La puerta de la bendición

La Fe:  Se necesita fe para para ver el poder de Dios manifestarse en nuestras vidas. Dios quiere hacer milagros y prodigios, pero la incredulidad detiene la mano de Dios.

Es hora de avanzar y cruzar la puerta de bendición y obtener a través de la fe, nuestra herencia lo que el padre preparo de antemano para nosotros

No es cualquier fe, es la fe de Dios en nosotros, la que nos impulsa a experimentar lo sobrenatural. En hebreos 11.6. el escritor nos dice lo siguiente. “Y SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS, Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe y que es galardonador de los que le buscan.

La fe tiene sus características:

Es creativa tiene la capacidad de creer y crear cosas, no se limita por lo que ve, sino por la palabra de Dios, crea cosas nuevas de la nada (Leer Romanos 4:17 b).

Esta clase de fe se manifiesta en la creación, Dios dijo la palabra y fue hecho…y vio Dios que todo lo que había creado era bueno en gran manera. Genesis 1.12,18, 27-31.

La creatividad de Jesús se manifestó en los milagros que él hizo. La fe creativa se activa bajo el decreto de la palabra de Dios. Jesús en una ocasión paso cerca de la higuera esperando de ella fruto, y no halló por su palabra la higuera se seco fue improductiva. Dios quiere glorificarse cada día en nosotros, así como lo hizo con Israel, frente a las imposibilidades, él siempre levantó un hombre o una mujer con fe, dispuesto a darle oportunidad de manifestar su poder.

Fe Productiva: Es aquella clase de fe que se manifiesta a través de las obras. El escritor del libro de Santiago nos dice: 

Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma, pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Santiago 2:17-18 

Las obras representan la evidencia de los poderosos hechos de Dios.

Tenemos un Dios Todopoderoso, que se da a conocer a través de sus obras. Demuestran quién es Él, lo que hace a favor de sus hijos a quién él ama con amor eterno.

Cada día de las pruebas y adversidades será también, un momento oportuno para que veas los hechos de un Dios grande, revelarse a ti, y su fidelidad hacia ti se manifiesta cambiando tu derrota en victoria, tu tristeza en alegría, tu tormento en paz, tu enfermedad en salud, solo tienes que creer y confiar que no hay nada difícil para Dios.

 

 

¿A quien seguimos?

Hace unos días salió una noticia sobre un jugador reconocido en el Futbol actual, Jugador del Psg en Paris Francia, hablo de Neymar Da Silva Santos Junior, en el comunicado de muchos noticieros de deporte indican que el astro del futbol paga a 5 amigos 11 mil euros al mes para conservarlos.  Entre sus deberes está el alentar al jugador, animarlo y apoyarlo cuando se sienta solo.

Al ver esta noticia pienso en David, quien a pesar de ser llamado conforme al corazón de Dios paso por muchos procesos, que formaron su carácter sin lugar a duda tuvo miedo, atravesó soledades, depresiones, temores y a pesar de muchos errores sabia en quien había depositado su fe y tenía la convicción de quien le respaldaba,  y a pesar de todo eso Dios lo pone al frente de 400 hombres los cuales estaban igualmente cargados y angustiados,  en un momento de persecución nos encontramos con el salmo 34 que comienza diciendo: Bendeciré a Jehová en todo tiempo su alabanza estará de continuo en mi boca y si seguimos leyendo vemos a un hombre que a pesar de su circunstancia se desborda y entrega todas sus cargas al Señor. 

En estos últimos tiempos, buscamos la aprobación de las personas y muchas veces nosotros sabiendo quien es el autor y consumador de nuestra fe nos refugiamos en las redes sociales y nos sumergimos a la espera de un Follower o un Me Gusta. 

En el mismo salmo 34: 19 nos dice, Muchas son las aficiones del justo, pero de todas ellas le librara Jehová.

Así como David debemos aprender a refugiarnos en Dios, él no nos pone una mensualidad para estar con nosotros ni pide que seamos perfecto, en cambio nos dice que se perfecciona en nuestra debilidad, aprendamos a depender del confiar en Su palabra, que a pesar de cuán difícil sea la prueba el sigue sentado en su trono obrando a favor de sus Hijos.

Alza tus ojos a los montes y verás que tu socorro viene de Dios, Él nunca te dejara de seguir.

La bendición de agradar a Dios

Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham, y le dijo: ¡Abraham! Y él respondió: Heme aquí. Y Dios dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. Génesis 22:1-2

La historia del Patriarca Abraham y su hijo Isaac, nos enseña una profunda y genuina obediencia y un deseo incontenible de querer agradar a Dios, aun cuando debía sacrificar lo que más amaba. Después de tantos años de esperar por la promesa de un hijo, ahora Dios estaba pidiéndole que se lo devolviera.  

¿Estarías dispuesto a agradar a Dios, más que a ti mismo? ¿Entregarías tus propios deseos y anhelos por obedecer al mandato de Dios?

Dios siempre probará nuestro corazón para saber cuan dispuestos estamos a renunciar a nosotros mismos y a nuestros deseos y nos dará a conocer las bendiciones que produce agradarlo en todo. De acuerdo a lo que dice Deuteronomio 28, agradar (obedecer) a Dios: 

  • Seremos bendecidos en todas las áreas de nuestras vidas
  • Dios peleará por nosotros y nos defenderá de nuestros enemigos
  • Nos confirmará como su pueblo santo
  • Nos hará sobreabundar en bienes
  • Nos hará participe de su buen tesoro
  • Siempre seremos cabeza y nunca cola

Nunca habrá algo mejor que Agradar a Dios, esto es mejor que los sacrificios tal como dice 1 Samuel 15:22Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. 

Esfuérzate por agradar a Dios, seguramente lo harás sonreír. 

 

¿A quién buscamos agradar?

La necesidad de aprobación es la tendencia de querer la aceptación de los demás para sentirse bien psicológicamente, tomar decisiones y en general ser feliz.

“Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.” Gálatas 1:10 (RVR1960)

La sociedad de hoy nos impone prototipos o modelos para ser aceptados, los cuales han desviado la mirada de nuestro perfecto modelo a seguir… Jesús! Hebreos 12:2 no lo puede expresar con mayor claridad: “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe…”

Es por ello por lo que debemos esforzarnos en conocer nuestra identidad en Cristo a través de su Palabra.

Somos un diseño único y especial, Génesis 1:26 nos dice que fuimos creados conforme a su imagen y semejanza, por lo que no necesitamos encajar dentro de los prototipos o modelos impuestos por la sociedad, sino que debemos alinearnos con el carácter de Cristo y su propósito divino. 1 Juan 2:6 “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.”

¡Toma el reto de vivir para agradar a Dios!

Una historia eterna

Siempre nos contaron que toda historia tiene un final y si nunca fue así? Si te dijera que siempre nos contaron parte de la historia y que cada historia manifiesta en la vida de las personas no tienen un fin. Si te dijera que fuimos diseñados para algo eterno, para una historia que sigue y que no termina en el plano natural sino que continúa espiritual, que este plano natural es temporal y que cada paso que doy es una inversión en el plano espiritual. Seguirías viviendo cómo vives?

Jesús en Mateo 6:19-21, nos habla de no hacer tesoros aquí en la tierra. Un tesoro es algo muy preciado que guardamos en un lugar secreto, que depositamos en un lugar seguro. Jesús confronta ese lugar de nuestra seguridad. Atesorar cosas en la tierra en donde el plano natural es temporal no es una buena inversión. En algún momento esas cosas dejarán de tener su valor. Hoy en día vemos cómo muchas personas en la sociedad han anclado su seguridad en el dinero y este, cada día cambia su valor, no es algo seguro, tarde o temprano lo natural deja de ser. Es allí donde, Jesús nos exhorta a no invertir en un plano natural, donde la historia no continúa.

Cómo estás viviendo hoy? Sin pensar que no hay una continuidad después de dejar la tierra? Estás evaluando las acciones que te motivan? Que tipo de vida estás llevando? Porque cada paso que das puede ser una inversión directa en el plano eterno o simplemente estás mal gastando tus minutos? Cuanto tiempo inviertes en relaciones superficiales, en cosas que no dan valor a tu vida? Hay una vida eterna preparada para todos, pero si estamos atesorando cosas en la tierra no estaremos pensando en esa vida eterna que nos espera. Los tesoros tienen una peculiaridad y es que atraen toda nuestra atención, nuestra vida gira en torno de esos tesoros que hemos guardado. Esos tesoros son los deseos ocultos qué hay en nosotros, qué dirigen nuestras vidas y si esos deseos se han enfocado en cosas pasajeras estaremos anclando nuestra vida a algo temporal. Invierte tiempo en lo eterno, invierte tiempo con tu creador, pasar tiempo con Él es la mejor inversión que puedes hacer. Entabla una relación personal con Él. Cuando pasamos tiempo con Él, empezaremos a conocer de esa vida eterna que nos espera y volveremos a vivir con propósito aquí en la tierra. No es algo místico, por el contrario cuando nos conectamos con lo eterno volvemos a ver lo que el creador diseño de nosotros y es allí donde nuestro caminar en la tierra toma sentido. No estás aquí en la tierra para perder el tiempo, al contrario fuimos diseñados para dejar una huella en la sociedad que cambié la historia, pero la única forma de hacerlo es volviendo a escuchar a quien te diseñó.

Vuelve a escuchar a tu creador e invierte los mejores años de tu vida conociéndole y deja que el té guíe a forjar una vida eterna en ti.

La integridad en el corazón

En Daniel 1:8 vemos una historia con escenas que impactan y ayudan a seguir firmes en nuestra convicción, siempre dejando en alto nuestra integridad.

Daniel y sus compañeros por motivo del servicio civil se vieron obligados a permanecer reclutados en Babilonia y a comer y beber la comida que el rey dedicaba a sus dioses.  Esta participación los llevaría a quebrantar la ley judía; situación difícil, ya que los mantenía en un sí o en un no respecto a abandonar su identidad.

Sobre este sentido, Yokoi Kenyi dice:  Integridad “Habla de lo que soy, lo que pienso y lo que hago; aunque nadie me esté viendo” y la Honestidad “Habla de lo que hago, lo que digo y de mis actos públicos”.

Es allí que el proponerse viene a ser una manifestación con razones para conocimiento o el entendimiento de alguien.  Daniel y sus amigos oraban para mantenerse fiel a Dios e íntegros de corazón. Él estaba en el palacio, pero no participaba de lo que estaba en el palacio.

Yo puedo asistir a una reunión familiar en donde la mayoría no son convertidos o una fiesta con compañeros de oficina presentarme con regalos y demás, pero esto no quiere decir que debo participar de sus malas palabras, bailes y bebidas… No. Es allí que debo marcar la diferencia. “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica” 1 Cor. 10:23

Algunas veces vendrán oportunidades que debemos saber escoger; ya que si no estamos identificados con lo que somos o debemos ser, podemos ser presa fácil para dar mal testimonio. Pero, para eso está la oración.

Cuando leemos en Daniel 1:8, vemos cuatro características

  • Propuso en su corazón no contaminarse… (no profanar) él oró fuertemente a Dios.

    Cuando nos proponemos no ofender a Dios ni contristar al Espíritu Santo; ahí vemos el respaldo de su misericordia.

  • Pidió permiso… Él podía comer lo que a él le venía en gana, pero sentía en su corazón que su relación con Dios era algo reverente. Cuando nos damos cuenta que lo que voy hacer o decir va a ofender a Dios; o va a dañar mi vida espiritual lo más sano (hablando espiritualmente) es apartarse con gentileza y Dios hará el resto.
  • Dios permitió que… Es allí que Daniel haya gracia delante de sus líderes o jefe y le solicita el no comer de los alimentos que presentaban para ellos. Y Dios hace la obra. Cuando se presentan situaciones que como cristianos no deseamos hablar de esto o aquello, suelen decir que no queremos participar y nos comparan. En estos casos lo único que debe interesarme es lo que piensa Dios de mi.
  • Se mantiene firme en su decisión… Cuando decidimos agradar a Dios y no a los hombres, Dios se encargará de exaltarnos. Es cierto que Daniel podía comer y seguir orando, pero que de su relación con Dios? Es por eso que si sabes que al ir a ese lugar o lugares te va a ser sentir mal; no vayas por agradar a un amigo o compañero de labores, pues no, agrada a Dios y todo saldrá bien. Proverbio 4:4-7

En todo esto mi corazón debe estar dispuesto. Una vida de buen testimonio haya gracia delante de muchos… Ser cortés siempre… En tus labores mantén tus tareas al día, ordenadas y verás que cuando deseas algo para tu bienestar; nunca te negarán alguna solicitud que tengas que realizar. Dios siempre nos dará la gracia, la salida y la victoria. ¿Por qué? por nuestro testimonio y nuestra forma de conducirnos y de expresarnos pero sobre todo porque amamos a Dios y queremos agradarle en todo.

A Dios o a los hombres…

Para agradar a Dios tenemos que tomar una decisión, resistir a la tentación, confiar en la palabra de Dios y mantener una vida de obediencia. Daniel decidió agradar a Dios en lugar de a los hombres (Daniel 1:8)

1. Tomar una decisión.
Daniel tomo la decisión de no contaminarse. Daniel decidió no comer de esa comida debido a que la carne probablemente era cerdo u otra comida prohibida en Levítico, misma que no estaba preparada de acuerdo a la ley judía y sacrificada para los ídolos. Uno de los beneficios de ser entrenado en el servicio real era comer de la mesa del rey y a pesar de tener este privilegio, Daniel con todo tacto eligió un menú diferente y demostró que fue una elección más saludable agradando a Dios antes que a los hombres. Daniel a pesar de que estaba en una cultura diferente que no honraba a Dios siguió agradando a Dios por encima de los hombres. Debemos de agradar a Dios en medio de las dificultades.

2. Resistir la tentación.
Es más fácil resistir la tentación si uno fortalece sus convicciones antes de que llegue la tentación.  Daniel y sus amigos tomaron la decisión de ser fieles a las leyes de Dios y no ceder a la tentación de probar la comida del rey. En muchas ocasiones nos vemos presionados a bajar nuestras normas y vivir más como el mundo que nos rodea, no basta con preferir o hacer la voluntad de Dios para resistir los embates de la tentación, como Daniel debemos proponernos obedecer a Dios.

3. Confiar en Su Palabra.
Dios se movió con mano invisible para tocar el corazón del funcionario babilónico, la fuerte convicción de aquellos cuatro jóvenes lo impactaron. Dios promete estar con nosotros en momentos difíciles y siempre nos va a respaldar. Mantengamos firmes en Su Palabra que es poderosa para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos según el poder que actúa en nosotros.

4. Mantener una vida de obediencia.
Es sabio hacer que la confianza y la obediencia a Dios sea nuestro verdadero propósito en la vida, esto nos dará seguridad y paz. A pesar de las circunstancias y las consecuencias, no debemos obedecer a cualquiera que nos pida desobedecer a Dios. Nuestra lealtad primeramente debe ser para Dios, para cumplir nuestro propósito en la vida necesitamos poder de permanencia. No permitamos que lo que nos hace diferentes como cristianos se diluya, seamos constantes en nuestras oraciones y convicciones, permanezcamos firmes en nuestra integridad y contentemos con servir a Dios en cualquier lugar donde El nos ponga.  Confiemos en que Dios estará con nosotros a lo largo de las pruebas debido que Él promete que lo estará, como Él ha sido fiel con nosotros, debemos permanecer fieles a Él.

Me perdí

Cuanto tiempo perdí tratando de escuchar a otros, tratando de adivinar sus pensamientos y lograr expectativas que no fueron diseñadas para mí. Busqué incansablemente lograr expectativas que lo único que hicieron fue distorsionar mi identidad, tome de una fuente que lo único que hizo fue contaminar mi origen, distorsionar lo que tu formaste en mí. Tanto tiempo invertido en buscar agradar a otros pero nunca logre agradarles, siempre faltaba algo, siempre había algo que no encajaba y no entendía porque. En medio de esa búsqueda por agradar a otros me perdí, me perdí tanto que no supe a dónde más ir y en el momento más oscuro de mi vida apareciste sin yo haberte buscado, lo que no sabía era que siempre estuviste allí buscándome, siempre estuviste llamándome pero yo te ignoraba, escuchaba otras voces pero nunca te escuché a ti, solo corría lejos de ti.

No se si te ha pasado a ti, pero yo en lo personal corrí muy lejos de Dios sin saber que cada paso que daba era impulsado por intentar agradar a otros y esto me llevo a olvidar por completo de quién soy en Cristo. Toda la creación se alejo por completo de Dios desde el día que Adán decidió escuchar más la voz de la serpiente que la de Dios, pero Dios nunca se alejo, al contrario fue cuando más se acerco e intensamente nos busco. Al Pueblo de Israel le paso, Dios fue a su encuentro,

“»Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo; pero cuanto más lo llamaba, más se alejaba de mí y ofrecía sacrificios a las imágenes de Baal y quemaba incienso a ídolos.”

Oseas‬ ‭11:1-2‬ ‭NTV‬‬

La respuesta de Israel al final de este pasaje no fue la mejor, fueron tras imágenes buscando agradar a otros.

Dios esta llamando a una generación a volver a Él. Dios quiere hacer de nosotros una nueva criatura, un nuevo ser, no corramos más, no busquemos llenar expectativas cuando ya somos aceptos en Él, cuando ya fuimos diseñados para agradarle. Desde que nacimos ya éramos aceptos, el enemigo quiso distorsionar lo que Dios puso en nosotros, pero aún en medio de todo Él solo nos pide mantenernos cerca de su presencia y en medio de ese lugar va a hacernos de nuevo, va a conectarnos con nuestro origen, con el lugar en donde fuimos diseñados, vamos a volver a escuchar lo que Él soñó de nosotros, lo que piensa de cada uno y lo que vamos a volver a ser. No hay nada en nosotros que a Él le desagrade porque Él nos diseño, solo que nos alejamos y escuchamos otras voces que distorsionaron lo que Él hizo de nosotros, pero Él es experto haciendo las cosas nuevas, solo volvamos a escucharle y no nos separemos de Él. Mantengamonos cerca de nuestro Padre para volver a estar en el lugar correcto y desde allí volver a soñar lo que Él soñó de nosotros, volver a ver las obras que Él hizo para nosotros. Volvamos a escuchar su voz y no volvamos a pensar que Dios no nos ama, al contrario se apasiona por ti y por eso nunca te ha perdido de vista.

Reconocimiento… de quién?

Cristo no vino a este mundo para agradar al hombre ni para buscar su reconocimiento, vino para cumplir el plan de Dios.

En muchas ocasiones nos dejamos llevar por lo que los demás quieren y no por lo que nosotros debemos hacer, es decir que tratamos siempre de agradar a los otros. En el mundo estamos llenos de personas que intentan complacer, buscar reconocimiento o agrado de otras y esto no es malo, siempre y cuando no dejemos a un lado lo que es verdaderamente importante: cumplir con el plan que Dios trazo para nosotros.

No seamos como aquellos judíos que creían en Jesús, que escuchaban lo que Él decía, pero que por temor a lo que dijeran los fariseos y a que los expulsaran de la sinagoga lo negaban, pues preferían el reconocimiento de esos fariseos -es decir del hombre- en vez de ser llamados siervos de Dios. (Jn. 12:41-43)

En la actualidad ocurre lo mismo, estamos en un mundo donde todos buscamos como agradar a los demás, ya sea con nuestros actos, costumbres o forma de pensar; de allí que surjan modas y que muchos busquen imitar comportamientos de otros, todo para agradar y ser aceptados.   Y esto no es del todo malo, pero si ese querer agradar o buscar el reconocimiento de terceros nos lleva a alejarnos del propósito de Dios en nuestras vidas, entonces debemos reconsiderar lo que estamos haciendo.

Es cierto que vivimos en el mundo, pero debemos recordar que no somos del mundo. No es el reconocimiento de los hombres lo que debemos buscar.  Cuando aceptamos a Cristo y dejamos a ese viejo hombre y nos convertimos en una nueva criatura, a partir de allí solo nos debe importar el reconocimiento de Dios. Todo aquello que nos aleje de su gloria y de su agrado, es contrario a Él.

Cristo vino a cumplir el plan de Dios que era ser sacrificado como ese cordero para redimirnos con su sangre y de esta manera salvarnos. Jesús no vino a complacer y ese ejemplo de no complacencia hacia los hombres que Jesús nos dio es el que debemos seguir.   Todos queremos que nos acepten, pero es la aceptación de nuestro Padre la que debemos anhelar y al hacerlo todo lo demás vendrá por añadidura (Mt. 6:33)

Por eso preguntémonos, de quien buscamos el reconocimiento?  En quien tenemos puesta nuestra mirada? Si la respuesta es del hombre, revalúa lo que haces.

 

 

 

Libros Vivos

“Quienes nos rodean necesitan ver que la verdad y las promesas de Papá no son generacionales sino eternas”

“El libro más vendido del mundo”, así conocen muchos la palabra de Dios. Lo cierto es que, aunque conozcan su existencia, no necesariamente han tenido una experiencia con ella. Es ahí donde intervienen los “libros vivos”, aquellos que llevan a la práctica las convicciones que han adquiere a través del Espíritu por medio de la palabra.

En mis cuatro años trabajando, he descubierto que soy la típica “Millenial”. Quiero crecer rápido, quiero flexibilidad, libertad, autonomía, etc. Sin embargo, aún en esto que parece algo tan cotidiano y perfectamente normal para mi generación, he tenido que profundizar en mis intenciones. ¿Realmente Papá quiere que mi crecimiento sea tan acelerado y flexible como yo espero que sea?  ¿Cuál es la raíz de ese deseo? ¿Realmente estoy lista para la posición que aspiro? En el camino empecé a ser confrontada con el “libro más vendido” y ocasionó en mi un cambio de perspectiva, pasé de una mentalidad de “Millenial” a una mentalidad de “libro vivo”.

Vivir conforme a las características de mi generación es vivir bajo el contexto humano que me rodea; sin embargo, es muy diferente vivir la realidad de un “libro vivo”. Un libro vivo se preocupa por representar al Padre dignamente y con excelencia, más que en alcanzar aquello que la sociedad espera de ellos. Esta realidad no se enmarca sólo en mi generación; de hecho, no depende del color, la raza o el sexo; simplemente, todos aquellos que nos hemos encontrado frente a la verdad de Papá, debemos experimentar un cambio en nuestra forma de vivir, pero más que todo en nuestra forma de desear. Nuestro verdadero deseo no consiste en cumplir nuestros sueños sino los sueños de Dios porque nuestra motivación primaria es agradarle a Papá, no a la sociedad. La sociedad puede medirnos por la rapidez con la que alcanzamos “el éxito” o acumulamos riquezas, pero Papá se deleita en vernos renunciar a eso, por ser hijos dignos para él.

Nuestro entorno no necesita más vidas exitosas según el éxito que dictamina esta sociedad, más bien necesitan vidas humilladas a través de las cuales puedan ver la palabra de Dios siendo práctica en sus vidas. Examinemos nuestros deseos y motivaciones, pidamos a Papá humildad en nuestro espíritu para hacer “viva” su palabra en nuestros hogares, trabajos y círculos amistosos.