día para hacer las paces con Dios, hoy es un buen día para reconocer que jamás debiste de haberte enojado con Él, si hay alguien con el que nunca debemos enojarnos porque jamás tendrá la culpa de nuestro mal, es Él, Dios busca lo mejor para nosotros y a pesar de estar pasando por tribulaciones, desiertos o fuertes tormentas, Dios hará algo maravilloso en medio de todo y nos hará salir victoriosos si tan solo lo buscamos con humildad y sencillez.

¡Nunca te enojes con Dios!

Autor: Enrique Monterroza

El éxito a la manera de Dios

PROVERBIOS 3:5,6 “Confía en Jehová con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos y él hará derechas tus veredas.”

¿Qué hace que algunas personas fracasen, y que otras logren sus metas? Quizás los principales ingredientes sean, como algunos suponen: los antecedentes familiares, la educación y las habilidades. Pero ¿por qué, entonces, hay personas que triunfan a pesar de tener un pasado difícil, falta de habilidades o poca capacitación? Sin duda, hay algo más que influye en el logro de nuestras metas.

Contrariamente a la definición de la sociedad, que usualmente involucra fama, fortuna o poder, el verdadero éxito significa convertirse en las personas que DIOS quiere que seamos, y lograr las metas que ÉL ha fijado para cada uno. Hebreos 12.1 ofrece la perspectiva del Señor en cuanto a esto: “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”.

Aquí vemos las claves del éxito:

Primero, es importante encontrar estímulo en las vidas de otros creyentes que han visto la fidelidad de Cristo, y que han seguido Su dirección.
Luego, debemos deshacernos de todo lo que nos impida obedecer a DIOS.
Por último, debemos perseverar, aún en los tiempos de dificultad y desánimo.
Este pasaje responde nuestra pregunta ¿Qué hace que algunas personas fracasen, y que otras logren sus metas? Lo que nos permite alcanzar el éxito es confiar en la dirección y en el poder de Jesús.

DIOS tiene un plan maravilloso para bendecirte y darte una vida plena, y parte de ese plan es que vivas con propósito y perseverancia.

La dirección del Padre Celestial se te hará más clara a medida que leas Su Palabra, que ores pidiendo orientación, y que busques el consejo piadoso.

¿Sabes cuáles son las metas que DIOS tiene para tu vida?

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