Catedral de Vida > Devocional > Miércoles 8 de Mayo – Ruidos internos
Devocional

Miércoles 8 de Mayo – Ruidos internos

Miércoles 8 de Mayo – Ruidos internos

«(Jesús) Se llevó a Pedro y a ….y comenzó a afligirse y angustiarse. Les dijo: «Mi alma está destrozada de tanta tristeza, hasta el punto de la muerte… y se inclinó rostro en tierra mientras oraba: «¡Padre mío! Si es posible, que pase de mí esta copa de sufrimiento. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía».»
‭‭Mateo‬ ‭26:37-39‬ ‭NTV‬‬
Tal vez esta no sea nuestra faceta favorita de Jesús; de hecho, la primera vez que lo leí, no podía creer que era Él quien decía estas palabras; pero precisamente eso la convirtió en una faceta muy valiosa para mi.  Aunque tal vez nuestras palabras iniciales han sido las mismas, la verdadera diferencia entre Él y yo son sus últimas palabras: “Quiero que se haga tu voluntad y no la mía” . Mientras meditaba en sus palabras pensé en “ruidos internos”.
Los ruidos internos son todo aquello que distrae o altera nuestros pensamientos, emocionales y voluntad del propósito de Dios.
El ruido interno de  Jesús se resumía en el hecho más importante de su vida y la nuestra: Él estaba a punto de pasar por un fuerte sufrimiento que finalmente lo llevaría a la muerte. El ruido que le producía esta realidad, era algo que hasta este momento había callado, cuando el ruido empieza a traer duda y desorientación, es tiempo de hablar!; de lo contrario, no será más que una distracción. Jesús no alzó su voz públicamente, lo hizo frente a quien le había llamado, frente a su Padre; no para quejarse sino para reafirmar su propósito de cumplir la voluntad del Padre.
A diferencia de Jesús, nosotros nos hemos convertido en expertos encubridores del ruido, nos distraemos buscando maneras de callarlo, en nuestro intento por ser parte de la actual sociedad que solo admite el éxito y la felicidad como patrón de vida llena y feliz. Lo cierto es que cada uno de nosotros tenemos llamados que, así como a Jesús, pueden  haber empezado a crear ruidos emocionales y mentales. Que esperamos para subir al monte y echar delante del Padre nuestras angustias, tristezas y sufrimiento. Solo cuando desaparece el ruido, tenemos claridad de su voz y fortaleza para retomar nuestro compromiso por cumplir su Voluntad.
Hoy es un excelente día para buscar al Padre, vaciar tu interior de tanto ruido y retomar tu compromiso de hacer su voluntad.
Autora: Keila Alabarca