Miércoles 24 de Abril – Reconocer su cuidado

“Siempre tengo presente al Señor; con él a mi derecha, nada me hará caer. Por eso mi corazón se alegra, y se regocijan mis entrañas; todo mi ser se llena de confianza. No dejarás que mi vida termine en el sepulcro; no permitirás que sufra corrupción tu siervo fiel. Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha.”
‭‭Salmo‬ ‭16:8-11‬ ‭NVI‬‬
Este pasaje fue escrito por David y es un poema que muestra la confianza que el tenía en Dios. David fue un hombre que aprendió a reconocer a Dios en todos sus caminos, fue un hombre que atravesó circunstancias muy adversas pero que en medio de cada una de ellas pudo ver que Dios estaba a su lado cuidando de Él.
Recuerdo un pasaje en la biblia que nos habla de ese cuidado que tuvo con la vida de David, cuando el estaba huyendo de Saúl, se refugio con una compañía de profetas y Saul envío a muchos soldados a matarlos, pero cada vez que un grupo llegaba estos eran tomados por el Espíritu Santo y no podían tocarlo, tanto fue el enojo de Saúl que el mismo se apersono al sitio y quedó igual que sus soldados.
“Entonces Saúl salió a buscarlos allá. El Espíritu de Dios también vino sobre Saúl y empezó a profetizar por todo el camino hacia los campamentos. Luego se quitó la ropa y, desnudo y en el suelo, estuvo profetizando en presencia de Samuel. Por eso la gente dice: «¿Acaso Saúl también es uno de los profetas?»”
‭‭1 Samuel‬ ‭19:23-24‬ ‭PDT‬‬
David pudo ver qué Dios iba a su lado, cuidándole en medio de cada adversidad, nunca estuvo solo, siempre tuvo su cuidado. El estar consiente de que Dios va a nuestro lado nos da seguridad y es la seguridad que declara David en el pasaje inicial. El sabía que Dios estaba a su lado, por las muchas veces que pasó dificultad y vio la mano poderosa de Dios librando de sus enemigos.
Nuestra confianza viene por estar expuestos a la presencia de Dios, tomando conciencia de que Él va a nuestro lado. Tengo un hijo de dos años y últimamente está teniendo temor a las sombras y la oscuridad. Cada vez que entra en estos períodos busca desesperadamente de los brazos de mamá y papá, y cuando está con nosotros se siente seguro, ya el temor se va. El reconoce que si está cerca de nosotros aquello a lo que teme no podrá hacerle daño. De la misma forma nosotros sólo sentimos confianza, cuando tomamos conciencia de que Dios va a nuestro lado.
En ocasiones el enemigo querrá acorralarte y hacerte pensar que estás solo, pero recuerda esos momentos en donde tu Padre Celestial ya te libro, pregúntale al Espíritu Santo que te traiga a memoria aquellas ocasiones en donde pensaste que todo estaba acabado y viste cómo su mano poderosa iba delante de ti. Dios siempre ha estado a nuestro lado, solo nos toca tomar conciencia de que no estamos solos y que tenemos un Padre que pelea por nosotros cuando nuestras fuerzas ya no dan más.
Si tienes algún testimonio de fe sobre cómo Dios te libro de las adversidades, compártelo con nosotros, el ver cómo Dios libra a nuestros hermanos, nos llena de fe y nos recuerda que el nunca a dejado de pelear por nosotros.
Autor: Jonathan Zapata

Viernes 19 Abril – Un lugar de seguridad y esperanza eterna

“Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.”
‭‭Salmos‬ ‭91:2‬ ‭RVR1960‬‬
Toda persona  necesita  estar segura de su bienestar y seguridad. Por ejemplo, no nos gusta preocuparnos de ladrones en nuestro hogar o que no tengamos una casa donde estar seguros. Las personas valoramos la buena salud, así como la seguridad personal, física y financiera.
En el pasaje con el que iniciamos, el salmista nos da una profunda visión acerca de la seguridad.
En primer lugar, nos  habla un lugar  seguro.
En la antigüedad, los pueblos y ciudadanos sentían seguridad por el lugar donde habitaban.  Muchos reinos e imperios aseguraban sus ciudades levantando muros; recordemos el ejemplo de Jericó y en un lugar más conocido hoy en día, la gran muralla China, pueblos e imperios seguros en su propia fuerza.
El salmista nos muestra que el lugar de seguridad es el Altísimo, poner nuestra confianza y seguridad en Dios es garantía que Él estará con y para nosotros, en aquellas necesidades profundas que tú y yo experimentamos y en qué ocasiones sufrimos en silencio.
Poner nuestra confianza en Dios trae a nuestra vida paz, porque sabemos que en aquello que no podemos, nuestro Omnipotente Señor puede.  Él es nuestro castillo.  Todo castillo se constituye en lugar de honra y lugar de honor.
Estar bajo la cobertura de Dios, nos eleva a un lugar de honra.  La palabra del Señor dice: “El Señor honra a los que le honra”.
En segundo lugar, nos dice  en Dios hay esperanza.
Jesús nos ama y vino a este mundo con un propósito que trasciende los tiempos. Un día como hoy, hace dos mil años, entregó su vida por ti y por mi, se dio a la muerte para darnos seguridad eterna.
Murió y resucitó tres días después. Su resurrección es la más poderosa demostración de seguridad, Jesus dijo: si yo vivo ustedes también vivirán. Esta es nuestra esperanza, su cruz nos regalo una salvación que nos posiciona en un lugar de seguridad eterna.
Deseas vivir esta seguridad que Jesús nos ofreció en la cruz, acéptalo hoy como tú Señor y tú Salvador, recibe el regalo de vida eterna y di con todo tu corazón como dijo el salmista
“Salvación mía y castillo mío,
Mi Dios en quien confiaré.”
Autor: Rafael Chavarria

Viernes 12 de abril – Su cuidado

El Salmo 91 es un Salmo lleno de significado. Ya desde el principio vemos que quien se refugia en Dios y hace de Dios su casa, está bajo la protección del Todopoderoso. Contrario a lo que muchos pueden pensar, tener una Biblia abierta en el Salmo 91 no ofrece ninguna protección. Lo único que puede garantizar esa protección es tener una relación personal con Dios, una relación cercana y de confianza.
En el versículo 4 el salmista dice que Dios protegerá a esa persona bajo sus “alas”. Dios mismo, cuando inspiró este Salmo, quiso demostrar todo el amor, toda la ternura y la protección que tienen aquellos que confían en Él. En la misma medida, Dios revela su fuerza: Él es escudo que protege.
Este Salmo está lleno de promesas de bendiciones y de protección para aquel que confía en el Señor. No necesita temer “al terror de la noche”, ni a la enfermedad, ni al peligro. El versículo 10 dice que no le sucederá ningún mal, ni ninguna calamidad llegará a su hogar. Esto no quiere decir que nunca encontrarás dificultades o problemas. Significa que, cuando alguien confía en el Señor, aun las cosas malas le acercan más a Dios. Las calamidades más grandes, y hasta la propia muerte, nos acercan más a la herencia eterna en Cristo Jesús. Todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios.
Dios responde, Dios cuida, Dios bendice aquellos que hacen de Él su escudo. Él hasta envía a sus ángeles para que nos sirvan.
Pero no pienses que al recitar este Salmo o tener una Biblia abierta en esta página habrá algún poder místico que cambiará tu vida. Lo que sí cambiará tu vida para siempre será que habites al abrigo del Señor. Debes hacer tu morada en Dios. Cree en Jesús. El Espíritu Santo habitará en ti y así tú podrás habitar al abrigo del Altísimo. ¡Habitarás en Dios!
Autora: Neyra de Chavarría

Martes 2 de abril – Refugiado

“El que habita a la sombra del Altísimo, se acoge a la protección del Todopoderoso. Yo le digo al SEÑOR: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza. Dios mío, confío en ti».”
‭‭Salmos‬ ‭91:1-2‬ ‭PDT‬‬
Cuantas veces has leído este pasaje? Yo en lo personal, pude haberlo leído un montón de veces y la verdad siempre que lo leo recuerdo que en Él tengo protección y cuidado, pero se quedo en mi como un conocimiento teórico, más que como una realidad que vivo día a día.
Ayer compartíamos acerca de donde ponemos nuestra mirada, nuestra mirada puede estar puesta en la aflicción o en aquel que ya venció la aflicción. Y como cristianos nos es difícil en ocasiones mantener nuestra mirada y pensamientos en nuestro protector.
Lo digo porque en estos últimos meses he estado bajo diversas dificultades, pero cada una de estas dificultades condicionaban mis emociones. Llegaba a pensar que esos ataques iban a definir mi destino. ¿Porque sabiendo que en Él tenemos protección seguimos pensando que el enemigo tiene el poder de definir nuestro destino?
Solo aquel que ha estado en aflicción y desesperanza puede hablar de la protección de Dios en medio de esa situación. Es por esto que cada aflicción que pasamos es una oportunidad para decirle a nuestro enemigo, no creo que esta pequeña y momentánea tribulación me va a destruir, al contrario tengo a aquel que ya venció todo en la cruz y creo en sus palabras. Cada aflicción que pasamos es un momento para recordar las palabras que nuestro Padre Celestial nos compartió en lo íntimo. Sus palabras tienen cumplimiento, Él no es hombre para mentir y cuando Él nos dice: “El que habita bajo el abrigo del altísimo se acoge a la protección del Todopoderoso”, es porque en Él hay protección para el más débil, para aquel que ya no tiene fuerzas. Cada aflicción que pasamos es una oportunidad para que corramos a sus brazos de amor. Y no es que Dios quiera que pasemos por aflicción, pero JESUS lo dijo: “En el mundo tendréis aflicción, pero confiad yo he vencido al mundo.” A nosotros nos toca confiar que en medio de estas aflicciones el ya venció. No miremos el problema, miremos a Cristo que ya venció, miremos al consumador de la obra perfecta. Mirar a Cristo tiene que ver con ver lo que Él ya hizo, con creer en las palabras que Él dijo y no mirar el problema, sino confiar en que su palabra se cumplirá.
La protección de Dios viene por decidir habitar bajo su sombra. Cuando habito bajo su sombra, decido estar bajo su autoridad. Su protección es algo inherente de su habitación. Por eso dice Su Palabra, que el que habita se acoge a su protección. No es algo que se busca, es algo natural de nuestro Padre Celestial. Todo buen Padre anhela proteger a su hijo y a diferenciar de un padre terrenal, nuestro Padre Celestial es omnipresente y puede protegernos de todo mal que puede asecharnos.
Si estás pasando por dificultades, recuerda que tienes quien te proteja, Él está esperando a que corras a sus brazos para que con amor dirija nuestros pasos al propósito eterno al cual nos llamo.
Recuerda JESÚS espera por ti cada mañana.
Autor: Jonathan Zapata

Viernes 29 de marzo – Su sacrificio fue suficiente

Desde pequeños se nos enseñó que en la Biblia encontraríamos respuestas a nuestros  problemas y en parte es cierto allí encontramos respuesta a la mayoría de nuestros problemas, pero el fin principal de la Biblia, no es contestarnos las respuestas a nuestras necesidades personales, sino darnos testimonio de Cristo.
“Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;”
‭‭Juan‬ ‭5:39‬ ‭LBLA‬‬
La Biblia me revela a Cristo, la Palabra de Dios no está hecha para suplir mis necesidades sino para mostrarnos en su plenitud a Cristo. Y esto me lleva a pensar en Mateo 6:33, en donde Jesús nos invita a buscar primeramente su reino y lo demás será añadido.
Cuando nos acerquemos a su Palabra, pidamos entendimiento por tener una mayor revelación de Cristo, más que una respuesta a nuestras necesidades, y no es que no podamos tenerla, en la Biblia podremos encontrar respuestas a todas nuestras necesidades, pero si Dios es omnipresente y omnisciente el ya conoce nuestras necesidades. Dice en su palabra:
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” ‭‭Filipenses‬ ‭4:19‬ ‭RVR95‬‬
Qué pasa cuando el ya suplió nuestras necesidades, entonces dejamos de leer la Biblia?, entonces ya no es necesario orar, porque ya el suplió mis necesidades?
Cristo hizo algo mayor que suplir mis necesidades, dio su vida en la cruz, con ese sacrificio se venció toda aflicción, se venció la muerte y al pecado que estaba en nuestra vida. Con su muerte y  resurrección podemos disfrutar de su reino. Pero hemos estado tan enfocados en nuestras aflicciones, que cuando obtenemos respuesta a estas, dejamos a un lado a Dios y solo nos acordamos de Él cuando tenemos otra aflicción. Esto nos ha convertido en cristianos en tiempos de aflicción pero alejados de Cristo en tiempos de bonanza. Por eso la palabra de Dios dice es casi imposible que un rico entre al reino de los cielos. Porque un rico, en su entendimiento no necesita a Dios porque todo está bien.
Cuando mi necesidad se vuelve más importante que conocerle, es allí donde comienzo a vivir una vida doble, en donde Él se vuelve importante solo cuando las cosas marchan mal.  Su sacrificio en la cruz es  suficiente, su dolor por mi causa lo hizo todo. Eso debe llevarme a amarlo, a buscarlo y anhelarlo más que a todo.
No esperemos que las cosas marchen mal para buscarlo, buscar primeramente su reino, tiene que ver con anhelarlo a Él por encima de todo, sin importar las circunstancias que vivamos.
Oremos pidiéndole que nos permita apasionarnos por conocerle, por convivir con Él en todo tiempo, no solo en momentos difíciles. Nuestro Padre siempre está pendiente de nosotros y es muy duro para un padre que un hijo solo busque cuando tiene problemas. Como  padre me encanta pasar tiempo con mi hijo en toda situación y anhelo estar presente siempre en su vida. De la misma forma Dios anhela que como hijos le busquemos en todo tiempo.
Separa un tiempo para Dios hoy y comparte a solas con tu Padre Celestial.
Autor: Jonathan Zapata

Viernes 22 de Marzo – Su Implacable ternura

“Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.”
Juan 3:16-17
A medida que vamos desarrollando una relación con Jesús, nuestro salvador, y empezamos a ver sus cualidades, podemos ver que su esencia es el amor para con nosotros. Ese amor lo experimentamos como mediador entre Dios y nosotros; en momentos de bajones, como nuestro fiel amigo, mostrándonos que no importa nuestros errores o caídas siempre estará ahí con nosotros para levantarnos y recordándonos que su sacrificio en la cruz, que es la mayor muestra de amor, como dice Juan 15:13:  “No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos”.
Él es nuestro fiel amigo que no escatimó su vida para darnos libertad y amor de por vida.
En esa experiencia diaria podamos verle en cada paso que damos, exhortándonos cuando nos sentimos débiles, diciéndonos: “¡No temas, sigue adelante que yo estoy contigo!”; alentándonos cuando estamos tristes; dándonos la seguridad de que Él está en control y que todo es para nuestro crecimiento; cuando estamos felices con un logro o buena noticia, saber que Él está ahí como ese bueno amigo dándonos una palmada en la espalda diciéndonos: “Estoy orgulloso de ti, lo has hecho bien”. No hay mayor sentimiento que ese, de ver su ternura y amor incondicional en nuestro diario vivir. Llevándonos a entender que siempre es mejor a la forma de Dios, y que sus planes, propósitos y sueños son más grandes de los nuestros.
Su vida me muestra su gran belleza, lo que el siempre representa para nuestra vida, alguien inigualable donde dio todo y nos dará todo por ese amor que sobrepasa lo infinito, ese protector que nos cuida y nos ama, que siempre seremos un ser único para El como sus hijos amorosos a lo que cuida.
Nunca dudes de su belleza, majestad, poder y amor porque Él es y seguirá siendo Príncipe de Paz para nuestra vida. Deléitate en Él.
Autor: Ana Guerra de De León

Miércoles 27 de Febrero- Garantía de Vida

“fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.”
Efesios 1:13-14
 
En el Nuevo Testamento Pablo tomó el término “arras” que era común en sus días, para hablar del Espíritu Santo, refiriéndose a él como una garantía de una promesa; en la antigüedad, las arras eran unas monedas de oro, las cuales tenían un costo bastante elevado y se veía como un anticipo de la provisión que el novio iba a dar a su novia mientras sea su esposa.
 
El Espíritu Santo como las arras; es la garantía que Dios ha de cumplir cabalmente todo lo que ha dicho de nosotros. Hemos sido comprados a precio de sangre pero más de allá de eso, el Novio ha pagado un alto precio por su Novia para aquel momento glorioso cuando vuelva por ella, y es ahí, las arras (Espíritu Santo) quien nos garantiza que ha de suceder, porque lo que disfrutamos aquí es temporal y lo que está por venir es eterno. Cuando Dios puso sus arras en nosotros, El se comprometió por todo tiempo y eternidad. El Espíritu Santo es las Arras de Dios, el anticipo del pago de Dios por nuestra salvación. Nosotros, al presente, no tenemos todas las cosas que habremos de recibir. Hay algo pendiente. De hecho, esto inquieta nuestra imaginación. Si el Espíritu Santo es solo parte de lo que hemos de recibir, y El es Dios, y Dios es todo, ¿qué ha de ser el resto?
“Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.” Romanos 8:24-25
Hay una vida más allá de la terrenal, a la que Jesús mismo señaló diciendo que prepararía morada para nosotros y nos dejó una garantía que volvería; a su Espíritu Santo en nosotros, que nos recuerda que tenemos una ciudadanía especial, una ciudadanía celestial; muy por encima de la nación a la que pertenezcamos. Su Santo Espíritu nos garantiza que solo transitamos por éste mundo pero que hay un Reino mayor. Y esto, ha de suceder muy pronto.
Oremos para que el Espíritu Santo nos siga preparando para aquel momento en el que nos encontraremos con nuestro amado, CARA A CARA.
DIOS TE BENDIGA
Autor: Jonatan Lezcano

Miércoles 20 Febrero – Tiempo de Intimidad

“Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia.”
Isaías 26:9
Cuando más aprendamos a estar en la presencia de Dios, a oír su voz y disfrutar de su quietud, mayor intimidad con Él desarrollaremos.  La intimidad es una relación de amistad muy estrecha, muy cercana y de gran confianza.  No con todas las personas tenemos tiempo de intimidad.  Pero con Dios es diferente, debemos anhelar y buscar ese tiempo.  Es algo que debe nacer de nosotros.   Debemos tener sed y hambre de su presencia y entre más sea la intimidad que tengamos con Dios más podremos ver sus maravillas.
Como dice Isaías “..mi alma te ha deseado en la noche…. madrugaré a buscarte…” Así debe ser mi relación con Dios una constante búsqueda, de mañana y de noche.  No es tarea fácil pero se desarrolla creando un lazo de dependencia y necesidad de Dios, así lo hizo Jesús y por ello su relación con Dios Padre fue tan intima (Juan 14:12)
 Jesús buscaba a Dios en ese lugar secreto, su intimidad con Dios era constante, a través de la oración, para tener esa comunión, su vida fue completamente entrega a esa intimidad con su Padre (Lucas 5:16; Marcos 6:46; Juan 17:1-26; Lucas 22:41)
Lo mismo hizo David (Salmos 61:4 – Salmos 63:1), aunque tenían la certeza de que Dios siempre estaba con ellos, seguían teniendo la necesidad de tener tiempo de intimidad con EL.
Esa intimidad se encuentra cuando vamos a ese lugar secreto, a esa morada espiritual donde nos encontramos con Dios.  Como en toda relación la intimidad no va a surgir de la noche a la mañana, será un proceso, pero nosotros tenemos una parte fundamental en el mismo, debemos dejarnos guiar por el Espíritu Santo para llegar al Padre y ser sus hijos.
Oremos: Padre, anhelo tu presencia, anhelo nuestro encuentro diario, permite que mi búsqueda de ti crezca cada día, que nuestra relación sea de día y de noche, para que la intimidad de la misma sea profunda y oírte y esperarte sean mis constantes.
Autor: Aleika De León de González

Martes 19 Febrero – Tiempo de quietud

“Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza.”
Isaías‬ ‭30:15‬ ‭RVR1960‬‬
En ocasiones, cuando estamos en ese lugar secreto en la intimidad con el Señor debemos guardar silencio para esperar en Él, para esperar lo que Él tenga que decir o hacer por nosotros. Debemos permanecer en quietud. Y si nos dejamos llevar por este mundo acelerado donde la recompensa es inmediata y no tenemos la paciencia suficiente para esperar, para aguardar, entramos en desesperación en lugar de disfrutar de nuestro tiempo de quietud.
Pero que es la quietud? Es un período de reposo donde hay falta de movimiento.  Desde el punto de vista espiritual, la quietud es la ausencia de ruido espiritual.  Es el espacio en el que podemos disfrutar de la tranquilidad y serenidad que nos da Dios al haber entrado a ese lugar secreto donde oímos su voz.
Al permanecer quietos en silencio nuestros pensamientos pueden fluir y ordenarse, podemos oír el susurro de la voz de Dios y seguir el camino que nos señala.  En ese tiempo de quietud solo estamos Dios y yo.
Como indica Isaías en ese reposo y descanso seremos salvos. No debemos temer entrar en ese tiempo de quietud. Por el contrario debemos buscarlo, es en ese momento en que leer la Biblia será todo un deleite y la oración fluirá desde lo más íntimo de nuestro ser.
Anhelemos ese tiempo de quietud, no lo desaprovechemos y permitamos que el Espíritu Santo tome control de nuestra vida.
Oremos: Amado Padre, quita de mi toda velocidad, aminora  mis pasos, disminuye mi intensidad y permíteme permanecer sereno y quieto delante tuyo, descansar en tu regazo para así poder oírte y saber que camino seguir. Quita de mi todo temor a tu silencio y dame certeza de que en ese remanso de paz tú estás actuando.
Autor: Aleika De León de González

Viernes 15 de Febrero – Escuchando su Voz

El hombre fue creado con la capacidad de escuchar y comprender la voz de Dios. El resto de la creación carece de esta cualidad. Lamentablemente el hombre ha perdido la capacidad de discernir la voz de su Creador, pues hay muchas otras voces compitiendo a su alrededor. Entre ellas, está la de los deseos personales, las voces de otras personas y por supuesto, la voz de satanás. Sin embargo, en su obstinado amor, Dios sigue hablando a la humanidad para darle el perdón de los pecados, la salvación del alma, dirección en la vida y la eternidad en sus moradas eterna.
¿Qué es realmente escuchar la voz de Dios? ¿Cómo es eso? ¿Qué medios usa? En primer lugar, Dios usa Su Palabra. Desde los días en el jardín del Edén, Dios habla a los hombres aún después del pecado de Adán y Eva. Dios no cerró el canal de comunicación. Por el contrario, en su misericordia prometió la redención imprescindible para que el pecado no se interpusiera entre el Dios Santo que es y sus criaturas. También, Dios ha hablado a través de sus profetas, de la revelación escrita y finalmente, ha hablado por su Hijo. Así es, Dios se hizo hombre y habitó entre los hombres. Así comunicó, de la manera más sublime, su más sublime amor, gracia y misericordia.
Jesucristo, Emmanuel, Dios con nosotros, sigue hablando  a través de la proclamación del evangelio, a través de la Biblia, a través de sus siervos que predican su mensaje y a través del testimonio de su pueblo. Pero también hay una manera muy personal y directa para hablar a cada persona y es a través de su Espíritu Santo, de quien Jesucristo dijo: “Él me glorificará porque tomará de lo mío y os lo hará saber” Juan 16:14. El Espíritu Santo es quien escudriña lo profundo del corazón, quien descubre los secretos del alma y quien revela al Salvador Jesucristo. Si, es una comunicación espiritual porque “Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón” Proverbios 20:27. Así es, el Espíritu Santo susurra la voz de Dios a aquellos que le aman, le adoran, le buscan en oración, meditan con quietud en Él, se deleitan en su presencia, aman Su Palabra y le ponen por obra.
Los cristianos deben tener sus oídos espirituales apercibidos “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo…” I Tesalonicenses 4:16. La voz de Jesús, la más importante.
Autor: Rvdo. Tony Pérez.