Lunes 27 de Mayo – La preocupación

Una de las distracciones más comunes  es son la preocupación  que puede llegar a nuestra mente, al punto de no dejarnos disfrutar su presencia y de lo que hoy en día tenemos en nuestras manos.
 
El que recibió la semilla que cayó entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de esta vida y el engaño de las riquezas la ahogan, de modo que esta no llega a dar fruto. Mateo 13:22 
 
Este pasaje fue una enseñanza dada por Jesús a una multitud junto al lago. Jesús tenia la peculiaridad de enseñar con  parábolas y esta enseñanza en particular hablaba sobre un agricultor que sale al campo a sembrar. Hay varios terrenos en el que se detiene a sembrar, pero hay uno en particular que menciona el pasaje anterior: “el terreno que tiene espinos”. Algo que me llama la atención es que el agricultor  no evita sembrar en el terreno de espinos, la semilla no es negada a ningún terreno, al contrario todos reciben una semilla. La semilla representaba la palabra de Dios y el terreno de espinos es el corazón del hombre lleno de preocupaciones y engaño.   Cuantas veces no hemos venido delante de la presencia de Dios con tantas preocupaciones que no permiten que escuchemos lo que Él tiene para nosotros hoy.  Dios nos habla todos los días, pero si venimos delante de su presencia cargados de tantos pensamientos no podremos tener claridad para escucharle. Mayor será nuestra atención a nuestros pensamientos internos que a escuchar su Voz.
La preocupación no es más que ocupar la mente en cosas que aún no han ocurrido, es poner nuestra atención en algo que podría pasar o no. No es algo seguro que va a pasar, entonces ponemos nuestra mente a pensar en eso, sin saber si realmente esto ocurrirá.  Y es allí donde quisiera que nos detengamos, la preocupación solo viene para robarnos su palabra, para que no disfrutemos de lo que Él puso en nuestras manos hoy.  Esto no quiere decir que no vayamos a pasar dificultades o que no acontecerá la situación que creemos que ocurrirá.  Pero que gano en ocupar mi mente en cosas que aun no han llegado, en situaciones que no estoy seguro que ocurran.  Como hijos de Dios tenemos acceso a Padre que conoce de antemano lo que nos falta y que nunca dejara de tener cuidado de nosotros, por nuestra parte nos toca ocuparnos de lo que hoy vivimos no de preocuparnos por aquello que aún no ha llegado.
Si hoy tu corazón esta turbado y lleno de preocupaciones acércate a Dios y pídele que te permita ver con claridad aquello que hoy tienes y puedes disfrutar, que sea la mente de Cristo la que te guié a toda verdad y puedas ver con sus ojos aquello que hoy si tienes y puedes disfrutar. Ocupa hoy tu mente en su palabra y disfruta de su presencia, recuerda que  Él nunca pierde el control de lo que esta por delante nuestro. Echa tus cargas y preocupaciones en quien siempre sabe lo que es mejor para nosotros.
Autor: Jonathan Zapata

Lunes 6 de Mayo – Escondidos en su diseño

«…Dios creó al ser humano para que sea virtuoso, pero cada uno decidió seguir su propio camino descendente».». ‭‭Eclesiastés‬ ‭7:29‬ ‭NTV‬‬
En ocasiones cuestiono nuestros motivos, me pregunto: por qué hacemos lo que hacemos, por qué invertimos el tiempo en “x” o “y” actividad? Que nos mueve a hacerlo? Explorándome descubrí que la mayoría de las veces, nuestros motivos no son movidos por lo que Dios ha diseñado en nuestra vida, sino por lo que hemos idealizado como el diseño de vida que deseamos tener.
Generalmente, nuestros diseños son basados en éxitos y reconocimientos que buscamos alcanzar para agradar al hombre, recibir su aprobación y de alguna manera, tal vez inconsciente, obtener algo de poder; esto es lo que nos mueve, nuestro motivo. Cuando buscamos en el fondo de ese diseño idealizado, con lo que nos encontramos es con un corazón volcado al éxito de la tierra que ha olvidado el verdadero propósito de su vida. Que pasaría si nuestro motivo fuese el mismo que el de Dios? Tal vez nuestras vidas serían menos abrumantes y consumidoras, tal vez disfrutaríamos cada día de la virtud de servir a Jesús en TODO lo que hagamos. Creo que habríamos Hijos de Dios, dedicados a hacer Su Voluntad en la tierra, aunque eso signifique renunciar a los deseos propios. El apóstol Pablo nos insta:
«Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra. Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios.» ‭‭Colosenses‬ ‭3:2-3‬ ‭NTV‬‬
Cuando miramos las cosas del cielo comprendemos que cada lugar donde Dios nos ha puesto, no es con el propósito de darnos éxito terrenal, sino de ser manifestado a través nuestro en ese lugar. Tal vez hemos olvidado escondernos en Cristo para encontrar el entendimiento de ese diseño. El mucho ruido de este mundo nos ha atraído a un diseño alejado del de Cristo. El diseño de este mundo, en lugar de producir alegría y gozo, nos llena de angustia;  muchas veces por alcanzar cosas que no hemos sido llamados a buscar o llegar a lugares que no hemos sido llamado a conquistar. El diseño de Cristo nos lleva a alcanzar  pensamientos más altos que los nuestros y manifestar una voluntad buena, agradable y perfecta en cada lugar donde estemos.
Mi exhortación en este día es escondernos en Jesús para meditar en nuestros motivos; preguntarnos si estamos cumpliendo la Voluntad del Padre y si “nuestro diseño” es el mismo que está en Su corazón. Toma un momento para cerrar las voces del diseño del mundo y reencontrar tu diseño en el corazón del Amado.
Autora: Keila Alabarca

Viernes 3 de Mayo – Distracciones

Texto Principal: Nehemías . 4:1-6, 14
La palabra Distracción: es la acción y efecto de distraer, es decir entretener, apartar la atención de alguien de aquello a que le aplicaba o a que debía aplicarla.
Vivimos en una sociedad donde experimentamos muchos ruidos, diversos distractores, que a diario pueden estresarnos y afectarnos tanto física, mental, emocional, social y hasta espiritualmente. En este capítulo Nehemías nos enseña varios principios importantes en el proceso de edificación que debemos aprender en nuestra vida personal, familiar y ministerial.
La distracción puede:
  • Desenfocarnos del plan, propósito y visión de Dios para nuestras vidas: (Nehemías 4:1-6) Sanbalat se enojó y enfureció mucho,  y se burló de Nehemías. El enemigo tratará de limitarte en tu potencial y visión. El mantuvo su fe en Dios, ánimo y enfoque claro en la obra que le encomendó. V.6 “cuando nos desenfocamos perdemos el ánimo para trabajar.”
  • Desviarnos del camino y la comunión con Dios: Nehemías aprendió a superar sus debilidades en la presencia de Dios. No hizo caso a sus enemigos, usó el arma secreta oración y palabra de Dios, para contrarrestar las voces negativas, los ruidos que amedrantan la fe. Equipó al pueblo, los posicionó, activó, y movilizó para pelear por sus familias, trabajar en la obra, y perseverar en la oración. ¡Cero distracciones! Dios guía y dirige tus pasos hacia la victoria. Sal 32:8
  • Destruirnos:   Nos ciega, esto es el propósito de satanás, llevarnos a la muerte, causando accidentes, etc. “el ladrón viene a hurtar, matar y destruir”..Jn 10:10 hace unos meses atrás vi por las redes un video que  me impactó muchísimo ver dos jovencitas, ingenuas, distraídas por la bella naturaleza que le rodeaba, con un escenario hermoso de un río grande, una decide tomarse una foto con el celular y sin medir peligro se acercó demasiado a la orilla y de repente un gran cocodrilo le atacó y despedazó  hasta desaparecer. Lo triste de esto es que nunca pensaron que una foto causaría una tragedia. Cuidado con lo ves, lo que oyes, lo que lees, y aun con quien puedes estar relacionándote que te aleja de tu Dios. El ejemplo de Nehemías, aunque fue amenazado, intimidado, engañado, le pusieron trampas y emboscadas para causarle la muerte, aprendió a mantenerse en la presencia de Dios y no descuidar su comunión con él. ¡Hoy Dios te exhorta a no descuidar tu búsqueda de Él, a través de la oración, la palabra de Dios, y frente a todo elemento distractor que atenta contra tu FE.
Reflexión: “La distracción es el arma que satanás usa para tu destrucción, la oración es el arma de poder para tu edificación”.
Autor: Rev. Leticia Jardine de Mela

Lunes 22 de Abril – Dios nunca pierde el control

“«Esto es lo que ordena Ciro, rey de Persia: »El Señor, Dios del cielo, que me ha dado todos los reinos de la tierra, me ha encargado que le construya un templo en la ciudad de Jerusalén, que está en Judá. Por tanto, cualquiera que pertenezca a Judá, vaya a Jerusalén a construir el templo del Señor, Dios de Israel, el Dios que habita en Jerusalén; y que Dios lo acompañe. También ordeno que los habitantes de cada lugar donde haya judíos sobrevivientes los ayuden dándoles plata y oro, bienes y ganado, y ofrendas voluntarias para el templo de Dios en Jerusalén».”
‭‭Esdras‬ ‭1:2-4‬ ‭NVI‬‬
Todos en algún momento han pasado por circunstancias adversas y lo difícil no es pasar por ellas, creo que lo más difícil es reconocer nuestra posición de debilidad y dependencia de Dios para poder pasar por las circunstancias adversas. Lo primero que hacemos cuando pasamos por dificultades es mediar con nuestras fuerzas para lograr salir de ese lugar, nadie quiere pasar por adversidades y lo primero que buscamos es una salida rápida con nuestra fuerzas, es algo que aflora naturalmente en todos.
Cuan difícil es darle el control a otros ante situaciones de adversidad, en lo personal a mi me cuesta mucho depender de otros. Siempre trato de resolver todo a mi manera y busco mil formas de atacar la adversidad o de salir de ellas. Pero qué pasa cuando ya se acaban las fuerzas, cuando todo parece imposible? Es allí donde dejo de pelear, es allí donde levanto mi mirada y busco la  ayúdame Dios.  Creo que no soy el único en la tierra que hace esto. Dios me ha confrontado mucho últimamente con esta forma de vida. Y el pasaje con el que iniciamos me ha confrontado muchísimo, porque alguien que en teoría no debía darle honor a Dios, ni siquiera debería reconocerle, le reconoce como único Dios.  Un rey de un pueblo que tenía muchos dioses, es quien libera el pueblo de Israel y no solo lo libera, le da instrucciones claras de parte de Dios para reconstruir su templo. Cuando todo estaba perdido para el Pueblo de Israel, Dios permite que pase esto que parece ser imposible. Y allí Dios me confronto y me hizo una pregunta ¿Cuando crees que perdí el control? Acaso pensabas que yo no tengo todo bajo control? Y es allí donde debemos evaluar nuestra actitud ante los problemas, recuerdo un pasaje bíblico que hemos leído muchas veces,
“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”
‭‭S.Juan‬ ‭16:33‬ ‭RVR1960‬‬
Jesús nunca dijo  que iba a ser fácil pasar por adversidades, pero si nos dio una seguridad de que estás no van a acabarnos y que si parece imposible ya Dios tiene una salida. Si tiene que enviar a nuestro propio enemigo para librarnos, lo va a hacer. Dios nunca pierde el control.  Pon tu mirada desde el inicio de cualquier adversidad en Él y esto no quiere decir que vamos a quedarnos esperando que todo caiga del cielo, no para nada, esto tiene que ver con reconocer su autoridad y comenzar a caminar siguiendo su autoridad, cambiando lo que tengamos que cambiar para poder estar bajo su obediencia.
La mejor actitud que podemos tomar cuando pasamos por adversidad es reconocer nuestra posición de debilidad y volver a confiar que Él ya venció y tiene todo bajo control.
No dudes de las promesas que te dio, la adversidad que pasas hoy es temporal, pero el gozo que el ha prometido es eterno!
“De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.”
‭‭S.Juan‬ ‭16:20‬ ‭RVR1960‬‬
Autor: Jonathan Zapata dios

Miércoles 17 de abril – Tu eterno consuelo

“Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad y, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo. Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.”
‭‭Lucas‬ ‭7:11-17‬ ‭RVR1960‬
El pasaje anterior es conocido por todos: Jesús hizo otro milagro, resucitó al único hijo de una viuda de pueblo de Naín.  Pero lo relatado en estos versículos no sólo nos hablan de un milagro, nos hablan del desconsuelo que sentimos frente a la pérdida y del amor que fluye de Dios hacia nosotros en nuestros momentos de tristeza y aflicción.
Cuando más abatido está nuestro corazón más consuelo encontramos en Dios. Parece contradictorio, pero es la realidad.
Cuantas veces mientras clamamos -en medio de una prueba- escuchamos esas mismas palabras que nos dicen:  “No llores”.  Es en esos momentos en que a pesar de estar sumidos en una gran tristeza de repente sentimos paz. Esa Paz que viene del consuelo que nos da nuestro Padre quien nos ve llorar y por ello acude a nosotros, a lo mejor la respuesta no viene de inmediato o no es la que nosotros queremos, pero Dios acude a nosotros y nos brinda consuelo, nos da su eterno consuelo.
Permanecer con El, escuchando su voz, estando en intimidad con Dios Padre, desarrolla en nosotros fortaleza espiritual, pues somos conscientes de su cobertura y de su consuelo. Sabemos a quien debemos acudir y cómo actuar o caminar en todo momento para que su protección no se aparte de nosotros.  Ese consuelo que recibimos de Dios y que Jesús evidenció cada día, es parte del regalo que acompaña nuestra salvación.
No permitamos que voces ajenas a nuestra relación con Dios nos hagan dudar de que Dios está allí para cuidar de nosotros y darnos consuelo cuando lo necesitemos. Seamos como la viuda de Naín que dejo de llorar y recibió de Jesús consuelo y a su hijo con vida.
 Autora: Aleika De León de González

Martes 16 de abril – La cobertura Divina

“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.
Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;
Me ocultará en lo reservado de su morada;
Sobre una roca me pondrá en alto.
Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,
Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;
Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.” Salmo 27: 1-6
David tenía plena certeza de que Dios lo cubría y protegía.  Así mismo debemos ser nosotros.  En el devocional de ayer veíamos la hermosura de vivir bajo las alas de Dios y como debemos buscarlo constantemente no solo en momentos de aflicción y prueba, pues de esta manera garantizamos estar revestidos de un escudo protector poderoso.  Ese escudo es la cobertura divina de Dios.
Tengamos certeza, así como dice el salmista, que: “aunque un ejercito acampe contra mi, no temerá mi corazón; aunque contra mi se levante guerra, yo estaré confiado…”   Esta confianza proviene de sentir sobre mi vida la cobertura de Dios.
El pueblo de Israel palpo de primera mano la cobertura de Dios, fueron muchísimas las batallas en las cuales Dios fue delante de ellos (Josue 10:8; 2Cro 20:15-17) y así mismo lo vivieron los primeros apóstoles ( Hechos 4:1-22; Hechos 16: 19-31) y en la actualidad ocurre lo mismo con nosotros.  Dios va delante brindando su cobertura.
Hace un año, inicio para mi una prueba, a través de la cual mis fuerzas y mi fe fueron probadas.  Y a pesar de que muchas veces caí de rodillas y las lágrimas no dejaban de brotar, mi corazón tenía la certeza de que Dios estaba conmigo y que no importaba como iba a finalizar la prueba, todo el camino recorrido iba a valer la pena porque Dios lo recorría conmigo y me cuidaba, esa certeza de su cobertura Divina me hacía sonreír todos los días aunque a mi alrededor se libraba una batalla que afectaba muchos aspectos de mi vida.  Pocas personas supieron lo que pasaba, pero eso no era lo importante, lo realmente importante fue lo que paso al final, cuando puedo decir a viva voz: “Mi Dios nunca me dejo, siempre cuido de mi, nunca me dejo desprotegida.”
Anhelemos la cobertura de Dios, que nuestras oraciones diarias estén llenas de este clamor, no permitamos que ninguna aflicción -por dura que sea- nos haga dudar de que El está con nosotros para protegernos.
Autora: Aleika De León de Gonzalez

Lunes 15 de abril – Bajo sus alas

“Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.” Salmo 91:4
La gran mayoría de las veces que acudimos a Dios es para clamar por su pronto auxilio, pues tenemos problemas económicos, de salud o familiares, con los cuales no podemos cargar pues nuestras fuerzas se han agotado.  Es en esos momentos en que acudimos a Dios y lo buscamos; y Dios responde!!!
Nuestro Padre no nos desampara porque somos sus hijos.  Pero si en lugar de buscarlo SOLO en momentos de crisis, lo hiciéramos EN TODO MOMENTO y nos cobijáramos bajo sus alas, esa protección de Dios sería permanente y no sentiríamos la falta de su cobertura en medio de la prueba. Tendríamos la certeza de que a pesar de estar afligidos Dios nos protege.
Habitar bajo sus alas nos mantiene cubiertos y protegidos (Sal.  36:7; Sal. 61:4). SIEMPRE contamos con su cobertura, pero somos nosotros los que tenemos que dar el paso hacia Dios, entregando nuestras vidas y decisiones a Él; aceptando que sea Dios quien nos guié de forma ciega.  Es así como podemos sentir y palpar su cobertura y protección.
Cuando somos niños pequeños confiamos ciegamente en nuestros padres y en que ellos nos cuidan y protegen, sin analizar si lo hacen bien o mal, así mismo es con Dios, es Él quien nos protege y cuida, y nosotros debemos dejarlo actuar, pero para ello debemos buscar su presencia constantemente y al hacerlo la protección de Dios se posara sobre nuestras vidas. Al estar bajo las alas de Dios cualquier conflicto o problema tendrá otro matiz y lo veremos con otra óptica. No significa que no tendremos problemas, pero si que podremos buscar en Él cobijo.
La protección de Dios no es un arma que tenemos guardada y que sacamos cuando la necesitamos o un comodín que utilizamos antojadizamente, esa protección divina es un escudo que nos cubre permanentemente, pero que debemos buscar; siendo esa cobertura nuestro anhelo.
Dios nos quiere bajo sus alas, no nos quiere lejos de Él, por el contrario nos quiere pegados a Él.
Cuando oremos a nuestro Padre, pidamos que nos permita mantenernos bajo su protección, que no haya nada ni nadie que nos aleje de Él -ni nosotros mismos-, pues Dios esta aquí para protegerte no lo dudes ni un instante.
Autora: Aleika De León de González

Viernes 12 de abril – Su cuidado

El Salmo 91 es un Salmo lleno de significado. Ya desde el principio vemos que quien se refugia en Dios y hace de Dios su casa, está bajo la protección del Todopoderoso. Contrario a lo que muchos pueden pensar, tener una Biblia abierta en el Salmo 91 no ofrece ninguna protección. Lo único que puede garantizar esa protección es tener una relación personal con Dios, una relación cercana y de confianza.
En el versículo 4 el salmista dice que Dios protegerá a esa persona bajo sus “alas”. Dios mismo, cuando inspiró este Salmo, quiso demostrar todo el amor, toda la ternura y la protección que tienen aquellos que confían en Él. En la misma medida, Dios revela su fuerza: Él es escudo que protege.
Este Salmo está lleno de promesas de bendiciones y de protección para aquel que confía en el Señor. No necesita temer “al terror de la noche”, ni a la enfermedad, ni al peligro. El versículo 10 dice que no le sucederá ningún mal, ni ninguna calamidad llegará a su hogar. Esto no quiere decir que nunca encontrarás dificultades o problemas. Significa que, cuando alguien confía en el Señor, aun las cosas malas le acercan más a Dios. Las calamidades más grandes, y hasta la propia muerte, nos acercan más a la herencia eterna en Cristo Jesús. Todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios.
Dios responde, Dios cuida, Dios bendice aquellos que hacen de Él su escudo. Él hasta envía a sus ángeles para que nos sirvan.
Pero no pienses que al recitar este Salmo o tener una Biblia abierta en esta página habrá algún poder místico que cambiará tu vida. Lo que sí cambiará tu vida para siempre será que habites al abrigo del Señor. Debes hacer tu morada en Dios. Cree en Jesús. El Espíritu Santo habitará en ti y así tú podrás habitar al abrigo del Altísimo. ¡Habitarás en Dios!
Autora: Neyra de Chavarría

Martes 2 de abril – Refugiado

“El que habita a la sombra del Altísimo, se acoge a la protección del Todopoderoso. Yo le digo al SEÑOR: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza. Dios mío, confío en ti».”
‭‭Salmos‬ ‭91:1-2‬ ‭PDT‬‬
Cuantas veces has leído este pasaje? Yo en lo personal, pude haberlo leído un montón de veces y la verdad siempre que lo leo recuerdo que en Él tengo protección y cuidado, pero se quedo en mi como un conocimiento teórico, más que como una realidad que vivo día a día.
Ayer compartíamos acerca de donde ponemos nuestra mirada, nuestra mirada puede estar puesta en la aflicción o en aquel que ya venció la aflicción. Y como cristianos nos es difícil en ocasiones mantener nuestra mirada y pensamientos en nuestro protector.
Lo digo porque en estos últimos meses he estado bajo diversas dificultades, pero cada una de estas dificultades condicionaban mis emociones. Llegaba a pensar que esos ataques iban a definir mi destino. ¿Porque sabiendo que en Él tenemos protección seguimos pensando que el enemigo tiene el poder de definir nuestro destino?
Solo aquel que ha estado en aflicción y desesperanza puede hablar de la protección de Dios en medio de esa situación. Es por esto que cada aflicción que pasamos es una oportunidad para decirle a nuestro enemigo, no creo que esta pequeña y momentánea tribulación me va a destruir, al contrario tengo a aquel que ya venció todo en la cruz y creo en sus palabras. Cada aflicción que pasamos es un momento para recordar las palabras que nuestro Padre Celestial nos compartió en lo íntimo. Sus palabras tienen cumplimiento, Él no es hombre para mentir y cuando Él nos dice: “El que habita bajo el abrigo del altísimo se acoge a la protección del Todopoderoso”, es porque en Él hay protección para el más débil, para aquel que ya no tiene fuerzas. Cada aflicción que pasamos es una oportunidad para que corramos a sus brazos de amor. Y no es que Dios quiera que pasemos por aflicción, pero JESUS lo dijo: “En el mundo tendréis aflicción, pero confiad yo he vencido al mundo.” A nosotros nos toca confiar que en medio de estas aflicciones el ya venció. No miremos el problema, miremos a Cristo que ya venció, miremos al consumador de la obra perfecta. Mirar a Cristo tiene que ver con ver lo que Él ya hizo, con creer en las palabras que Él dijo y no mirar el problema, sino confiar en que su palabra se cumplirá.
La protección de Dios viene por decidir habitar bajo su sombra. Cuando habito bajo su sombra, decido estar bajo su autoridad. Su protección es algo inherente de su habitación. Por eso dice Su Palabra, que el que habita se acoge a su protección. No es algo que se busca, es algo natural de nuestro Padre Celestial. Todo buen Padre anhela proteger a su hijo y a diferenciar de un padre terrenal, nuestro Padre Celestial es omnipresente y puede protegernos de todo mal que puede asecharnos.
Si estás pasando por dificultades, recuerda que tienes quien te proteja, Él está esperando a que corras a sus brazos para que con amor dirija nuestros pasos al propósito eterno al cual nos llamo.
Recuerda JESÚS espera por ti cada mañana.
Autor: Jonathan Zapata

Jueves 28 de marzo – El conocimiento de Cristo

Consecuencia de conocerle: Ser funcional
“Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo. No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.
Así como nuestro cuerpo tiene muchas partes y cada parte tiene una función específica, el cuerpo de Cristo también. Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros.”
‭‭Romanos‬ ‭12:1-2, 4-5‬ ‭NTV‬‬
Cada vez que me acerco a Dios en esa relación personal, Él espera que nosotros nos presentemos como sacrificio vivo delante de Él. Un sacrificio en donde nuestros deseos sean entregados por amor a Él, en donde renunciemos a nuestra agenda personal y comencemos a escuchar la agenda de Cristo. Y no es que sea un Dios caprichoso, sino al contrario ha sido un Dios muy paciente con nosotros. Él ha nos ha diseñado con una función específica dentro del cuerpo de Cristo, pero cómo crecemos lejos de Él, en nosotros se forman sueños y deseos totalmente desenfocados de la función por el cual él nos creo. Es como si una guitarra quisiera ser piano, por más que lo intente jamás podría sonar como piano. Es un ejemplo un poco absurdo pero así estamos muchas veces en nuestras vidas, tratando de lograr sueños y deseos que por más que intentemos no se cumplirán porque no estamos diseñados para eso. Y tampoco es que Dios nos dará algo que nos desagrada porque la mayoría piensa a veces en esto. Y cómo bien dice su palabra su voluntad es buena, perfecta y agradable. Su voluntad es mejor que la nuestra.
Pero para conocerla hay que comenzar a morir, presentarnos en sacrificio vivo, en donde nos dolerá mucho entregar nuestra agenda para que cumpla la de  Él y en este proceso se nos revelara su voluntad.
Fuimos creados con un propósito eterno, que es superior a nuestros deseos personales. Somos parte de un cuerpo que ha estado retomando sus funciones poco a poco, por años hemos ido despertando uno a uno para unirnos al propósito eterno que el diseño en nosotros y esto le ha devuelto funcionalidad al cuerpo de Cristo. Nuestra función en el Cuerpo es importante, si estamos distraídos y desconocemos su voluntad, estaremos debilitando el cuerpo y esto afecta a cada uno de nosotros. Es literalmente cómo nuestro cuerpo, si un riñón no funciona bien todo el cuerpo se ve afectado.
Es tiempo que retomemos nuestro lugar y comencemos a ser funcionales en el propósito que Dios ha diseñado para nosotros y así como cuerpo de Cristo comencemos a manifestar lo que Cristo ya hizo en la eternidad. Y todo esto solo lo lograremos a través de esa relación personal que él siempre ha querido con nosotros. Una relación de crecimiento en donde solamente Él se va a manifestar.
Que esperas? Separa un tiempo para conocerle y permite que el Espíritu Santo nos guíe en su voluntad.
Autor: Jonathan Zapata