No me quitarán el gozo

En Nehemías 8:10, en la segunda parte, dice:” no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza” (RVR-1960)

Muchas veces hemos sido atacados por el enemigo y la mayor parte de las veces lo hace en nuestro ánimo, nos quiere quitar el gozo que Dios ha puesto en nuestra vida.

Un ejemplo claro de esto es cuando alguien te roba, el hecho de que hayan tomado tus cosas sin tu consentimiento, siendo o no muy valioso para ti, te causa molestia, rabia, impotencia, frustración, etc.

De igual manera el enemigo nos roba el gozo para que caminemos por la vida molestos con nuestra situación,  frustrados y sin ánimo de seguir adelante.

Dios nos da fortaleza para combatir al enemigo a través del gozo; dice su Palabra “Hazme oír gozo y alegría, y se recrearán los huesos que has abatido.” Salmos 51:8 (RVR-1960) La palabra recrear, significa que somos nuevamente creados, con más fuerza. El recrear los huesos nos causa bienestar y esperanza, es por esa razón que nos encanta reír, tener momentos de alegría;eso es justamente lo que el adversario quiere quitarnos.

El enemigo buscará la forma de que te mantengas angustiado, enojado y utiliza muchas cosas para lograrlo. Puede usar personas que te contagien su rencor o que circunstancias que suceden alrededor te provoquen molestias que, aunque parezcan pequeñas, pueden robarte el gozo.

Debemos estar alertas y recordar que Dios prometió no abandonarnos jamás, que no nos faltará el pan, ni permitirá que nada nos haga daño.

Si el enemigo quiere quitarte el gozo recuerda tu pasado, de dónde Dios te ha sacado, lo que ha hecho por ti, ten presente el futuro que te espera a lado de tu Padre y, por último, alaba a Dios a pesar de todo.

Aunque las circunstancias te golpeen fuerte, recuerda esto:” Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación“ Habacuc 3:17-18 (RVR-1960)

Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Póstrate a sus pies

Muchas veces por los afanes diarios que tenemos, no disponemos del tiempo suficiente para hablar con Jesús. Hacemos una oración que dura menos de 10 minutos y a veces ni siquiera la hacemos de rodillas, sino en nuestra cama o mientras llegamos a nuestro trabajo, universidad o colegio.

Cuando conversamos con una autoridad importante prestamos atención a cada una de sus palabras entonces, ¿cuál es la razón por la que no le estamos dando la atención que se merece? ¿Será que hemos desviado nuestra mirada de Él y estamos más preocupados en las cosas de éste mundo?

La biblia menciona a algunas personas que reconocieron ante quien se estaban presentando y deberían ser para nosotros un ejemplo a seguir:

– La mujer que ungió los pies de Jesús con un costoso perfume. Lucas 7:38 dice: “Llorando, se arrodilló detrás de él a sus pies. Sus lágrimas cayeron sobre los pies de Jesús, y ella los secó con sus cabellos. No cesaba de besarle los pies y les ponía perfume“.

– Un padre preocupado. Lucas 8:41-42 dice: “Entonces llegó un hombre llamado Jairo, que era un alto dignatario de la sinagoga; postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrara en su casa. Su única hija, que tenía unos doce años, estaba muriendo”.

– Uno de los diez leprosos. Lucas 17:15-16 dice: “Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió glorificando a Dios a gran voz y se postró rostro en tierra a sus pies dándole gracias”.

– Cuando Lázaro murió. Juan 11:32 dice: “Cuando María llegó y vio a Jesús, cayó a sus pies y dijo: -Señor, si tan sólo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto”.

Cada uno de ellos se postró ante Jesús reconociendo quién era Él y el poder que tenía para cambiar sus circunstancias. Hoy, tú también puedes tener la misma actitud y acercarte a tu Salvador para recibir de Él no sólo una sanidad física sino integral de mente, cuerpo y espíritu que te permita glorificar su nombre y dar testimonio de su amor y cuidado.

Para ti, la mejor ofrenda es la humildad. Tú, mi Dios, no desprecias a quien con sinceridad se humilla y se arrepiente. Salmos 51:17 (TLA).

Como dice una canción muy conocida, sólo a sus pies encontraremos paz, gracia, bendición, luz y dirección. No existe un mejor lugar donde podamos encontrar esperanza y fortaleza más que en la presencia de nuestro Señor.

Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Por amor a ti

Dentro de la historia de los reyes, también llamados líderes del pueblo de Israel, hubo varios que desobedecieron y fueron idolatras, no siguieron los pasos de David a quien Dios bendijo y le dijo que bendeciría a sus generaciones. Pero, ¿qué sucede cuando tu generación no hace lo correcto delante de los ojos de Dios?

Tenemos varios ejemplo, entre ellos Manases, Ezequías, Amón, también a Josías. Analizando más la historia de estos líderes que reinaron, podemos ver que la mayoría, excepto Josías, no hicieron lo correcto y Dios tuvo misericordia de ellos por amor a David. Perdonó a Ezequías porque se arrepintió y humilló, pero la promesa que Dios hizo fue cumplida a pesar de los pecados y desobediencia de estas generaciones. 2 Crónicas 33; 34 (RVR-1960)

Tal vez te encuentras en esa situación, tienes algún ser querido que está alejado de Dios, aún no lo conoce o se apartó del camino correcto, pero no debes perder la esperanza o creer que por el hecho de que en este momento esa persona está sumergida en el pecado ya no hay salvación o salida, Dios te hace la misma promesa que le hizo a David. Hoy te dice: “Reconozcan, pues, que el Señor su Dios es el Dios verdadero, que cumple fielmente su alianza generación tras generación, para con los que le aman y cumplen sus mandamientos” Deuteronomio 7:9 (RVR-1960)

Aprópiate de la promesa que Dios te da, créele y verás que Él tendrá misericordia de tus generaciones, pues son benditas y las ama por amor a ti y tu fidelidad.

No importa hijo de quién seas o quiénes sean tus hijos ni en qué estado se encuentren, lo importante es quien es tu Dios y a quién le vas a creer a pesar de todo.

Tus generaciones serán buenas, pero depende de que tú tengas fe y no olvides jamás la promesas que Dios renueva cada día.

Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Esfuérzate

Mi mamá nació en 1962, vivió su infancia en un humilde hogar en el campo, pasó por necesidades; sus padres no tenían el dinero suficiente, por lo que escaseaba el alimento y le fue imposible terminar el colegio.

Al ver esta situación difícil en su casa, en su adolescencia, tomó la decisión de emigrar a la ciudad para buscar una mejor calidad de vida. Empezó trabajando como niñera, mucama; sin embargo, no quiso quedarse como tal, ella aspiraba a más. Ingresó a un instituto para aprender corte y confección y con ese conocimiento emprendió un negocio propio, los inicios no fueron fáciles pero con perseverancia y esfuerzo llegó a tener éxito en sus ventas. Tanto fue así, que en la actualidad podemos ver el fruto de sus manos. Sacó adelante a su familia, sus hijas tuvieron el privilegio de estudiar en el extranjero y en su casa siempre hay en abundancia. Cuando le preguntas cuál fue su secreto de éxito, ella responde: “no hay secretos de por medio, es gracias a Dios que nunca me abandonó y claro, el trabajar el día a día, porque eso es lo que Él nos manda, trabajar…”

¿Cuántos queremos alcanzar éxitos en cualquier área de nuestra vida? Yo creo que muchos; nos trazamos objetivos, metas y aún ya tenemos planificadas estrategias para encaminarnos. Pero muchas veces sucede que todos estos anhelos sólo se quedan en sueños o simplemente en palabras. ¿Qué sucedió? Creo que una de las razones es la falta de esfuerzo, pues es querer pero no hacer, es soñar pero no despertar, es hablar pero no accionar, es visualizar pero no trabajar, es creer que todo viene de la noche a la mañana, como algo mágico, pero no es así.

Para poder cumplir metas y alcanzar éxitos en la vida se requiere de esfuerzo, de dar más allá de lo que uno normalmente puede; es emplear tiempo, fuerza, conocimiento y valentía. El Señor le dijo a Josué que debía esforzarse porque él sería quien llevaría al pueblo de Israel a la tierra prometida. Y se lo repitió cuatro veces.

Proverbios 14:23 dice “Todo esfuerzo tiene su recompensa, pero quedarse sólo en palabras lleva a la pobreza.” (NVI)

¿Queremos recibir la recompensa y lograr nuestras metas? Entonces es tiempo de esforzarse y luchar. Recuerda que Dios va contigo.

Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.