Tres Consejos para El Nuevo Año

Perdona

No comiences el año entrante con un corazón lleno de heridas que no has sanado por no perdonar el daño que alguien provocó en tu vida. Antes de que llegue la hora en punto inclusive mientras lees estas letras, perdona a los que tanto daño te han hecho este año y deja atrás lo que te hicieron, el dolor y la amargura que eso te provocó. Que perdones no quiere decir que todo volverá a ser igual con esa persona, pero si libera tu corazón de ataduras y te permite continuar creciendo. Que tu próximo año sea uno donde lo comiences sin rencor ni amargura para nadie.

 

Agradece

Es muy probable que este año no haya sido el mejor de toda tu vida. Adivina que: todos tienen ese mismo sentir respecto a su año. Cuando nos sentamos a reflexionar sobre las experiencias vividas nos damos cuenta que este año fue muy difícil, doloroso o simplemente no trajo todo lo que esperábamos. Sin embargo, estas vivo, estas leyendo estas letras con las que te deseo recordar que DIOS TE AMA y te ha tomado en cuenta en su propósito. Si aun estas aquí en la Tierra es porque DIOS TIENE PLANES CONTIGO, planes que desea cumplir. No despidas este año sin agradecerle a Dios por las bendiciones que recibiste, por tu vida y la de los que aun están a tu lado, por las enseñanzas, los momentos buenos y los malos, también.

 

Escoge a Dios

En este año que pasó ya no hay nada más que hacer, solo queda despedirlo y guardar en nuestra memoria los recuerdos de las experiencias vividas. Pero un año nuevo comienza y esto presenta nuevas oportunidades, decisiones que tomar, proyectos que desarrollar y la famosa lista de resoluciones. Antes que nada, decide permitirle a Dios guiar tus pasos en este nuevo año, que Él sea tu guía, refúgiate en el en medio de las tormentas, escucha su voz al momento de tomar una decisión y escógelo a Él como prioridad en tu vida.

Dicen que la vida es corta y hay que vivirla disfrutándola al máximo, esa diversión y felicidad de la que hablan cuando dicen esto es pasajera. La vida sí es corta cuando reflexionas en todas las cosas que deseas hacer y ciertamente lo ideal es vivir una vida plena y llena de gozo. Busca ese gozo y plenitud en Cristo, ¿Sabes sonreír en medio de la tribulación? ¿orar por el último pedazo de pan que comerás en semanas? ¿dar gracias y cantar himnos de gozo luego de perder a un ser querido? Yo he visto cristianos hacerlo, yo misma he logrado sonreír en momentos tristes y logro sentir esperanza aún en la tribulación. Eso me lo ha dado el hijo de DIOS, JESUCRISTO. Vivir una vida con Cristo no sólo nos permite disfrutar sus bendiciones sino que moldea nuestro carácter y nos permite disfrutar nuestra existencia aun cuando todo se ve negro y parece no haber solución.

Oro para que este año lo comiences con un corazón nuevo y libre de rencores, una actitud positiva, un espíritu agradecido por todo lo que tienes y lo que esta por venir. Le pido a Dios que muestre su gloria en tu vida y en la mía para que recordemos siempre que Él es nuestra razón de vivir. Finalmente deseo que puedas hallar gozo y plenitud en tu caminar con Cristo, que aprendas a ver en cada paso que das las bendiciones para las cuales Dios te prepara.

 

Una promesa más “…HASTA AQUÍ NOS AYUDÓ EL SEÑOR” (1 Samuel 7:12)

 

 “Tomó luego Samuel una piedra… y le puso por nombre Eben-ezer, porque dijo: Hasta aquí nos ayudó el Señor” (1 Samuel 7:12). Al acabar este año y mirar atrás, ¿qué ves? ¿Fracasos? ¿Oportunidades desaprovechadas? Respecto a tus fracasos, Dios dice: “Yo, yo soy quien borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados” (Isaías 43:25). Y respecto a las oportunidades desaprovechadas: “Yo os restituiré los años que comió la oruga… y la langosta…” (Joel 2:25). Dijo un sabio: “Si no aprendemos de nuestros errores, estamos condenados a repetirlos”. Es bueno mirar atrás y aprender, pero si conduces un vehículo mirando al espejo retrovisor, acabarás en la cuneta. No te quedes estancado en el pasado, haya sido bueno o malo.

 

“Nunca digas: «¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos?», porque nunca hay sabiduría en esta pregunta” (Eclesiastés 7:10). Uno de los peligros de hacerse mayor es que te emocionas más con el pasado que con el futuro. Una señora escribió al director de un periódico quejándose: “Su periódico ya no es tan bueno como solía ser”. A lo que el director respondió: “Nunca lo ha sido”. Dios dice: “…Yo sé los planes que tengo para vosotros… planes de bienestar…” (Jeremías 29:11 LBLA). Dios tiene planes para ti en este nuevo año. Por lo tanto, dile adiós al pasado y dale la bienvenida al futuro. Remángate, ponte manos a la obra y espera grandes cosas de parte de Dios.

Amén.

Comunícate con la torre de control

Hace 131 años en el Mar del Norte, en medio de una densa niebla, el vapor alemán Cimbria, en ruta de Hamburgo a El Havre, colisiona con el buque de vapor británico Sultán y se hunde en pocos minutos, causando la muerte a 398 personas. Algunos aducen a que la densa niebla evito que pudiera ver el faro cerca de la costa que le permitía saber que ruta seguir.
En aquellos años no existía ningun guarda costa, torre de control naviero o radar que permitiera darse cuenta que había otro barco cerca y evitar el desastre.

 

En nuestro andar diario pareciera que ocurre lo mismo y perdemos el rumbo de nuestro caminar en Cristo, pareciera que dejamos de comunicarnos con la torre de control celestial y empezamos a tener problemas y buscamos alternativas para lograr nuestros objetivos.

 

Isaías 26:3 nos dice: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”.

 

Qué maravilloso mensaje nos envía el Señor hoy a través del profeta Isaías! Es una medicina para todos los que, al levantarse por la mañana, se estresan al pensar en todas las tareas y responsabilidades que les esperan durante el día. El Señor les dice: «En la serenidad y la confianza está tu fuerza».
Siempre que recuerdes la presencia de Dios y su disposición a ayudarte, te sorprenderás de la rapidez con que tus cargas se tornan livianas, tus pesares se disipan, tus tinieblas se despejan, tu ansiedad se convierte en tranquilidad, y desaparecen tu fatiga y tu tensión.
La ansiedad, la impaciencia y la frustración que producen las presiones de la vida diaria son el fruto del olvido de Dios. Cuando, en nuestras angustias, preguntamos: «¿Dónde estás, Dios mío?», la respuesta no es que nuestro Padre celestial nos haya abandonado, sino que lo hemos perdido de vista. Solamente el recuerdo constante de su promesa, «He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo», nos librará de todas esas cargas y de esos sentimientos negativos. Todo lo que necesitamos es cultivar la creencia firme de que Dios está siempre con nosotros.
El piloto del avión se mantiene en comunicación constante con la torre de control. Así mantiene fielmente su ruta, sin desviarse en ningún sentido. A través de esta comunicación con el controlador del tráfico aéreo, recibe instrucciones e informa de su posición. Sabe que si la torre pierde contacto con él, se encenderá la alarma y que él y sus pasajeros estarían en peligro.

 

Los capitanes de barcos se comunican con los guarda costa o con una empresa que moniterea su travesía por el mar cuando su radar le muestra algo que puede causar problemas, ya se alguna tormenta, barco cercanos o piratas, esto les ayuda a tomar rutas más segura.
¿No te parece maravilloso comunicarte constantemente con la torre de control celestial? Es tan sencillo como elevar una oración y hablar con el encargado de guiar tus pasos, JESÚS.

Hambre por el ayuno

Si desea acercarse a Dios, recuerde que ayunar es una secreta fuente de poder.
Qué es el ayuno?

Ya que hay tantos malentendidos sobre él, en primer lugar, quiero aclarar lo que no es el ayuno bíblico. El ayuno no es meramente pasarse sin alimentos durante un periodo de tiempo; tampoco es algo que hacen solamente los fanáticos. Realmente quiero hacer entender el punto. El ayuno no deben hacerlo solamente los monjes religiosos que están solos en una caverna en algún lugar. La práctica del ayuno no está limitada sólo a los ministros o las ocasiones especiales.
Expresado de modo sencillo, el ayuno bíblico es privarse de alimentos con un propósito espiritual. El ayuno siempre ha sido una parte normal de una relación con Dios. El ayuno lleva a la persona a una relación más profunda, íntima y poderosa con el Señor.

Cuando uno elimina los alimentos de su dieta durante cierto número de días, su espíritu queda desbloqueado de las cosas de este mundo y se vuelve increíblemente sensible a las cosas de Dios.

En Mateo 6, Jesús dio la pauta por la cual cada uno de nosotros debe vivir como un hijo de Dios. Esa pauta aborda tres obligaciones concretas del cristiano: dar, orar y ayunar. Jesús dijo: “Cuando des…”, y “Cuando ores…”, y “Cuando ayunes”. Él dejó claro que ayunar, al igual que dar y orar, era una parte normal de la vida cristiana. Debería darse tanta atención al ayuno como se le da a dar y orar.

Según las palabras de Jesús, es obligación de todo creyente ayunar. Cuando se dirigió a los fariseos para contestar en cuanto a por qué sus discípulos no ayunaban, Jesús respondió: “¿Podéis acaso hacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposo está con ellos? Mas vendrán días cuando el esposo les será quitado; entonces, en aquellos días ayunarán” (Lucas 5:34-35).

Jesús no esperaba que sus discípulos hicieran algo que Él no hubiera hecho también. Jesús ayunaba, y según palabras de Pedro, Jesús es nuestro ejemplo en todas las cosas (1 Pedro 2:21).

Hay otro punto vital que quiero que usted vea en Mateo 6: Dios se deleita en dar recompensas. Él dice que cuando en su vida practique dar, orar y ayunar, Él le recompensará en público.

Un buen ejemplo de tal recompensa pública puede encontrarse en Daniel. Mientras estaba cautivo en Babilonia, su ayuno—hasta el ayuno parcial de ciertos alimentos—produjo la abierta recompensa de Dios, quien bendijo a Daniel con sabiduría por encima de cualquier otra persona en aquel imperio.

Más adelante, en el capítulo 10, Daniel estaba triste y cargado por la revelación que había recibido para Israel. Durante tres semanas, no comió panes ni carnes escogidas ni bebió vino. Luego, él describe al ángel que le fue enviado—el cual había sido retrasado por el príncipe de Persia durante veintiún días—y que traía las respuestas que Daniel buscaba. Su ayuno rompió el poder del que retrasaba y liberó a los ángeles de Dios a fin de que los propósitos de Dios pudieran ser revelados y cumplidos.

El ayuno también hace que Dios se dirija a los hijos de usted. Además, da salud y sanidad a su cuerpo, al igual que prosperidad económica y las bendiciones de Dios.

Si es su deseo estar más cerca de Dios, o tiene una gran necesidad de grandes victorias en su vida, recuer­de que nada sera imposible para usted. ¡El ayuno es verdaderamente una fuente secreta de poder!

La Palabra de Dios está llena de maravillosos testimonios de aquellos que tuvieron éxito. Fue durante un ayuno de cuarenta días cuando Moisés recibió los Diez Mandamientos (Éxodo 34:27-28).

Cuando Amán ordenó la aniquilación y el saqueo de todos los judíos, Ester llamó a todo el pueblo judío de su ciudad a unirse a ella en un ayuno de tres días sin comer nada ni beber agua. Como resultado, los judíos fueron salvados (ver Ester 4-7). Ana, muy afligida por no poder tener un hijo, “lloró y no comió”, tal como se registra en 1 Samuel 1:7. Dios oyó su clamor, y nació el profeta Samuel.

 

Tipos de ayuno

Los tres tipos de ayuno que se encuentran en la Escritura son: ayuno absoluto, ayuno normal y ayuno parcial. En primer lugar, un ayuno absoluto es extremo, y solamente debería hacerse durante cortos periodos de tiempo. En un ayuno absoluto, no se ingiere nada: ni alimentos ni agua. Dependiendo de su salud, este ayuno debería hacerse solamente con consulta y supervisión médica.

En un ayuno normal, uno típicamente se abstiene de alimentos de cualquier tipo durante cierto número de días. Sí se bebe agua, ¡y mucha! Dependiendo de la duración del ayuno normal, usted también puede escoger tomar sopas claras y jugos a fin de mantener sus fuerzas.

Y luego está el ayuno parcial. Este implica pasarse sin alimentos y bebidas concretas durante un largo periodo de tiempo.

La duración de los ayunos puede variar. Pueden ser de tres, siete, veintiún y cuarenta días. Pero también los hay de medio día y 24 horas.

No hay una fórmula que yo pueda darle para ayudarle a determinar qué tipo o duración de ayuno es correcto para usted. Eso debería depender de sus circunstancias, pero no se enrede en los detalles. Comience con un día, desde el amanecer hasta el atardecer. Se sorprenderá por la diferencia que marcará aunque sea un ayuno parcial de un día o un ayuno normal en su vida.

Cuando yo era adolescente, ayunaba todo el día del domingo hasta después del servicio en la iglesia. Eso me hizo mucho más sensible al Señor. Estaba tan espiritualmente sintonizado en eso, que no importaba si alguna otra persona obtenía una bendición ese día o no, ¡yo ciertamente la obtenía!

No intente hacer más de lo que pueda manejar, no hay necesidad de ser un héroe. Sencillamente comience. Una vez que descubra los beneficios, estará de camino para hacer de ello una práctica.

 

Entendiendo Qué es el Verdadero Ayuno.

A. Ayunar y buscar a Dios.

El ayuno, para que tenga un valor real, debe estar acompañado de búsqueda de Dios. Durante todo el tiempo que dura el ayuno debo estar alimentando mi vida espiritual: Oración, confesión, renuncia, meditación en la Palabra de Dios, alabanza y gratitud.

Mientras ayuno, debilito y renuncio a mis deseos naturales, físicos y carnales. Y mientras busco a Dios fortalezco mi vida espiritual y mi fe. Crece el poder de Dios en mi vida.

B. El Ayuno es Mucho Más que no Comer.

No es sólo ayuno de comida y bebida. Es ayuno de todo aquello que es placentero para mi carne y mis deseos humanos. No estamos hablando de cosas pecaminosas que ya sabemos que no debemos hacerlas, sino de aquellas cosas que siendo buenas, estimulan nuestros deseos.

Ayunar de esta forma, por lo menos una vez por semana, (y siempre que durante el resto de la semana sigas teniendo comunión con Dios), revolucionará tu vida espiritual, aumentará tu deseo de santidad, fortalecerá tu fe, comenzarás a tener mayor entendimiento y revelación espiritual, tendrás menos inclinación al pecado y formarás un hábito saludable.

C. Ayunar es Primeramente Para mi Propia Vida Espiritual.

Hay muchos ejemplos en la Biblia de personas que ayunaron ante determinadas circunstancias para obtener el favor de Dios. Esto es correcto y está bien, pero tenemos que entender que al ayunar Dios tratará primero con nuestras propias vidas y después, si Él quiere, nos dará aquello por lo que estamos ayunando.

Desafíate a ti mismo con esta meta: Agenda un día por semana para ayunar y buscar intensamente a Dios.

Mi identidad

Que es la identidad?  Es el conjunto de características, datos o informaciones que son propias de una persona o un grupo y que permiten diferenciarlos del resto: la identidad de un pueblo. La identidad nos ayuda a no ser uno más del montón. Dios siempre quiso que su pueblo fuera un pueblo especial. Un pueblo que marcara diferencia frente a los demás pueblos.

Deuteronomio 7: 6 “Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra.” La identidad es saber quiénes somos y para donde vamos, el pueblo de Israel siempre fallaba en su identidad y la preocupación de Dios era que se dejara llevar por los demás. El adagio popular dice “dime con quién andas y te diré quien eres” en este mundo las personas con quien andamos determinan lo que nosotros somos. Una persona sin identidad fácilmente se deja llevar por los demás. V 2 “Así dijo Jehová: No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman.”

Dios nos dice que somos sus hijos y además nos lama sal y luz de la tierra, es decir capaces de poder influenciar a los demás. Jeremías 15: 19 “Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.”

El pueblo de Dios muchas veces fallaba en su identidad porque ignoraban quienes eran ellos y sobre todo no conocían a verdaderamente al Dios que adoraban. V 10 “Mas Jehová es el Dios verdadero; él es Dios vivo y Rey eterno; a su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación.”

¿Tú eres cristiano? Qué bueno te felicito. Pero cuanto o que conoces de Dios. Nadie se enamora de alguien a quien no conoce. Una persona sin identidad vive en función de los temores de los demás. V 2b“, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman.” Y pronto termina aceptando y viviendo sus costumbres. V 3 “Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril.”

“Para ser una estrella debes hacer brillar tu propia luz, y seguir tu propio camino. Tomado de la mano de Dios. Tampoco debes preocuparte por la oscuridad, pues es allí donde más brillan las estrellas” Recuerda tu eres luz y lo mas precioso para Dios.

Jeremías 10

¿A quién consultas?

¿Con qué rey vecino establece alianza David? ( 1º Crónicas 14.1)

Pero, ¿quién era Hiram rey de Tiro? La Biblia no nos dice nada de él ni de su reinado antes de este hecho, pero sí resalta algunas actitudes positivas de Hiram que me hacen pensar que Dios lo escogió y estableció como una conexión de oro para David y posteriormente para Salomón. Mira 1º R.5:1-12 y lo entenderás.

Conexiones de oro serán personas que Dios traerá a tu vida para bendecirte, para darte recursos que hoy no tienes, para ofrecerte sus dones y talentos, porque ellos verán que Dios está contigo y que lo que haces lo honra. Podrán ser creyentes en Jesús o no, pero Dios las usará en un momento de tu vida para que puedas lograr el sueño que Dios puso en tu corazón. Tranquilo/a. Si lo que deseas y anhelas es de Dios, sus recursos llegarán sobrenaturalmente a tu vida, tal como le llegaron a David por medio de Hiram.

 

¿De qué se dio cuenta David al ver los recursos que le llegaban? (1º Crónicas 14.2)

Si vives en la presencia de Dios (tu GPS espiritual), si lo honras y haces lo que a él le agrada, tú también serás confirmado por él. Tu carrera será confirmada, tu negocio crecerá, tu pareja y familia serán bendecidas, serás promovido en tu trabajo, tu ministerio se confirmará y tus dones serán de bendición para miles. Todo lo que Dios te dio se multiplicará porque él honra a los que le honran. Piénsalo.

 

Pero David comete un error. ¿Qué hace? (1º Crónicas 14.3, 2º S.5:13)

¡Exacto! Le gustaban mucho las mujeres y tuvo muchas esposas y concubinas, olvidándose de un mandamiento muy sano que Dios había establecido en Deuteronomio 17:17. Y si bien el corazón de David no se desvió por la cantidad de mujeres que tuvo, si fue un modelo negativo para su hijo Salomón (los hijos aprenden bien o mal de sus padres). Salomón sí se alejó completamente de Dios a causa de la cantidad de mujeres que tuvo. El error de David afectó a su propio hijo.

Aclaremos un punto. No está mal que te gusten las chicas y pienses en chicas, o en muchachos si eres una mujer. Lo que sí está mal es que quieras tenerlas a todas, llevártelas a la cama a todas y “jugar” con todas. Hay una mujer para tu vida (y sólo una). Hay un hombre para tu vida (y sólo uno). Aquella, o aquel, que te amará, a quien tú ames y que juntos amen a Dios, con quien aprenden a construir un proyecto de vida aprobado y bendecido por él.

Ponle freno a tus deseos y que tu máximo anhelo sea honrar a Dios y honrar a la persona que él traerá a tu vida. No lastimes a tu novia (o esposa) siendo un mujeriego baboso y calentón, metido entre las piernas de cada chica que te gusta. No lastimes a tu novio (o esposo) yéndote detrás de cada muchacho que te dice algo lindo o que intenta seducirte. Honra, respeto, amor y fidelidad, que sean las decisiones que guíen tu sexualidad, tu noviazgo y toda tu vida. Y todo lo que hagas te irá bien porque Dios te aprobará y te bendecirá.

 

¿Quiénes se levantan contra David? (1º Crónicas 14.8-9)

¡Otra vez! Se habían quedado muy, muy calientes desde que David le cortó la cabeza a Goliat y los humilló atacándolos con una honda y una piedra, y ahora querían venganza.

 

¿Qué hace David? (1º Crónicas 14.10, 14, 16)

¿Era necesario que lo hiciera? David ya era rey, el pueblo lo apoyaba, su ejército de valientes daría la vida por él sin pensarlo, tenía experiencia y fama en derrotar filisteos (y cuanto más gigantes más les gustaban). Pero aún teniendo todo a su favor, David consulta con Dios si tenía o no que pelear contra ellos y cómo tenía que hacerlo.

¡Consulta con Dios! “Dios, ¿me tengo que poner de novio con Laura que me gusta tanto? ¿Es la mujer que quieres para mí?”

“Señor Jesús, Edgardo me invitó a salir, gusta de mí, quiere algo conmigo, ¿tengo que salir con él? ¿Apruebas esta relación? ¿Es tu hombre para mi vida?”

“Mira Jesús, ¿es esta la carrera universitaria que tengo que seguir? ¿Me usarás como profesional si estudio esto?”

“Papá, quiero honrarte. ¿Es este tu tiempo para mi? ¿Me usarás?”

Consulta con Dios. Pregúntale. Y no tengas miedo de su respuesta, porque aunque sea diferente a lo que esperas, siempre será lo mejor para ti.

 

Extracto del libro “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: 1º Crónicas”

Por Edgardo Tosoni

Aprendamos a decirle NO! a nuestros hijos

Después de una generación que les permitía todo a los hijos, ahora los especialistas dicen que saber educar es saber poner límites.

 

Usted, que es padre o madre, sabe qué difícil es educar a los hijos. Para los padres de hoy, nacidos o educados en los años ‘60 ó ‘70, disciplinar a los niños es más complicado de lo que se imagina. Dar un chirlo o imponer un castigo al hijo, ¡ni pensarlo!; esa generación de padres creció oyendo que nada es más saludable que dejar que los hijos manejen sus propias emociones, límites y potencialidades, porque así se formarán adultos creativos, curiosos y críticos, con mayor habilidad para tomar las decisiones de la vida. ¿Y ahora? ¿Qué hacemos con los adolescentes y jóvenes criados en este concepto, que están sin rumbo, sin encontrarle el sentido a la vida, desorientados, sin esperanza?

 

Marta, es un genuino producto de los años ‘60. Nació en 1963, dentro de una familia muy conservadora. Ella dice: -“Yo no tenía libertad para nada. Nunca pude discutir mis problemas con mi madre. Mi papá no me dejaba salir de casa casi nunca, y si desobedecía, ‘cobraba’”. Hoy, a los 38 años, Marta es madre de tres hijos. Los chicos pelean, corren los muebles del lugar, persiguen al perro sin importarles si ensucian el sofá, dejan tirada toda la ropa y los juguetes por la casa. -“Yo vivo un dilema”, dice Marta, -“Sé que necesito poner límites, pero no quiero repetir con mis hijos lo que mis padres hicieron conmigo. Tengo miedo de que en el futuro ellos me vean como una persona que vivía gritando y les cercenaba todo lo que querían hacer”.

 

Millones de padres en el mundo se sienten así. En el pasado, los padres exigían una obediencia ciega de parte de sus hijos. Los padres modernos no comparten esa teoría. Pero se modernizaron en exceso. No saben decir “no” y con esa actitud perjudican a sus hijos. La excesiva libertad produce adultos sin noción de los límites y las responsabilidades.

La psicoterapeuta Asha Phillips dice que desde los primeros meses de vida de los bebés, los padres deben establecer claramente ciertos límites. -“Padres que evitan decir ‘no’ en los momentos apropiados, están robándoles a sus hijos la capacidad de ejercitar sus emociones”. La terapeuta señala: -“Un chirlo simbólico, en un momento de rabieta del niño, puede ser una actitud saludable de parte de los padres”. Según ella es incorrecto permitir que los hijos hagan escándalos en el supermercado o mientras caminan en la calle con sus padres. De la misma manera, los adolescentes necesitan tener horarios para llegar a casa y así respetar a los demá s miembros de la familia. -“Quien dice ‘sí’ todo el tiempo, para no tener una imagen de autoritario, está creando una situación fantasiosa y peligrosa distante de la vida real”.

 

¡Al final Dios tenía razón! La sociedad probó todos los caminos: padres autoritarios y déspotas criando hijos temerosos que no quieren repetir su experiencia con sus propios hijos; padres liberales y extremadamente permisivos criando hijos desorientados, indisciplinados sin capacidad de enfrentar los verdaderos conflictos de la vida.

Dios, el creador de la familia, dejó algunos consejos muy claros y prácticos para que los padres pudiéramos formar a nuestros hijos como personas de bien. La Biblia nos enseña que los padres debemos aprender a amar a nuestros hijos con todo nuestro ser; educarlos en los valores y principios morales y espirituales; y disciplinarlos, no en el concepto de darles una paliza feroz, sino corrigiendo sus errores, poniendo los límites necesarios, sabiendo decir “no” cuando fuere necesario.

 

“Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras” Hebreos 10:24.

Amado Señor: Hoy vengo a ti para agradecerte por todo lo bueno y maravilloso que has sido conmigo, quiero pedirte que me ayudes a cada día ser una persona que motive e inspire a los demás a vivir en amor y realizar buenas obras, lléname de tu sabiduría y amor para llegar a realizar este anhelo de mi corazón. Amén

¡Cuánta sabiduría necesitamos! Es hora de volver a los viejos pero cada vez más vigentes consejos que Dios nos dejó en la Biblia, no sólo para educar a nuestros hijos, sino también para aprender a ser felices.

Corramos para Ganar!

La llama de la antocha de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, se extinguió después de una espectacular ceremonia de clausura; pero no la memoria del nadador estadounidense Michael Phelps que entre 10,708 atletas compitiendo en 28 diferentes deportes, logró conseguir ocho medallas de oro en una sola olimpíada en la piscina del “Cubo de Agua”; superando así la marca que había establecido su compatriota Mark Spitz en Munich en el año 1972.
Michael Phelps, apodado como la “Bala”, el “Tiburón” o el “Delfín” de Baltimore, por haber depurado a la perfección una técnica llamada la “patada de delfín”, en el Mundial de Natación 2007, en Melbourne, Australia; ha traspasado su nombre en la lista de “hombres notables en sus propios deportes a superestrellas a nivel mundial” como lo expresó Tom Fordyre un periodista de la B.B.C. de Londres.
Catorce medallas de oro entre los Juegos Olímpicos de Grecia y China, sin lugar a tener ninguna duda, consagran al joven de 23 años, no sólo como el mejor nadador del mundo, sino también como uno de los mejores atletas de toda la historia del mundo del deporte.
He leído varios artículos acerca de la vida personal del Michael Phelps, pero fuera de que desde su infancia no tuvo la participación de la presencia responsable de su padre; de su gran compromiso y pasión (lo cual en éstas áreas debería ser un ejemplo a seguir para los hijos de Dios) con el deporte que practica desde que tenía trece años de edad; de que dedica parte de sus entradas a apoyar a obras benéficas y de que sirve de voluntario en el Departamento de Niños del Hospital de la Universidad Johns Hopkins; no he leído nada de su inclinación en el área de su vida espiritual.
Asimismo, en todas las entrevistas realizadas después de obtener alguna de sus preseas doradas; en ninguna de ellas pude escuchar un agradecimiento o tributo de honor a Dios, nuestro Padre celestial; como lo he visto hacer de boca de otros atletas al alcanzar un pináculo de victoria en diferentes eventos deportivos.
Toda mi admiración y respeto para este joven como atleta, pero mi oración es que si Michael Phelps no es Cristiano, Dios pueda usar a una persona en su círculo de vida que le comparta las palabras que Jesús declaró a sus discípulos: “¿Qué aprovechará al hombre, SI GANARE TODO EL MUNDO, Y PERDIERE SU ALMA?” (Mateo 16:25)
Un versículo más adelante, el mismo Maestro profetizó lo siguiente: “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de Su Padre con sus ángeles, y entonces PAGARA A CADA UNO CONFORME A SUS OBRAS” (vs.26).
Y estoy completamente seguro que en la definición conceptual de Jesús al usar la palabras “obras” no incluía medallas de oro, ni ningún otro laurel deportivo, académico o económico obtenido mediante el esfuerzo del hombre.
Deduzco por el contexto de lo escrito por el apóstol Pablo en alguna de sus epístolas, que él como yo; era un gran admirador del sacrificio, compromiso, pasión, esfuerzo y tenacidad de los deportistas de su época.
A los miembros de la iglesia en Corinto los exhortó preguntándoles: “¿No sabéis que los que CORREN EN EL ESTADIO, (como lo hizo Usain Bolt de Jamaica en el Nido de los Pájaros o Michael Phelps en el Cubo de Agua de Beijing), todos a la verdad corren pero uno solo se lleva el premio? Y como parte de su exhortación les recordó que: ellos (los atletas) a la verdad (corren), para RECIBIR UNA CORONA CORRUPTIBLE, PERO NOSOTROS UNA INCORRUPTIBLE. (1Corintios 9:24, 25)
Asimismo, el siervo de Jesucristo animó efusivamente a los hermanos en Corinto a ¡CORRER DE TAL MANERA QUE OBTUVIERAN LA CORONA!
Si Pablo viviera en nuestros días, nos hubiera preguntado: ¿estás CORRIENDO PARA GANAR?, porque en su tiempo el mismo apóstol tuvo que reprender a los hermanos de Galacia diciéndoles: “Ustedes corrían bien, ¿quién les impidió obedecer a la verdad?” (Gálatas 5:7, Nueva Biblia De Los Hispanos)
Es interesante que el lector preste atención a las palabras de Pablo. El no preguntó ¿qué cosa los estorbó en ser obedientes?, sino ¿QUIEN LES IMPIDIO OBEDECER A LA VERDAD?
Pablo, no se estaba refiriendo a Satanás a quien erróneamente muchas veces le echamos la culpa del fracaso o deterioro en nuestra vida espiritual.
El siervo de Dios se estaba refiriendo a otras “personas” dentro del seno de la iglesia que estaban perturbando a aquellos que deseaban crecer en su caminar como discípulos de Cristo.
Hace un tiempo atrás Michael Phelps fue arrestado por conducir un automóvil bajo la influencia del alcohol. Su deseo fue “quedar bien con sus amistades” y demostrarles que no era un esclavo fanatizado por sus sueños, a tal grado que no podía “divertirse como ellos”. Su acción casi le costó ir a la prisión por un año y ser expulsado del equipo olímpico de natación de los Estados Unidos.
¿Crees que el joven Phelps, aprendió la lección? ¡Es obvio que así lo hizo!
Pablo estaba muy conciente de una realidad que en el día de hoy está presente en todas las congregaciones; la existencia de personas que quieren “estorbar” a otros y así“impedir que corran bien”. Y lo hacen muy eficazmente con “un poco de levadura” (Gálatas 5:9), leudando el corazón de miembros débiles con su espíritu de indiferencia, apatía, rebeldía y el veneno de la crítica, la murmuración, la burla, el divisionismo, el desórden, etcétera.

El deseo de Pablo para estos era: ¡Ojalá se mutilasen los que os perturban! (Gálatas 5:12)
La expresión literalmente significa: ¡Ojalá se castrasen los que el Diablo usa para perturbar la paz en el cuerpo de Cristo! Los Gálatas sabían que Pablo estaba haciendo una alusión a la ley de Moisés que estipulaba lo siguiente: “Ninguno que haya sido castrado o que tenga cortado su miembro viril entrentrará en la asamblea del Señor”(Deuteronomio 23:1) .

 

Asimismo, Pablo escribió que un buen atleta de “todo se abstiene” (1 Corintios 9:25)
¿No será que algún lector tenga que “abstenerse” de asociarse con personas en sus respectivas Iglesias que no tienen un deseo sincero de “correr bien” y comenzar a relacionarse con aquellos que poseen una pasión intensa de “CORRER PARA GANAR”?
Gracia y Paz
Sergio A. Perelli

Levántate y Resplandece

El sol sabe cuándo debe salir a resplandecer en la Creación ya que Dios le dejo sus leyes establecidas , la luna sabe cuando y como debe alumbrar, cada estrella ilumina totalmente distinta a otra; pero muchos cristianos hijos del Reino no se han levantado a resplandecer ya que no conocen lo que el Creador ha dicho de ellos, si conociéramos que Dios nos atrajo a sus pies con el propósito de que ya no seamos fracasados sino victoriosos ; de que ya no andemos en tinieblas sino en luz ; de que ya no andemos opacados sino resplandeciendo ; estaríamos ocupando el lugar que nos pertenece.

Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz , y la Gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Isaías 60:1

Tal vez has vivido situaciones en tu vida las cuales te han imposibilitado resplandecer ; es más pareciera que has entrado en un túnel tan oscuro que no tiene fin ; déjame decirte que Jerusalén estaba en esas condiciones desierta, desolada, opacada, y sin esperanza de volver a resplandecer pero, de repente Dios se manifiesta trayendo un mensaje profético a su pueblo diciéndole antes de que resplandezcas tienes que levantarte ; yo no sé de dónde tienes que levantarte , quizás caíste en el pecado de nuevo y no te habías levantado, quizás en tu matrimonio las cosas van cuesta abajo , a lo mejor tu vida espiritual se estanco de manera que caíste de donde antes estabas , puede ser que tu economía se haya ido al piso pero; en este momento te digo LEVANTATE en el Nombre de Jesús de ese lugar en donde caíste si bien el pasado no lo puedes arreglar pero Dios hoy te está dando un presente para que tu futuro no sea igual a tu pasado.

Mucha gente quiere resplandecer pero no se levanta de donde esta postrado, pero déjame decirte que traigo un mensaje de parte de Dios para tu vida es tiempo de que te Levantes y Resplandezcas porque la Luz de Cristo esta dentro de ti y su Gloria ha reposado sobre ti ; por eso no puedes creer que tus mejores tiempos fueron los que pasaron ; por eso no puedes creer que todo está perdido; por eso no puedes quedarte postrado en el fracaso , en las excusas , en tu pasado ; es tiempo de que resplandezcas en tu trabajo, es tiempo de que resplandezcas con amor , gozo, armonía , paz , libertad y todo lo que produce el Espíritu de Dios para con las personas que te relacionas y aun con aquellos que ni conoces.

Cuantos hermanos en la fe viven por allí opacados, desanimados, frustrados a causa de que se dejan ahogar por las cosas de este mundo de manera que eso les imposibilita resplandecer; no te puedes quedar todo el resto de tu vida viendo a los demás como crecen, como se superan , como mejoran en su relación con sus padres , con sus hijos , en su matrimonio y tú sigues siendo el mismo NO! , es tiempo de que te LEVANTES Y RESPLANDEZCAS porque la Luz Verdadera ha venido a ti; por eso no puedes andar en tinieblas, por eso las tinieblas no tienen poder sobre ti ya que La Luz que es Jesús esta dentro de ti. Si hasta este día solo parecías una llamita pero nada que resplandecías en ninguna área de tu vida que tal si oramos a Dios.

Padre Nuestro que estás en los Cielos en este momento vengo a ti a aferrarme de tu palabra; yo me levanto del lugar en donde me había quedado postrado porque te me has llamado a resplandecer ; te doy gracias porque Tu Luz ha venido a mí y tu Gloria reposa dentro de mí en el Nombre Poderoso de Jesús. Amén.

Mantén limpio tu corazón. Alábalo. Adóralo. Enamórate apasionadamente de Jesús. Busca intensamente su Presencia. Anhela sólo Su gloria. Y Él te sorprenderá. Su gloria te llenará. Y tus días nunca más serán lo que fueron.

Por Guia del Espiritu Santo
Carlos y Chantalle Villarreal

Deleite + Disciplina = Cumplir el propósito de Dios

Dios tanto a ti como a mí nos ha dado muchos dones y habilidades para su gloria y al servicio de su obra, a lo mejor Dios ha puesto en ti un sueño en tu corazón y el cual anhelas glorificar a Dios a través de ello, pero el querer hacer la voluntad de Dios no es suficiente. Teniendo en cuenta que el mismo Dios que gobierna todo el universo habita dentro de ti, basta con determinar y Él te da las fuerzas para que lleves a cabo su voluntad disciplinándote cada día, y sé que no es fácil muchas veces.

Y todo aquel que lucha, de todo se abstiene; y ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible; pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que sujeto mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre;
(1º Corintios 9:25-27 RV60)

Verás, en todo deleite es indispensable la disciplina, ya que sin ella no vamos a llegar a ninguna parte y no vamos a ser eficientes en el propósito para el cual Dios nos ha puesto. No todo es color de rosa; Pues en todo lo que queremos hacer, aun teniendo la capacidad, los dones y los talentos para hacerlo, debe haber una disciplina constante, la cual nos llevará, esperando con paciencia en el tiempo de su perfecta voluntad, a cumplir lo que Dios desde el principio nos dispuso a hacer.
Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer (deleite) como el hacer (disciplina), por su buena voluntad. (Filipenses 2:13)

Pero hay muchas razones por las cuales nosotros sentimos obstáculos a la hora de servir a Dios de todo corazón, puede ser porque tal vez eso que estoy haciendo no es a lo que Dios me ha llamado, lo cual me produce carga y disgusto, y por consiguiente no me quiero comprometer; O simple y llanamente nos falta esforzarnos y organizarnos un poco más en lo que nos deleitamos hacer para el Señor. En pocas palabras, hay cristianos que tienen el hacer (y hasta puede ser mucho lo que hacen), pero no tienen el querer; Como hay otros que solo tienen el querer (y tal vez sea mucho lo que anhelan), pero no hacen nada para cumplirlo. Vamos a ver estos 2 casos.

1. LO QUE ESTOY HACIENDO, ¿PRODUCE DELEITE?: Si quizá hay algo que estés haciendo, o en lo cual te estés moviendo y actualmente eso no produce deleite en ti, sino que, antes se te hace una carga o una ley, pues tú solo lo haces por cumplir una simple responsabilidad, porque te lo impuso un profesor, el jefe de tu empresa o algún líder de tu iglesia, o por llenar el horario de tu agenda; Con todo amor del Señor que tengo para escribir esto te sugiero que le seas sincer@ a Dios en lo más intimo de tu corazón respecto a cómo te sientes y lo que piensas realmente frente a eso que estas haciendo (dice en el salmo 51:17 que al corazón contrito y humillado no lo despreciará Dios), abre tu corazón a él y pídele que te dé más convicción y deleite en lo que haces, porque más que la cantidad de horas, esfuerzo y obras que inviertas en el servicio a Dios, Él tiene verdaderamente en cuenta la calidad con que le sirves, que consta del deleite, amor y constancia, independientemente de cuantas horas (si son pocas o muchas), esfuerzos y obras (si es poco o mucho lo que estoy haciendo) con que tú le sirves al Señor. Sobretodo, pídele guía a Dios en tu vida y que ponga en ti paz en lo que debes hacer, pues a lo mejor en nuestra agenda y en nuestra mente hay muchas ¡pero muchas! cosas que hacer o que actualmente estemos haciendo, y en muchas de esas “cosas” realmente no sentimos ni paz, ni convicción, ni deleite porque realmente nuestro Dios no nos ha llamado específicamente a ello, sino que por alguna otra razón estamos allí.

Cuando Dios te llama a servir o a hacer algo específico, Él te da esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Además, estás completamente segur@ y convencid@ que Él te ha puesto allí lo cual eso te produce deleite para ejecutar ese o esos llamado(s). Revisa cuidadosamente tu diario vivir y con la ayuda de su Santo Espíritu mira si hay más actividades en tu vida de las que deberías y puedes hacer, que tú sabes bien que no te llevan a ser plen@ en el Señor ni a cumplir el propósito de Dios en ti. Además, recorta aquellas que no te son necesarias por el momento o que no sientes deleite en servir allí hasta que Dios haya puesto en ti una pasión y una real convicción por lo que haces. Busca aquellas cosas en las cuales sientes que Dios te ha capacitado con aptitudes, dones y talentos, y te gusta hacer, pues allí si serás más eficaz y eficiente en el servicio a Dios, para lo cual una gran recompensa en los cielos está reservada para ti si permaneces con la motivación correcta para servir.

2. TENGO PAZ, CONVICCIÓN Y AMO LO QUE DIOS ME HA PUESTO HACER, ¿PERO PORQUÉ NO RINDO EN LO QUE HAGO?
Uno de los mayores obstáculos que tenemos o hemos tenido muchos de los que hoy leen este mensaje son las distracciones, los malos hábitos, y la falta de concentración, organización y disciplina, lo cual nos hace cada vez menos eficientes para cumplir el propósito de Dios en nuestras vidas. Personalmente te puedo dar un ejemplo: el Facebook es una gran bendición, puesto que allí también doy de la gracia que Dios me ha dado, comparto de su amor con quienes tengo agregados, recibo noticias cristianas, frases y actualizaciones de grandes siervos de Dios, contenidos, links y artículos de gran bendición para mi vida (claro tampoco lo puedo negar, me divierto, comento fotos, etc.); Pero debo saber en qué momento indicado lo puedo abrir, sin que interfiera con mis otras responsabilidades a nivel espiritual y secular. Quizá consciente o inconscientemente estamos siendo distraídos con lo que Dios nos ha puesto a hacer por muchos factores que enfrentamos a diario, y por más deleitoso que consideremos hacer esto o practicar aquello que Dios ha puesto en nuestro corazón para su gloria, llegan instantes donde lo queremos posponer o aplazar para más tarde, para mañana o para después, ¿Porqué? Porque nos cuesta establecer prioridades, concentrarnos y enfocarnos en ello hasta culminarlo, nos cuesta aún ejercer buenos hábitos que nos lleven a ser eficientes en ello, o porque tal vez sentimos algún temor o incertidumbre sobre cómo lo vamos a ejecutar. Pero si no comenzamos a disciplinar nuestro cuerpo y nuestra alma para aquello en lo que Dios ha puesto agrado, entonces no llegaremos a ninguna parte.

En Josué Dios cita varias veces: “Esfuérzate y sé valiente…, Solamente esfuérzate y sé muy valiente…, Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente” pues Dios quiere que nos esforcemos, no en nuestras propias fuerzas, sino en Su gracia la cual vive en nosotros, para llevar a cabo esa tarea que Dios ha puesto con fervor en nuestros corazones; En mi caso, si es de escribir, quisiera y quiero hacerlo todos los días, los temas en los que el Señor me ha enseñado abundan, pero también depende de mí el acostarme y levantarme temprano, planificar mi agenda y encomendándosela a mi Padre, estableciendo correctamente mis prioridades, y con la confianza que Él endereza cada paso que tanto tú como yo damos. Quizá tu llamado sea el de predicar, sé disciplinado y constante predicando según como el Señor te lleve a hacerlo; si es cantar o tocar algún instrumento, sé disciplinad@ y constante en aprender en como hacerlo. Y sobretodo, ¡PIDAMOSLE SABIDURIA A NUESTRO DIOS PARA ADMINISTRAR UN DON PRECIADO: EL TIEMPO.
Sírvele a Dios con deleite en todo lo que haces para Él, pero no te olvides de ser disciplinado y constante en ello.
Autora: Erika María Zambrano

Las lágrimas de un Líder

Cada vez que ocurre algo terrible en la congregación, siempre el “que soluciona” todo lo llamamos “Líder”. Todo lo tiene que arreglar él; si alguien se enfermó, hay alguien muerto, hay escasez económica, problemas familiares, endemoniados, etc., siempre es el “Líder” el encargado de resolverlo.

Ahora, la pregunta es: ¿Quién entiende a un líder? – Él siempre tiene tiempo para escuchar a sus seguidores, para aconsejarlos y para orar por ellos; sin embargo el Líder también es un ser humano que tiene necesidades, sentimientos y problemas como el resto de personas.
Un líder esconde muchas veces sus sentimientos, para luego desahogarse en un rincón o la almohada de su cama. A él siempre se le exige rendimiento, llamado a toda hora y criticado por su trabajo. Cuántas personas se dedican a capacitar “lideres“, pero nadie esta listo para ejercer este cargo hasta que lo ha experimentado.

Yo me dirijo a ti, líder:
A ti, que cada vez que tienes una actividad, ves con el poco entusiasmo responden las personas de las cuales dependes,
A ti, que has experimentado el insoportable frío de la noche y el desesperante calor del día mientras te diriges a orar por tu rebaño,
A ti, que siempre han criticado tu trabajo y que en vez de decirte que sigas adelante, se han dedicado a bajarte los ánimos hasta el suelo,
A ti, que siempre oras por tus seguidores y te dedicas a leer la Biblia para poder enseñarles,
A ti, que te has sentido solo y que cuando miras a tu alrededor te das cuenta que no tienes apoyo,
A ti, que muchas veces te han dado ganas de gritar “¡Ya no puedo más!”, y has querido renunciar para no sentir tanta presión,
A ti, que has llorado solo, pensando solamente en ver la luz de un nuevo amanecer,
A ti, siervo de Dios, varón(mujer) esforzado(a), hombre(mujer) valiente…, solamente te recuerdo que Dios siempre ha estado contigo, Él nunca te ha dejado y está dispuesto a darte todo lo que necesitas para seguir adelante en Su obra.

Continúa, haz el trabajo que Jehová te encargó, olvida a los que te critican, pues ellos no te ayudarán, tú adelante, termina tu hazaña y verás cómo se callan…
Sólo contempla la meta y no veas lo difícil de alcanzarla, piensa que si Dios te colocó en ese lugar es porque Él sabe que puedes hacerlo y además porque Él confía en ti…
Demuéstrale a Dios cuanto le amas y realiza con amor tu trabajo; llorar es permitido, tienes razón de hacerlo, pero no te quejes; haz de cada lágrima una promesa de combate, recuerda que eres bienaventurado…

¡Ni uno sola de sus lágrimas se ha perdido! Ni una sola ha sido en vano. ¡Creer en Dios es creer en esta increíble verdad!

Y termino recordándote: “Por tanto ir y haced discípulos a las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí que Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” Mateo 28:19-20

Autora: Erika María Zambrano