Martes 16 de abril – La cobertura Divina

“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.
Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;
Me ocultará en lo reservado de su morada;
Sobre una roca me pondrá en alto.
Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,
Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;
Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.” Salmo 27: 1-6
David tenía plena certeza de que Dios lo cubría y protegía.  Así mismo debemos ser nosotros.  En el devocional de ayer veíamos la hermosura de vivir bajo las alas de Dios y como debemos buscarlo constantemente no solo en momentos de aflicción y prueba, pues de esta manera garantizamos estar revestidos de un escudo protector poderoso.  Ese escudo es la cobertura divina de Dios.
Tengamos certeza, así como dice el salmista, que: “aunque un ejercito acampe contra mi, no temerá mi corazón; aunque contra mi se levante guerra, yo estaré confiado…”   Esta confianza proviene de sentir sobre mi vida la cobertura de Dios.
El pueblo de Israel palpo de primera mano la cobertura de Dios, fueron muchísimas las batallas en las cuales Dios fue delante de ellos (Josue 10:8; 2Cro 20:15-17) y así mismo lo vivieron los primeros apóstoles ( Hechos 4:1-22; Hechos 16: 19-31) y en la actualidad ocurre lo mismo con nosotros.  Dios va delante brindando su cobertura.
Hace un año, inicio para mi una prueba, a través de la cual mis fuerzas y mi fe fueron probadas.  Y a pesar de que muchas veces caí de rodillas y las lágrimas no dejaban de brotar, mi corazón tenía la certeza de que Dios estaba conmigo y que no importaba como iba a finalizar la prueba, todo el camino recorrido iba a valer la pena porque Dios lo recorría conmigo y me cuidaba, esa certeza de su cobertura Divina me hacía sonreír todos los días aunque a mi alrededor se libraba una batalla que afectaba muchos aspectos de mi vida.  Pocas personas supieron lo que pasaba, pero eso no era lo importante, lo realmente importante fue lo que paso al final, cuando puedo decir a viva voz: “Mi Dios nunca me dejo, siempre cuido de mi, nunca me dejo desprotegida.”
Anhelemos la cobertura de Dios, que nuestras oraciones diarias estén llenas de este clamor, no permitamos que ninguna aflicción -por dura que sea- nos haga dudar de que El está con nosotros para protegernos.
Autora: Aleika De León de Gonzalez

Lunes 15 de abril – Bajo sus alas

“Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.” Salmo 91:4
La gran mayoría de las veces que acudimos a Dios es para clamar por su pronto auxilio, pues tenemos problemas económicos, de salud o familiares, con los cuales no podemos cargar pues nuestras fuerzas se han agotado.  Es en esos momentos en que acudimos a Dios y lo buscamos; y Dios responde!!!
Nuestro Padre no nos desampara porque somos sus hijos.  Pero si en lugar de buscarlo SOLO en momentos de crisis, lo hiciéramos EN TODO MOMENTO y nos cobijáramos bajo sus alas, esa protección de Dios sería permanente y no sentiríamos la falta de su cobertura en medio de la prueba. Tendríamos la certeza de que a pesar de estar afligidos Dios nos protege.
Habitar bajo sus alas nos mantiene cubiertos y protegidos (Sal.  36:7; Sal. 61:4). SIEMPRE contamos con su cobertura, pero somos nosotros los que tenemos que dar el paso hacia Dios, entregando nuestras vidas y decisiones a Él; aceptando que sea Dios quien nos guié de forma ciega.  Es así como podemos sentir y palpar su cobertura y protección.
Cuando somos niños pequeños confiamos ciegamente en nuestros padres y en que ellos nos cuidan y protegen, sin analizar si lo hacen bien o mal, así mismo es con Dios, es Él quien nos protege y cuida, y nosotros debemos dejarlo actuar, pero para ello debemos buscar su presencia constantemente y al hacerlo la protección de Dios se posara sobre nuestras vidas. Al estar bajo las alas de Dios cualquier conflicto o problema tendrá otro matiz y lo veremos con otra óptica. No significa que no tendremos problemas, pero si que podremos buscar en Él cobijo.
La protección de Dios no es un arma que tenemos guardada y que sacamos cuando la necesitamos o un comodín que utilizamos antojadizamente, esa protección divina es un escudo que nos cubre permanentemente, pero que debemos buscar; siendo esa cobertura nuestro anhelo.
Dios nos quiere bajo sus alas, no nos quiere lejos de Él, por el contrario nos quiere pegados a Él.
Cuando oremos a nuestro Padre, pidamos que nos permita mantenernos bajo su protección, que no haya nada ni nadie que nos aleje de Él -ni nosotros mismos-, pues Dios esta aquí para protegerte no lo dudes ni un instante.
Autora: Aleika De León de González

Miércoles 3 de abril- Tenemos una morada en Él

Por años luche con pecados ocultos que me apartaban de poder vivir una vida de comunión con Dios. Cada vez que fallaba a Dios pensaba que seria juzgado y rechazado por Él, por un algún motivo creo que todos en algún momento de nuestra vida cristiana nos hemos sentido así. Y sin darnos cuenta ese pensamiento no es visible, esta a un nivel subconsciente que tiende a alejarnos de Dios. ¿Que es lo primero que hace un niño cuando sabe que hizo algo malo? Tiende a esconderse y a evitar la confrontación. Y es la misma actitud que tomamos cuando le fallamos a Dios, tendemos a escondernos de su presencia o eso pretendemos. Que ilusos que somos, como podríamos escondernos de Él? Pero así como nos pasa a nosotros también le paso a Adan,
“El SEÑOR Dios llamó al hombre y le dijo: —¿Dónde estás? El hombre le respondió: —Escuché que andabas por el jardín y me asusté porque estaba desnudo, entonces me escondí.”
‭‭Génesis‬ ‭3:9-10‬ ‭PDT‬‬
Adan se asusto de la posible reacción que tendría Dios con él y es lo mismo que nos pasa a nosotros cuando le fallamos a Dios, huimos de su presencia por miedo a su reacción, por miedo a ser rechazados por Él.  Pero que hermoso ver en el pasaje anterior que Dios salió al  encuentro de Adan. Adan quiso esconderse pero Dios fue a buscarlo y esa es la reacción de Dios cuando le fallamos.
No quiero que malinterpreten mis palabras pero Dios sabe que le fallaremos al principio, el conoce nuestro corazón, si por años pecamos  lejos de Él, que nos hace pensar que de un día para otro dejaremos de pecar? Hay cosas que de un día para otro el nos quita de raíz, pero hay otras que deben ser quitadas a través de procesos. Lo peor que podemos hacer cuando fallamos es alejarnos de Dios.  Y hay un ejemplo que ilustra muy bien lo que deseo trasmitir. Dios es luz y cuando estamos lejos de luz, estaremos en oscuridad. Si por años me mantuve en oscuridad, todo en mi vida estará en desorden. La luz expone todo lo que esta en desorden y nos permite ordenar aquello que no podíamos ver sin la luz. El orden se logra a través de los procesos que Dios permite que vivamos. Entonces pongamos un ejemplo: imaginen que peco y lo primero que hago es huir de su presencia, lo que estoy haciendo es exponerme a un mayor nivel de oscuridad y esto lo único que producirá es un mayor desorden en mi vida. Lo que debemos hacer cuando fallamos es correr hacia Él. Nuestro Padre estará con brazos abiertos esperando por nosotros.  Y esto no quiere decir que Dios ama al pecado, pero si ama al pecador y desea que el pecado ya no gobierne nuestra vida. Esto tampoco quiere decir que voy a estar pecando siempre, sino al contrario a medida que me expongo a luz, veré el desorden que hay en mi y esto me debe confrontar a movilizarme de esta zona de desorden para lograr un vida de orden.
Hace una semana le falle a Dios con múltiples cosas que Él ya me había pedido no volver a hacer y cuando reaccione que había fallado, tome la actitud de esconderme, pero me levante al día siguiente a buscarle y en medio de mi oración: Él me decía, acaso crees que te adopte para echarte de mi casa?, crees que sacrifique a mi hijo para desecharte? porque crees que soy así?  Y me recordó el siguiente pasaje:
“En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.”
‭‭Juan‬ ‭14:2-3‬ ‭LBLA‬‬
Dios es nuestro Padre y en el tenemos morada, no hay nada que pueda alejarnos de Él. El pecado ya no es un obstáculo entre Él y nosotros. Cristo venció este obstáculo en la Cruz. No permitas que el pecado te impida tener comunión con Él, en la casa de nuestro Padre tenemos un lugar donde habitar, ya no tenemos que huir, ya no pensemos que seremos destituidos de su presencia, al contrario si le fallaste corre hacia Él, pídele perdón y no te apartes de Él, mientas más tiempo pasemos con Él, el pecado perderá poder en nuestras vidas. Dios es luz y si habito cerca de Él, las tinieblas tienen que huir.
“Este es el mensaje que hemos oído de Jesucristo y se lo estamos anunciando a ustedes: Dios es luz y no hay oscuridad en él. Si decimos que estamos bien con Dios pero seguimos viviendo en la oscuridad, estamos mintiendo, pues no seguimos la verdad. Pero si continuamos viviendo en la luz como Dios vive en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, su Hijo, continúa purificándonos de todo pecado. Si decimos que no pecamos, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros; pero si confesamos nuestros pecados, Dios nos perdonará. Él es fiel y justo para limpiarnos de toda maldad.”
‭‭1 Juan‬ ‭1:5-9‬ ‭PDT‬‬
Si le fallaste y pensaste que Él ya no tenia un lugar para ti, rechaza esa mentira del enemigo y corre a sus brazos de amor, Él espera por ti y tiene una morada en el cielo esperando por nosotros!
Familia, les bendigo en el nombre de Cristo!
Autor: Jonathan Zapata

Miercoles 27 de marzo – Mi vida glorifica al Padre!

“Por eso, los que todavía viven bajo el dominio de la naturaleza pecaminosa nunca pueden agradar a Dios. Pero ustedes no están dominados por su naturaleza pecaminosa. Son controlados por el Espíritu si el Espíritu de Dios vive en ustedes. (Y recuerden que los que no tienen al Espíritu de Cristo en ellos, de ninguna manera pertenecen a él). Y Cristo vive en ustedes; entonces, aunque el cuerpo morirá por causa del pecado, el Espíritu les da vida, porque ustedes ya fueron hechos justos a los ojos de Dios. El Espíritu de Dios, quien levantó a Jesús de los muertos, vive en ustedes; y así como Dios levantó a Cristo Jesús de los muertos, él dará vida a sus cuerpos mortales mediante el mismo Espíritu, quien vive en ustedes.”
‭‭Romanos‬ ‭8:8-11‬ ‭NTV‬‬
Estamos en una lucha constante entre vivir siguiendo los deseos ocultos de mi corazón y el gobierno del Espíritu Santo, solo cuando le damos el control a Él comenzaremos a experimentar un cambio y esos deseos ocultos ya no serán un problema.
“Sin embargo, Cristo ya cumplió el propósito por el cual se entregó la ley. Como resultado, todos los que creen en él son hechos justos a los ojos de Dios.”
‭‭Romanos‬ ‭10:4‬ ‭NTV‬‬
Cristo, cumplió el propósito de la Ley, mostrarnos que eramos injustos delante de Dios, que nosotros no estábamos viviendo en los diseños de Dios, la vida de Cristo es la confrontación más grande que podemos tener con nuestra realidad. El vino a mostrarnos que no estábamos obedeciendo a nuestro Padre. Su obediencia me mostró que nunca se trato de una lista de cosas por hacer sino de conocer en una relación personal a Dios y que a través de esta relación disfrutaríamos de una vida en obediencia. No se trata de hacer cosas, sino de conocerle y experimentarlo para que yo empiece a ser lo que el siempre espero de mí. Es un camino de pasos cortos pero precisos, en donde Él se me revela y a medida que le conozco descubro lo injusto que soy, no para condenación sino para arrepentimiento y así comenzar a morir a mi antigua naturaleza para que Él sea glorificado con mi vida.
La gloria de Dios es hacer lo que el diseño para mí, eso le da gloria  a Él porque yo cumplo el propósito por el cual el me diseño. Voy a poner un ejemplo un poco inusual,  pero que ayuda a ilustrar el mensaje un poco el tema. Imaginen que yo diseñe una maquina para hacer café, pero con ella intentan hacer todo tipo de jugos y nunca funciona, intentan hacer todo tipo de jugos y nunca sirve, si yo cree algo con un propósito pero termina usándose de manera incorrecta jamas dará el resultado por el cual yo la diseñe. Pasaran años sin dar un resultados positivo, hasta que alguien se acerque a mi persona y me comience a preguntar como se usa, y yo les digo mira, esto jamas te dará jugo sino café, fue diseñada para café, y comienzan a usar la maquina con propósito y entonces la gente empieza a elogiarme porque hace unos café muy buenos y me dan gloria. Lo mismo ocurre con nosotros y Dios, cuando yo cumplo propósito, solo Él es glorificado porque su diseño es cumplido a cabalidad en mi vida. Por eso Jesús antes de morir dice Padre te glorificado como tu me has pedido. ¿Como le glorifico? Obedeciendo en todo a nuestro Padre. Y como le obedeció?, si antes era imposible? Pues teniendo una relación personal con Dios a través del Espíritu Santo. Esta relación lo llevo a disfrutar de encuentros de transformación, en donde el crecía y se fortalecía en Dios. Nuestra principal tarea es conocerle y de allí comenzar a vivir a pasos cortos hasta llegar a la meta, Cristo en nosotros, esperanza de gloria.
Autor: Jonathan Zapata

Jueves 14 de Marzo – Madurando la identidad de Hijo

“…pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño…” (1 Corintios‬ ‭13:10-11‬ ‭NVI‬)
Mi primito Sebas de 5 años le dijo a su mamá: “yo ya no quiero a mi papá, él se fue y nos abandonó”. Para él era muy difícil entender que papá trabaja como marino y debe embarcarse por varios meses. Su padre se las ingenió para mostrarle que él no había sido abandonado; le hizo un video desde el bote mostrándole las hazañas que hacía en el mar y un mensaje diciéndole cuánto lo ama, con ello no solo sanó su corazón , sino que se convirtió en su ejemplo aún sin estar presente.
El ejemplo de Sebas nos refleja a muchos de nosotros. Como niños pequeños, nos sentimos abandonados cuando percibimos la ausencia del Padre. Su aparente abandono nos hace sentir víctimas o culpables. Nos sentimos víctimas cuando creemos que el Padre simplemente dejó de amarnos y se fue; y culpables cuando creemos que nuestra falla ha sido tan grande que se avergonzó de nosotros.
L
as “ausencias” del Padre son un proceso de fe para desarrollar carácter y madurez. Necesitamos experimentar la renovación de nuestras mentes; llevarlas de la expectativa natural a la eterna. En la expectativa natural, un hijo que no ve a su padre es un hijo abandonado; en ella nos mostramos como niños. Pero en la expectativa eterna, un hijo hijo que “no ve” a su Padre, esta siendo perfeccionado a la imagen de a Cristo, y va siendo transformado en adulto. Cuando más ausente lo sentimos, es cuando mas hazañas esta haciendo a nuestro favor. Permitamos que la perfección de Jesús borre todo pensamiento de niño que nos hace sentir abandonados.
Oremos: Padre, gracias por tus bendiciones y hazañas, trae a mi una mente renovada, borra con tu amor la identidad de abandono y hazme nacer de nuevo en mi identidad de Hijo amado. Permíteme como a Pablo:  “…dejar atrás las cosas de niño.» (1 Corintios13:11).
Autor: Keila Alabarca.

Martes 12 de Marzo – ¿Qué sombrero usas?

Digamos que estás frente a una línea de sombreros y cada uno tiene enfrente las siguientes etiquetas: siervo, pecador, necesitado, agobiado, hijo, indefenso, creación, redimido. Si tuvieses que elegir un sombrero que representa la forma en la que te presentas ante Dios, qué sombrero usarías?
Cada uno de estos sombreros representan la identidad con la que nos acercamos a Dios y con ello expresamos la manifestación que deseamos que nos sea revelada. Podemos desear ver manifestado a Dios, Todopoderoso y Hacedor de Milagros; o a Jehová Jireh, Dios Proveedor; en ocasiones nos acercamos a Dios buscando al Salvador para que limpie nuestro pecado o sane enfermedades y así podemos acercarnos a Jehová Nissi, Shalom o Rapha.
¿Qué sombrero crees que usaba Jesús? ««Abba, Padre —clamó—, todo es posible para ti…» (Marcos‬ ‭14:36‬ ‭NTV‬‬)
La palabra Abba proviene del arameo y significa Papá o Papito. Era un término utilizado en la vida familiar por un hijo mayor en sentido de intimidad, respeto y confianza.
Creo que el sombrero preferido de Jesús era el de “Hijo” y esta identidad constituyó el motor de su andar en la tierra. Como vimos ayer, toda acción o Palabra de Jesús era enteramente dirigida por el Padre y tanto en las alegrías, como en sus momentos de angustia y dolor Su corazón solo podía desear estar frente a Él. La puerta de comunión entre ellos nos enseña el nivel de intimidad que tenían; era una relación en la que Dios era su “Papito” y Él era el “Hijo del Hombre”.
La sangre de Jesús nos acercó al Padre, nos adoptó y puso en nuestros corazones el Espíritu de Hijos. Cuando nos acercamos a Él en calidad de Hijos, somos expuestos a Su plenitud y en ella nos son manifestados sus atributos – Todopoderoso, Proveedor, Príncipe de Paz, Salvador… de hecho, la manifestación de sus atributos es su forma de mostrarnos Su propia identidad – Padre amoroso.
Te invito a usar el sombrero de Hijo que te ha sido dado y experimentar la plenitud del Padre. Eleva una oración con tus propias palabras, crea tu espacio de intimidad con Papito y deléitate en la hermosura de Su Santidad. Simplemente… disfrútale.
Autor: Keila Alabarca

Lunes 11 de Marzo – Aprendiendo a Ser Hijo

Recuerdo una frase muy usada por mi mamá: “no hay un librito que nos enseñe a ser padres, uno aprende en el camino”. Por primera vez intenté voltear la frase desde la perspectiva de hija, pero no funcionó. Resulta que si “hay un librito que nos enseña a ser hijos” y es la propia Palabra a través de la vida de Jesús.
«pero el mundo tiene que saber que amo al Padre, y que hago exactamente lo que él me ha ordenado que haga. »
‭‭(Juan‬ ‭14:31‬ ‭NVI‬)
Por mucho tiempo leí sobre Jesús con un enfoque meramente supremo; claramente, Él es mi Salvador pero hay una belleza especial en Jesús y es su claro amor y deleite en ser un Hijo que complace a Su Padre.
La misión de Jesús definitivamente no era nada fácil, Él debía traer salvación a personas que no le amaban ni creían en Él. La razón por la que hoy tenemos derecho a la salvación, es porque mientras estuvo en un cuerpo de hombre, igual al nuestro, hubieron dos elementos claves: amor y obediencia.
Estando en un cuerpo de hombre, probablemente se llegó a sentir tentado a dejar de lado todo, como no hacerlo si estás siendo perseguido, blasfemado y juzgado constantemente? Pero Jesús tenia tan clara su misión, que se humillaba a sí mismo con tal de que la voluntad del Padre fuese cumplida.
Cuando leemos los evangelios vemos a un Jesús que en cada parábola y conversación, dejaba claro que ni sus palabras ni acciones venían de si mismo, sino que  Él se dedicaba a obrar conforme lo que el Padre le indicaba. Esto es amor y deleite por complacerlo y fue lo que lo convirtió en su reflejo vivo en medio de los hombres, y reafirmó su naturaleza divina.
A través de Jesús aprendo a ser hija. Su belleza es el modelo que nos enseña a ser hijos que complacen a su Padre. No se trata solo de obedecer, más allá de eso, el amor de un hijo que complace le permite entender que su misión es hacer la voluntad del Padre y por eso su deleite es hacerse a un lado a sí mismo con tal de que el Padre sea exaltado a través de su vida.
Podemos estar siendo perseguidos, azotados o blasfemados pero nuestra confianza está en que la obedecía abre paso al cumplimiento del propósito de Dios. Oro porque nuestros corazones sean atraídos al modelo de Jesús, y porque nuestras vidas sean entregadas en un sacrificio, que aunque sea doloroso, nos llene el alma de deleite por glorificar al Padre.
Te invito a orar: Padre, ruego porque el modelo de amor, deleite y obediencia de Cristo sea plasmado en mi corazón. Anhelo deleitarme en glorificar tu nombre.
Autor: Keila Alabarca

Viernes 8 Marzo -Su cuidado hacia nosotros

Una mañana de octubre de 1942, el capitán Eddie Rickenbacker y su tripulación de ocho hombres, se le asigna una misión de realizar un vuelo de espionaje sobre el pacifico, para personalmente enviar un mensaje secreto al general Douglas MacArthur. El avión en donde iban un B-17D,  había sufrido un desperfecto en su tablero de controles, provocando que la tripulación a bordo se desviará cientos de millas de su destino original, obligándolos a aterrizar en una zona del Océano Pacifico.

Logran salir de la nave y por ocho días sobreviven en una balsa, sin agua y sin alimentos. El Capitán Rickenbacker era un cristiano con una fe excepcional, todas las mañanas hacia su devocional cautivando la atención de su tripulación. Ese octavo día luego de orar a Dios en su devocional, deshidratado, y casi inconsciente las esperanzas de sobrevivir se desvanecían, echó su cabeza hacia atrás apoyándola sobre la balsa, mientras cubría su cara con su gorra. Y de repente en medio de la nada del vasto mar, una gaviota se posó sobre su cabeza, todos permanecieron muy quietos, mientras que el capitán, entendiendo que se trataba de una gaviota, la agarró en un rápido movimiento. La tripulación se pudo alimentar y con los intestinos del ave, usándola como carnada, pudieron pescar y así sobrevivir hasta ser rescatados un mes después.

El Capitán Rickenbacker ya había sufrido un accidente de aviación previo, y entendió que el cuidado del Maestro siempre estuvo a su disposición.  A veces, decimos: “wao, me salve de a suerte”, o “casi no la cuento”. Ignorando que la mano de Dios estuvo guardándonos. Ese cuidado y amor incondicional,  nos lo muestra Jesús con su relación personal con Dios, el vivía y disfrutaba la protección de su Padre Celestial todos los días. No vemos un Jesús preocupado de su seguridad, el descansaba porque sabia que estaba bajo el abrigo de su Padre.  Y de la misma forma nosotros  a pesar de nuestras fallas, pecados, y rebeliones, tenemos acceso a esa protección. Su amor que es tan grande,  nos da esa paz que sobrepasa todo entendimiento, que guarda nuestros corazones y nuestros pensamientos en Cristo Jesús.

“El que habita a la sombra del Altísimo, se acoge a la protección del Todopoderoso. Yo le digo al SEÑOR: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza. Dios mío, confío en ti».” Salmos‬ ‭91:1-2‬ ‭PDT‬‬

La protección de Dios viene por decidir habitar bajo su sombra. Cuando habito bajo su sombra, decido estar bajo su autoridad. Su protección es algo inherente de su habitación. Por eso dice su Palabra, que el que habita se acoge a su protección. No es algo que se busca, es algo natural de nuestro Padre Celestial. Todo buen Padre anhela proteger a su hijo y a diferenciar de un padre terrenal, nuestro Padre Celestial es omnipresente, puede  y quiere protegernos de todo mal. 

Cuando entendamos que estamos a la sombra del Omnipotente, que Él es nuestro refugio, que es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en la tribulación, que ninguna arma forjada contra mi prosperará, que Torre Fuerte es su nombre y que a Él correrá el justo y levantado será. Entonces, entenderemos su amor y su cuidado incondicional, ayudándonos a permanecer cada vez más cerca de Él.

Eddie Rickenbacker en los últimos años de su vida, los vivió cerca de un muelle y todos los viernes en las mañanas llevaba una bolsa llena de langostinos frescos y se los llevaba a sus amadas gaviotas, en agradecimiento por el sacrificio que una de ellas hizo por salvar su vida y la de su tripulación, y de la misma manera Jesús murió por nosotros, y resucitó pagando con su sangre el castigo de nuestro pecado y hoy tenemos la esperanza de una vida eterna con Cristo.

Les invito a preguntarle al Espíritu Santo por todas esas ocasiones en donde el ha tenido cuidado de nosotros, de seguro te recordará alguna ocasión en donde sin estar consiente de la situación, Él tomó control de todo. Demos hoy gracias a Dios por todo su cuidado y amor que tenemos sin merecerlo.

Dios los bendiga!!

Autor: Gerardo David

Jueves 7 Marzo – Sígueme: una invitación a crecer en Él

“El Señor dijo también: «Simón, Simón, Satanás ha pedido sacudirlos a ustedes como si fueran trigo; pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, cuando hayas vuelto, deberás confirmar a tus hermanos.» Pedro le dijo: «Señor, no solo estoy dispuesto a ir contigo a la cárcel, sino también a la muerte.» Y Jesús le dijo: «Pedro, te aseguro que el gallo no cantará hoy antes de que tú hayas negado tres veces que me conoces.»”
‭‭San Lucas‬ ‭22:31-34‬ ‭RVC‬‬
Algo que me llama mucho la atención de ese pasaje es que ese pasaje se parece muchísimo al pasaje inicial de Job, en donde el diablo pide sacudir a Job. Es un pasaje en donde, Jesús no le dice que no va a fallar sino al contrario, le indica que va a caer, pero que a pesar de eso su fe no fallará. Creo y es un pensamiento personal, que Dios no deja que el diablo nos pruebe a menos que estemos preparados y eso no quiere decir que no voy a caer, la prueba es para exponer lo que hay dentro de nuestro corazón, es para sacar a luz aquello que nos impide hacer por completo su voluntad. Es una prueba que va a certificar que tanto hemos crecido. Aunque suene duro es literalmente como cuando estamos en el colegio y se nos pone una prueba, la misma sirve para saber que tanto estoy capacitado para el siguiente nivel, no viene para destrucción, al contrario, viene ayudarnos a comprender que tanto debo cambiar o mejorar para que mi carácter sea aprobado y veamos lo que le paso a Simon Pedro, luego de ser probado.
“Terminado el desayuno, Jesús le preguntó a Simón Pedro: —Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Pedro le contestó: —Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: —Cuida de mis corderos. Volvió a preguntarle: —Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro le contestó: —Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: —Cuida de mis ovejas. Por tercera vez le preguntó: —Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro, triste porque le había preguntado por tercera vez si lo quería, le contestó: —Señor, tú lo sabes todo: tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: —Cuida de mis ovejas. Te aseguro que cuando eras más joven, te vestías para ir a donde querías; pero cuando ya seas viejo, extenderás los brazos y otro te vestirá, y te llevará a donde no quieras ir. Al decir esto, Jesús estaba dando a entender de qué manera Pedro iba a morir y a glorificar con su muerte a Dios. Después le dijo: —¡Sígueme!”
‭‭San Juan‬ ‭21:15-19‬ ‭DHH94I‬‬
Simón fue confrontado por Jesús, y expuso lo que Simón no había comprendido, cuando Jesús estaba a lado de Él, todo era lindo, no había problemas que soportar, ni guerras que luchar, solo estaban siendo entrenados para lo que venia, cada uno de los discípulos fue entrenado por Jesús para ser probados, no creo que ningún discípulo se salvara de esto, creo que todos fueron probados, la Biblia nos expone el caso de Simon Pedro y nos muestra que fue confrontado por Jesús para exponer lo que había en su corazón, le permitió entender que le faltaba mucho por crecer, para Simón, en su entender Jesús lo era todo y daría todo por Él, pero lo negó y cuando Jesús lo confronta se da cuenta que no amaba a Jesús, simplemente lo quería y el querer es muy diferente a amar. Cuando queremos no somos capaces de ajustar nuestra vida para que esa persona se sienta a gusto con nosotros. El querer es muy diferente a amar, en donde hago lo necesario para que esa persona amada se sienta a gusto con mi vida. Y por esto Jesús no lo rechazo, al contrario le hizo una invitación: sígueme, hace falta mucho por crecer. Jesús no desecho a Simón Pedro por haber caído, sino que lo confronto con su realidad, le expuso lo que él  no había visto, lo que lo desvío de Jesús. La prueba le expuso a Simón Pedro, lo mucho que le faltaba por crecer y allí Jesús le extiende sus brazos para que no se deje vencer, para que su fe no falle, para que comprenda que hay un propósito por el cual fue diseñado y es en Cristo.  Por eso le dice “sígueme”, como diciéndole, no te he rechazado, no te he abandonado, veo a un Pedro cumpliendo el propósito por el cual fue diseñado, sé que vas a amarme por encima de todo, pero para eso debes seguir mis pasos, no debes desviarte, debes mantenerte junto a mi, porque lejos de mi, no podrás vencer.
Ver a un Pedro crecer en conocimiento y verdad en Cristo por haber permanecido cerca de Él. Lo que llego a escribir acerca de la purificación, entendiendo en todo su contexto lo que escribía, el vivió esa purificación, el no era perfecto, pero fue enseñable y llego a crecer tanto por amor a la verdad (Cristo en nosotros).
“Ahora ustedes, al obedecer al mensaje de la verdad, se han purificado para amar sinceramente a los hermanos. Así que deben amarse unos a otros con corazón puro y con todas sus fuerzas. Pues ustedes han vuelto a nacer, y esta vez no de padres humanos y mortales, sino de la palabra de Dios, que es viva y permanente. Porque la Escritura dice: «Todo hombre es como hierba, y su grandeza es como la flor de la hierba. La hierba se seca y la flor se cae,”
‭‭1 Pedro‬ ‭1:22-24‬ ‭DHH94I‬‬
Dios nos está haciendo una invitación, nos dice sígueme como le dijo a Simón Pedro, Él no vino a desecharnos, sino a procesarnos, Él no he terminado contigo, la obra no esta completa, ha falta mucho para crecer, pero que no falte tu fe y ve lo que yo estoy viendo en ti: la obra completa. Estoy viendo a Pedro(Roca), no ha Simon (qué era inestable), estoy viendo a Cristo formado en ti. Sígueme, es una invitación a permanecer cerca de Él, entendiendo tu debilidad y que solo junto a Él, esa debilidad ya no sera un estorbo, sino una fortaleza en Cristo.
Recuerda JESÚS espera por ti cada mañana!
Autor: Jonathan Zapata

Miércoles 6 de Marzo – En silencio me amó

“Él no cometió pecado ni jamás engañó a nadie». Cuando insultaban a Cristo, Él no respondía con insultos, y cuando sufría no respondía con amenazas. Él dejó todo en manos de Dios, quien siempre juzga con justicia. En la Cruz, Cristo cargó nuestros pecados en su propio cuerpo para apartarnos de ellos y para que vivamos como le agrada a Dios; por las heridas que él sufrió, ustedes fueron sanados. Ustedes eran como ovejas perdidas, pero ahora han regresado al Pastor y Protector de sus vidas.”
‭‭1 Pedro‬ ‭2:22-25‬ ‭PDT‬‬
¿Cuántas veces no hemos discutido por alguna cosa que nos ofende?
¿Cuántas veces no hemos pensado mal de otros cuando somos confrontados o simplemente cuando una autoridad nos da una instrucción que no nos agrada?
Creo que todos debemos levantar la mano, todos de alguna forma u otra hemos levantado nuestra voz o nuestros pensamientos para reclamar justicia o simplemente porque nos sentimos confrontados.
Si hay algo que me llama poderosamente la atención del pasaje con el que iniciamos fue la actitud de Jesús, quien teniendo autoridad no abrió su boca ante la injusticia, ante su dolor, ante su sufrimiento no levantó la voz, simplemente calló y ese silencio sublime debió cautivar a todo el cielo. Era el Dios del universo hecho carne, siendo maltratado, siendo insultado, siendo calumniado y a pesar de tener el poder y la autoridad, simplemente no abrió su boca por amor a todos nosotros.
A través de su silencio me amó. Su silencio es la declaración de amor más grande de todas, porque pudo defenderse y mostrar quien era, pero prefirió pagar el precio que tú y yo debimos pagar.
Él no fue obligado a pasar por esto, Él se entregó voluntariamente a este proceso. Su silencio me abrazo y me abraza tan fuerte que supera cualquier pecado, cualquier falta y cualquier error.
¿Cómo pudo soportarlo?
En su silencio, Jesús miró al Cristo resucitado en cada uno de nosotros, miro al Cristo formado en nosotros, no miro los insultos, miro los milagros que miles harían en su nombre, miro a los miles que serían libres de la muerte, miro a los miles que serían levantados de los escombros, miro a los niños siendo abrazados por sus brazos, no abrió su boca para que tú y yo pudiéramos hoy manifestarle. Y esa manifestación de Cristo en nosotros no es con tus fuerzas, es con la fuerza del amor que Él manifestó en la Cruz.
Cristo es la fuente de todo y murió en silencio para que a través de Él llegáramos a los pies de nuestro creador para que pudiéramos disfrutar del amor del Padre y así poder manifestarle a otros este amor.
Solo por un día piensa en todo el dolor que debió pasar para que tú y yo pudiéramos hoy disfrutar de la presencia de Dios, para que en sus fuerzas podamos manifestarle al mundo a Cristo.
En su silencio me amó y me sigue amando, porque no mira nuestros errores sino que espera ansiosamente que despertemos a su amor.
Recuerda hoy Jesús espera por ti, para que vuelvas a sus brazos de amor.
Autor: Jonathan Zapata