Lunes 15 de abril – Bajo sus alas

“Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.” Salmo 91:4
La gran mayoría de las veces que acudimos a Dios es para clamar por su pronto auxilio, pues tenemos problemas económicos, de salud o familiares, con los cuales no podemos cargar pues nuestras fuerzas se han agotado.  Es en esos momentos en que acudimos a Dios y lo buscamos; y Dios responde!!!
Nuestro Padre no nos desampara porque somos sus hijos.  Pero si en lugar de buscarlo SOLO en momentos de crisis, lo hiciéramos EN TODO MOMENTO y nos cobijáramos bajo sus alas, esa protección de Dios sería permanente y no sentiríamos la falta de su cobertura en medio de la prueba. Tendríamos la certeza de que a pesar de estar afligidos Dios nos protege.
Habitar bajo sus alas nos mantiene cubiertos y protegidos (Sal.  36:7; Sal. 61:4). SIEMPRE contamos con su cobertura, pero somos nosotros los que tenemos que dar el paso hacia Dios, entregando nuestras vidas y decisiones a Él; aceptando que sea Dios quien nos guié de forma ciega.  Es así como podemos sentir y palpar su cobertura y protección.
Cuando somos niños pequeños confiamos ciegamente en nuestros padres y en que ellos nos cuidan y protegen, sin analizar si lo hacen bien o mal, así mismo es con Dios, es Él quien nos protege y cuida, y nosotros debemos dejarlo actuar, pero para ello debemos buscar su presencia constantemente y al hacerlo la protección de Dios se posara sobre nuestras vidas. Al estar bajo las alas de Dios cualquier conflicto o problema tendrá otro matiz y lo veremos con otra óptica. No significa que no tendremos problemas, pero si que podremos buscar en Él cobijo.
La protección de Dios no es un arma que tenemos guardada y que sacamos cuando la necesitamos o un comodín que utilizamos antojadizamente, esa protección divina es un escudo que nos cubre permanentemente, pero que debemos buscar; siendo esa cobertura nuestro anhelo.
Dios nos quiere bajo sus alas, no nos quiere lejos de Él, por el contrario nos quiere pegados a Él.
Cuando oremos a nuestro Padre, pidamos que nos permita mantenernos bajo su protección, que no haya nada ni nadie que nos aleje de Él -ni nosotros mismos-, pues Dios esta aquí para protegerte no lo dudes ni un instante.
Autora: Aleika De León de González

Jueves 11 de abril- Dejarnos cubrir

«¡Oh, Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste.» Lucas‬ ‭13:34‬ ‭NTV‬‬
Antes de la muerte y resurrección de Jesús, la comunicación de Dios con Su pueblo se daba a través de profetas y mensajeros. Hoy en día, nuestra comunicación con Èl es mucho más personal – a través de Jesús.
Cuando la voz de Dios es callada, andamos conforme a nuestros propios deseos y pensamientos. Abrimos nuestros propios caminos y así nos alejamos de Su dirección que es donde somos cubiertos por sus alas. Era esto lo que le pasaba a Jerusalén – estaba saboteando su relación y cuidado al apagar la línea de comunicación con Dios.
Parece difícil pensar que exista la posibilidad de negarnos al cuidado de Dios. Pero de hecho lo hacemos inconscientemente al darle gobierno de nuestras vidas a nuestros pensamientos y emociones – lo que termina apartándonos de las alas de cuidado de Dios. Sutilmente somos atrapados por los afanes, las preocupaciones y compromisos y en nuestro intento de “solucionar” cortamos la voz del Padre y tomamos nuestro propio camino.
La oportunidad de dejarnos cubrir sigue abierta. Sus brazos siguen esperándonos. Nuestro Padre no se limita a resolver nuestra situación, Su anhelo es traer bálsamo al alma, curar nuestras heridas y manifestar Su gloria y poder en las situaciones que podamos estar pasando. Abramos primeramente nuestros corazones y dejemos que su voz traiga paz al alma y sus alas cubran nuestras vidas.
Te invito a hablar con el Padre, toma un tiempo para pedirle perdón por apagar Su voz y huir de Su cobertura. Ruega porque tú corazón despierte y reconozca nuevamente Su voz.
Autora: Keila Alabarca

Miércoles 10 de abril – Acércate un poco

De entre las muchas razones por las que nos alejamos de nuestro Padre, una de ellas, llamada culpa, engaña nuestro corazón y pensamientos, llevándonos a sentirnos inmerecedores de la paternidad y el cuidado de Dios. Para muestra un botón:  «… dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de que me llamen tu hijo ”.» Lucas‬ ‭15:19 ‭NTV‬‬
Estas fueron las palabras del Hijo Pródigo al volver a casa. Luego de tomar una serie de malas decisiones, alejado de su Padre, descubrió cuán necesario le era volver a casa bajo su protección. A su regreso, no se consideraba a sí mismo merecedor de ser llamado hijo, estaba dispuesto a regresar siendo un sirviente; es decir, bajo el cuidado del Padre, pero lejos de Él.
Creo que muchos hemos pasado por momentos de hijo pródigo.  Nuestra culpa nos condena a ser menos que hijos de Dios, nos acercamos a Él como Dios supremo que provee u guarda nuestras vidas, pero nos sentimos inmerecedores de Su paternidad. Lo peor de sentirse pródigo es verse a sí mismo huérfano, cargando con culpas y llevando una vergüenza que nos impide acercarnos al Padre.
El Padre no ve las muchas fallas, sino el corazón de un hijo arrepentido. Su cuidado no depende de que tan buenos seamos, sino de que tan arrepentidos y cercanos estemos. Con brazos abiertos espera nuestro regreso y está preparado para devolvernos el lugar de Hijos. Tal vez hoy cargas con una culpa y te avergüenzas ante Él, pero basta acercarte un poco para ser el protagonista de esto:  »…y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó. ‭‭Lucas‬ ‭15:20,‬ ‭NTV‬‬
Te invito a despojarte de la vergüenza y la culpa a un lado que te han alejado del Padre. Acércate con arrepentimiento genuino… te sorprenderá su grande e inagotable Amor.
Autora: Keila Alabarca

Lunes 8 de abril – Cerca de sus mejillas

«Con lazos de ternura, con cuerdas de amor, los atraje hacia mí; los acerqué a mis mejillas como si fueran niños de pecho; me incliné a ellos para darles de comer,» Óseas 11:4
Históricamente, en este momento Israel pasaba por una de sus muchas épocas de rebeldía y dureza de corazón; y es eso lo que lo convierte en uno de mis pasajes favoritos. Aún bajo la condición de Israel, el  corazón del Padre sigue cuidando a sus “niños de pecho” (aquel que está en la primera etapa de su desarrollo físico y mental; y, todavía se alimenta de leche materna).
Seguramente el concepto “niños de pecho” no nos haga mucho sentido. En efecto, somos adultos y mentalmente desarrollados pero, qué hay del carácter de Cristo en nosotros? Hemos crecido como Hijos? Hemos alcanzado la estatura del varón perfecto?
La expresión del Padre describiéndonos como a niños de pecho, muestra su comprensión del camino para llegar a ser la obra terminada que diseñó en cada uno desde antes de la fundación del mundo. Pasamos por etapas de desobediencia, rebeldía y dureza de corazón e incluso llegamos a sentirnos lo suficientemente capaces de “tomar nuestras propias decisiones” , dejando de lado la voluntad del Padre. Pero solo cerca de sus mejillas somos capaces de alcanzar la estatura del varón perfecto.
Su anhelo es ver Su obra completada y que, como Cristo, seamos hijos que atienden a Su voluntad. Sea cual sea tu falla o la razón por la que hoy te escondes del Padre, te invito a dejarte alcanzar por sus brazos de ternura. Cerca de Él, encuentras un lugar tan dulce como la miel, lleno de su paternidad y preparado para darte de comer.
Te invito a hacer una oración pura y sencilla. Al finalizar, toma un tiempo para simplemente estar. La oración puede empezar con algo así:
«Podría pedirle a la oscuridad que me ocultara, y a la luz que me rodea, que se convierta en noche; pero ni siquiera en la oscuridad puedo esconderme de ti» Salmos‬ ‭139:11-12‬ ‭NTV‬‬
Autora: Keila Alabarca

Viernes 5 de abril – Nuestro alto recurso

A veces pensamos que las pruebas vienen clasificadas para un tipo de persona en particular o que no merecemos lo que estamos pasando, pero la palabra de Dios es clara cuando dice en Salmos 34:19  “Muchas son las aflicciones del justo pero de todas ellas le librará Jehová”
En momentos de situaciones difíciles de nuestra vida, por lo general, deseamos tener a nuestro lado a la persona en la que confiamos o al amigo para que nos escuche y nos dé palabras de aliento. Pero a veces ellos, no pueden darnos el recurso o la palabra que necesitamos.
Nosotros tenemos a nuestro alcance el mayor de los recursos que el ser humano puede tener a su disposición a JESÚS, quien dio su vida para la salvación y juntamente con Él, al Espíritu Santo que nos espera con sus brazos abiertos para socorrernos.
Siempre las circunstancias adversas nos llevan a conocer a Dios en diferentes facetas de nuestro caminar en la tierra y las mismas, me permitirán crecer y llegar a la estatura del varón perfecto que es Cristo.
Cuando te encuentres en diversas pruebas recuerda que nuestra mayor fuente de ayuda es JESÚS. ”Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidados de vosotros” 1 Pedro 5:7
La Biblia nos dice en Isaías 41:13 “Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo”.
EN DIOS HAY SEGURIDAD DE QUIEN VENDRÁ LA AYUDA DE LO ALTO.
Autor: Iris Chavarría

Jueves 4 de abril – ¿Cuál es mi actitud después de la tormenta?

“Pero David le dijo a Dios: «Hice muy mal al desconfiar de ti y basar mi seguridad en el número de mis soldados. Te ruego que me perdones por haber sido tan tonto».”
‭‭1 Crónicas‬ ‭21:8‬ ‭TLA‬‬
Cuando David derrotó a todos los gigantes y naciones que rodeaban a Israel, decidió hacer un censo para conocer su poder y se olvido por completo que Dios fue quien le dio la victoria, puso su mira en lo externo y por esta razón Dios se enojo contra Él.
En vez de brotar de Él agradecimiento por la victoria que le dio, David puso su confianza en el hombre,  y no le rindió honor y gloria a quien merecía. El enojo de Dios era muy grande porque era una declaración de que fue el poder de David y su ejercito lo que les permitió vencer.
Cual será nuestra actitud después de la tormenta? David no tuvo la mejor actitud después de la tormenta, pero llego al arrepentimiento de su falta. Y nosotros que postura tomaremos? Muchos de nosotros después de la tormenta tomamos la misma postura de David. Es fácil estar a los pies de Cristo en periodos de pruebas, clamando por su ayuda, pero una vez se despeja la tormenta, nos olvidamos por completo de Dios. Volvemos a los mismos pecados de siempre, volvemos a cometer los mismos errores. Entonces debemos preguntarnos cuál será nuestra postura después de la tormenta? Te olvidaras de Dios? Seguirás en el mismo camino de pecado? Vivirás bajo tu opinión? Cuál será tu actitud?  Será Dios nuestra mayor gloria? Es tal vez esa la razón del porque Dios no permite que finalice tu prueba?
Si nuestra postura fue la de David, pidamos perdón como lo hizo David y comencemos a valorar su presencia en medio de la tormenta y después de la tormenta.
Recuerda JESÚS espera por ti cada mañana!
Autor: Jonathan Zapata

Miércoles 3 de abril- Tenemos una morada en Él

Por años luche con pecados ocultos que me apartaban de poder vivir una vida de comunión con Dios. Cada vez que fallaba a Dios pensaba que seria juzgado y rechazado por Él, por un algún motivo creo que todos en algún momento de nuestra vida cristiana nos hemos sentido así. Y sin darnos cuenta ese pensamiento no es visible, esta a un nivel subconsciente que tiende a alejarnos de Dios. ¿Que es lo primero que hace un niño cuando sabe que hizo algo malo? Tiende a esconderse y a evitar la confrontación. Y es la misma actitud que tomamos cuando le fallamos a Dios, tendemos a escondernos de su presencia o eso pretendemos. Que ilusos que somos, como podríamos escondernos de Él? Pero así como nos pasa a nosotros también le paso a Adan,
“El SEÑOR Dios llamó al hombre y le dijo: —¿Dónde estás? El hombre le respondió: —Escuché que andabas por el jardín y me asusté porque estaba desnudo, entonces me escondí.”
‭‭Génesis‬ ‭3:9-10‬ ‭PDT‬‬
Adan se asusto de la posible reacción que tendría Dios con él y es lo mismo que nos pasa a nosotros cuando le fallamos a Dios, huimos de su presencia por miedo a su reacción, por miedo a ser rechazados por Él.  Pero que hermoso ver en el pasaje anterior que Dios salió al  encuentro de Adan. Adan quiso esconderse pero Dios fue a buscarlo y esa es la reacción de Dios cuando le fallamos.
No quiero que malinterpreten mis palabras pero Dios sabe que le fallaremos al principio, el conoce nuestro corazón, si por años pecamos  lejos de Él, que nos hace pensar que de un día para otro dejaremos de pecar? Hay cosas que de un día para otro el nos quita de raíz, pero hay otras que deben ser quitadas a través de procesos. Lo peor que podemos hacer cuando fallamos es alejarnos de Dios.  Y hay un ejemplo que ilustra muy bien lo que deseo trasmitir. Dios es luz y cuando estamos lejos de luz, estaremos en oscuridad. Si por años me mantuve en oscuridad, todo en mi vida estará en desorden. La luz expone todo lo que esta en desorden y nos permite ordenar aquello que no podíamos ver sin la luz. El orden se logra a través de los procesos que Dios permite que vivamos. Entonces pongamos un ejemplo: imaginen que peco y lo primero que hago es huir de su presencia, lo que estoy haciendo es exponerme a un mayor nivel de oscuridad y esto lo único que producirá es un mayor desorden en mi vida. Lo que debemos hacer cuando fallamos es correr hacia Él. Nuestro Padre estará con brazos abiertos esperando por nosotros.  Y esto no quiere decir que Dios ama al pecado, pero si ama al pecador y desea que el pecado ya no gobierne nuestra vida. Esto tampoco quiere decir que voy a estar pecando siempre, sino al contrario a medida que me expongo a luz, veré el desorden que hay en mi y esto me debe confrontar a movilizarme de esta zona de desorden para lograr un vida de orden.
Hace una semana le falle a Dios con múltiples cosas que Él ya me había pedido no volver a hacer y cuando reaccione que había fallado, tome la actitud de esconderme, pero me levante al día siguiente a buscarle y en medio de mi oración: Él me decía, acaso crees que te adopte para echarte de mi casa?, crees que sacrifique a mi hijo para desecharte? porque crees que soy así?  Y me recordó el siguiente pasaje:
“En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.”
‭‭Juan‬ ‭14:2-3‬ ‭LBLA‬‬
Dios es nuestro Padre y en el tenemos morada, no hay nada que pueda alejarnos de Él. El pecado ya no es un obstáculo entre Él y nosotros. Cristo venció este obstáculo en la Cruz. No permitas que el pecado te impida tener comunión con Él, en la casa de nuestro Padre tenemos un lugar donde habitar, ya no tenemos que huir, ya no pensemos que seremos destituidos de su presencia, al contrario si le fallaste corre hacia Él, pídele perdón y no te apartes de Él, mientas más tiempo pasemos con Él, el pecado perderá poder en nuestras vidas. Dios es luz y si habito cerca de Él, las tinieblas tienen que huir.
“Este es el mensaje que hemos oído de Jesucristo y se lo estamos anunciando a ustedes: Dios es luz y no hay oscuridad en él. Si decimos que estamos bien con Dios pero seguimos viviendo en la oscuridad, estamos mintiendo, pues no seguimos la verdad. Pero si continuamos viviendo en la luz como Dios vive en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, su Hijo, continúa purificándonos de todo pecado. Si decimos que no pecamos, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros; pero si confesamos nuestros pecados, Dios nos perdonará. Él es fiel y justo para limpiarnos de toda maldad.”
‭‭1 Juan‬ ‭1:5-9‬ ‭PDT‬‬
Si le fallaste y pensaste que Él ya no tenia un lugar para ti, rechaza esa mentira del enemigo y corre a sus brazos de amor, Él espera por ti y tiene una morada en el cielo esperando por nosotros!
Familia, les bendigo en el nombre de Cristo!
Autor: Jonathan Zapata

Martes 2 de abril – Refugiado

“El que habita a la sombra del Altísimo, se acoge a la protección del Todopoderoso. Yo le digo al SEÑOR: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza. Dios mío, confío en ti».”
‭‭Salmos‬ ‭91:1-2‬ ‭PDT‬‬
Cuantas veces has leído este pasaje? Yo en lo personal, pude haberlo leído un montón de veces y la verdad siempre que lo leo recuerdo que en Él tengo protección y cuidado, pero se quedo en mi como un conocimiento teórico, más que como una realidad que vivo día a día.
Ayer compartíamos acerca de donde ponemos nuestra mirada, nuestra mirada puede estar puesta en la aflicción o en aquel que ya venció la aflicción. Y como cristianos nos es difícil en ocasiones mantener nuestra mirada y pensamientos en nuestro protector.
Lo digo porque en estos últimos meses he estado bajo diversas dificultades, pero cada una de estas dificultades condicionaban mis emociones. Llegaba a pensar que esos ataques iban a definir mi destino. ¿Porque sabiendo que en Él tenemos protección seguimos pensando que el enemigo tiene el poder de definir nuestro destino?
Solo aquel que ha estado en aflicción y desesperanza puede hablar de la protección de Dios en medio de esa situación. Es por esto que cada aflicción que pasamos es una oportunidad para decirle a nuestro enemigo, no creo que esta pequeña y momentánea tribulación me va a destruir, al contrario tengo a aquel que ya venció todo en la cruz y creo en sus palabras. Cada aflicción que pasamos es un momento para recordar las palabras que nuestro Padre Celestial nos compartió en lo íntimo. Sus palabras tienen cumplimiento, Él no es hombre para mentir y cuando Él nos dice: “El que habita bajo el abrigo del altísimo se acoge a la protección del Todopoderoso”, es porque en Él hay protección para el más débil, para aquel que ya no tiene fuerzas. Cada aflicción que pasamos es una oportunidad para que corramos a sus brazos de amor. Y no es que Dios quiera que pasemos por aflicción, pero JESUS lo dijo: “En el mundo tendréis aflicción, pero confiad yo he vencido al mundo.” A nosotros nos toca confiar que en medio de estas aflicciones el ya venció. No miremos el problema, miremos a Cristo que ya venció, miremos al consumador de la obra perfecta. Mirar a Cristo tiene que ver con ver lo que Él ya hizo, con creer en las palabras que Él dijo y no mirar el problema, sino confiar en que su palabra se cumplirá.
La protección de Dios viene por decidir habitar bajo su sombra. Cuando habito bajo su sombra, decido estar bajo su autoridad. Su protección es algo inherente de su habitación. Por eso dice Su Palabra, que el que habita se acoge a su protección. No es algo que se busca, es algo natural de nuestro Padre Celestial. Todo buen Padre anhela proteger a su hijo y a diferenciar de un padre terrenal, nuestro Padre Celestial es omnipresente y puede protegernos de todo mal que puede asecharnos.
Si estás pasando por dificultades, recuerda que tienes quien te proteja, Él está esperando a que corras a sus brazos para que con amor dirija nuestros pasos al propósito eterno al cual nos llamo.
Recuerda JESÚS espera por ti cada mañana.
Autor: Jonathan Zapata

Lunes 1 de abril – ¿Dónde está tu mirada?

“y cuando el ejército de Judá lanzó el grito de guerra, Dios permitió que Abiam y sus hombres derrotaran a Jeroboam. Todo el ejército de Jeroboam salió huyendo de los hombres de Judá, quienes los persiguieron. Los de Judá lograron matar a quinientos mil de los mejores soldados de Jeroboam, y recuperaron las ciudades de Betel, Jesaná y Efraín, junto con las aldeas que las rodeaban. Ese día, el ejército de Judá obtuvo una gran victoria porque confiaron en el Dios de sus antepasados. Por el contrario, los de Jeroboam sufrieron una gran derrota.”
‭‭2 Crónicas‬ ‭13:15-19‬ ‭TLA‬‬
Abiam reconoció el señorío de Dios, entendió que sin Él no podrían lograr nada, su mirada estaba puesto en Dios y no en sus fuerzas o en sus circunstancias.
Si leemos un poco antes de este pasaje podemos ver que las circunstancias de Abiam eran adversas y su ejército era inferior al de Jeroboam,
  • Primero de su lado no estaban las tribus guerreras.
  • Segundo su ejercito era de menor cantidad de soldados que el Jeroboam.
  • Tercero, estaba rodeado por su enemigo.
Si vemos todas estas circunstancias eran adversas para el pueblo de Judá, pero Abiam antes que reconocer su poder o sus circunstancias  reconoció a quien esta por encima de todas las cosas, el reconoció la autoridad de Dios sobre él y sobre su pueblo. En medio de estas circunstancias el ejercito de Judá clamó a Dios y Él les dio la victoria ese día. Fue la mayor victoria que había tenido el pueblo de Judá en mucho tiempo.
En lo personal, he observado en mi vida dos razones por la cual pasamos por circunstancias difíciles:
  • La primera es por que tomamos malas decisiones que acarrean circunstancias adversas a nuestras vidas. Un ejemplo acerca de este tipo de situaciones es cuando llegamos a ser líderes de nuestro hogar  y por alguna circunstancia que nos rodea  tomamos  una mala decisión financiera, esto traerá problemas económicos sobre nuestro hogar.
  • La segunda es por designio y voluntad de Dios, otro ejemplo del mismo tema, si estoy pasando circunstancias económicas difíciles y se que no he tomado malas decisiones financieras es porque mi padre celestial desea que aprenda algo en el proceso. Todo proceso que Dios permite en nuestra vida es para que podamos conocer mas de Cristo.  Podemos ver el mejor ejemplo en la vida de Job que  sin tomar ninguna mala decisión, tuvo que afrontar circunstancias que Dios permitió, pero al final pudo declarar la siguiente frase: “De oídas te conocía, mas ahora mis ojos te ven.” ‭‭Job‬ ‭42:5‬ ‭RVR95. Todo proceso que es dirigido por Dios tiene como fin exponernos a un mayor conocimiento de su persona. Sus caminos nos llevan a conocer de cerca su corazón y en ocasiones nos toca transitar por situaciones difíciles para que podamos descubrir un mayor peso de su gloria.
Cuando reconocemos la autoridad de Dios sobre nuestras vidas, como lo hizo Abiam y estamos en el centro de su voluntad, entonces tendremos su respaldo cuando clamamos por su ayuda.
Estás pasando por circunstancias difíciles, clama a tu Padre Celestial y reconoce su autoridad sobre tu vida. No mires las circunstancias, no mires el problema, mira a tu Dios y pregúntale que desea formar en ti en todo ese proceso, y si fue por una mala decisión, el puede librarte pero todo va a depender de que reconozcas tu falta y su autoridad sobre nuestra vida. Dios es nuestro Padre y nunca te  rechaza a pesar de que en ocasiones le fallemos. Clama a Él y recibirás respuesta de tu Padre Celestial.
Recuerda JESÚS espera por ti cada mañana.
Autor: Jonathan Zapata

Viernes 29 de marzo – Su sacrificio fue suficiente

Desde pequeños se nos enseñó que en la Biblia encontraríamos respuestas a nuestros  problemas y en parte es cierto allí encontramos respuesta a la mayoría de nuestros problemas, pero el fin principal de la Biblia, no es contestarnos las respuestas a nuestras necesidades personales, sino darnos testimonio de Cristo.
“Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;”
‭‭Juan‬ ‭5:39‬ ‭LBLA‬‬
La Biblia me revela a Cristo, la Palabra de Dios no está hecha para suplir mis necesidades sino para mostrarnos en su plenitud a Cristo. Y esto me lleva a pensar en Mateo 6:33, en donde Jesús nos invita a buscar primeramente su reino y lo demás será añadido.
Cuando nos acerquemos a su Palabra, pidamos entendimiento por tener una mayor revelación de Cristo, más que una respuesta a nuestras necesidades, y no es que no podamos tenerla, en la Biblia podremos encontrar respuestas a todas nuestras necesidades, pero si Dios es omnipresente y omnisciente el ya conoce nuestras necesidades. Dice en su palabra:
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” ‭‭Filipenses‬ ‭4:19‬ ‭RVR95‬‬
Qué pasa cuando el ya suplió nuestras necesidades, entonces dejamos de leer la Biblia?, entonces ya no es necesario orar, porque ya el suplió mis necesidades?
Cristo hizo algo mayor que suplir mis necesidades, dio su vida en la cruz, con ese sacrificio se venció toda aflicción, se venció la muerte y al pecado que estaba en nuestra vida. Con su muerte y  resurrección podemos disfrutar de su reino. Pero hemos estado tan enfocados en nuestras aflicciones, que cuando obtenemos respuesta a estas, dejamos a un lado a Dios y solo nos acordamos de Él cuando tenemos otra aflicción. Esto nos ha convertido en cristianos en tiempos de aflicción pero alejados de Cristo en tiempos de bonanza. Por eso la palabra de Dios dice es casi imposible que un rico entre al reino de los cielos. Porque un rico, en su entendimiento no necesita a Dios porque todo está bien.
Cuando mi necesidad se vuelve más importante que conocerle, es allí donde comienzo a vivir una vida doble, en donde Él se vuelve importante solo cuando las cosas marchan mal.  Su sacrificio en la cruz es  suficiente, su dolor por mi causa lo hizo todo. Eso debe llevarme a amarlo, a buscarlo y anhelarlo más que a todo.
No esperemos que las cosas marchen mal para buscarlo, buscar primeramente su reino, tiene que ver con anhelarlo a Él por encima de todo, sin importar las circunstancias que vivamos.
Oremos pidiéndole que nos permita apasionarnos por conocerle, por convivir con Él en todo tiempo, no solo en momentos difíciles. Nuestro Padre siempre está pendiente de nosotros y es muy duro para un padre que un hijo solo busque cuando tiene problemas. Como  padre me encanta pasar tiempo con mi hijo en toda situación y anhelo estar presente siempre en su vida. De la misma forma Dios anhela que como hijos le busquemos en todo tiempo.
Separa un tiempo para Dios hoy y comparte a solas con tu Padre Celestial.
Autor: Jonathan Zapata